Gudjonsson llegó al Betis entre el escepticismo por el desconocimiento y la esperanza de que fuera un diamante en bruto. Desgraciadamente y pese a sus esfuerzo, en Heliópolis fue lo primero

Gudjonsson llegó al Betis entre el escepticismo por el desconocimiento y la esperanza de que fuera un diamante en bruto. Desgraciadamente y pese a sus esfuerzo, en Heliópolis fue lo primero

Gudjonsson llegó al Betis entre el escepticismo por el desconocimiento y la esperanza de que fuera un diamante en bruto. Desgraciadamente y pese a sus esfuerzo, en Heliópolis fue lo primero