¿Y ahora que?

Bendito, maldito Betis. Esa puede ser la mejor forma de resumir lo que hoy siente la mayor parte de la afición bética.

A las 18:00 daba comienzo el partido perteneciente a la vuelta de los dieciseisavos de final de la Uefa Europa League que enfrentaba al Real Betis con el Rubin Kazan en tierras rusas. El Betis, con el empate a uno en el Villamarín, necesitaba marcar al menos un gol para llegar a octavos de final. Eso, unido a las bajas temperaturas, el césped artificial y la baja moral de la plantilla, hacia que se antojase difícil el pase de ronda.

Comenzaba el partido en Kazán y, poco a poco, el Betis, para sorpresa de todos, se hacia con el balón. Un equipo ordenado se veía plantado en el campo, con un N´Diaye sobresaliente tanto en el trabajo defensivo como ofensivo, unido a Lolo Reyes, Nono, Rubén Castro… Hoy hemos visto a un equipo que sabía a lo que jugaba y que, merecidamente, consigue el premio de disputar los octavos de final de la Uefa Europa League ante el eterno rival.

Pero mi pregunta es, ¿y ahora que? ¿Qué hace ahora el aficionado bético? Motivos para alegrarse hay muy pocos, viendo que el equipo tiene un pie en segunda y que, hasta ahora, ni muestra ni le dejan mostrar signos de vida en liga, a once puntos de la salvación, quedando treinta y nueve por disputarse.

¿Es un motivo para alegrarse el pase de ronda en Europa? Vamos a confiar en nuestro equipo, ese capaz de hacer realidad lo imposible, porque esta liga todavía no ha acabado y el Betis quizás tenga aún algo que decir.

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