Entrevista Pedro Jaro 1994

Pedro Jaro llegó al Betis en el verano de 1994 procedente del Real Madrid, tras haber pasado antes por Cádiz y Málaga. Llegaba para competir con José Luis Diezma por la titularidad de la portería verdiblanca, aunque desde el principio de la competición oficial se hizo con el puesto en la Liga, en la que jugó todos los partidos y además ganó el Trofeo Zamora como portero menos goleado de la Primera División.
En esta entrevista, publicada en Diario 16 Andalucía a principios del mes de octubre de 1994, a cargo del periodista Juan Luis De las Peñas, Jaro repasaba su trayectoria profesional anterior, así como sus primeras impresiones desde su llegada al Betis.
A sus treinta y un años, Pedro Luis Jaro cumple su undécima campaña en la Primera División, categoría en la que debutó defendiendo la portería del Cádiz, en la ya lejana temporada 1983-84. Este madrileño, que vio cumplido su sueño de jugar en el Real Madrid tras peregrinar por el Cádiz y el Málaga, ha vuelto al sur con la idea de retornar al primer plano, del que desapareció durante un tiempo “gracias” a la presencia de Paco Buyo en el equipo madridista. De momento, no cabe duda de que lo está consiguiendo. El Betis ha iniciado bastante bien la temporada y su trabajo está siendo valorado, no en vano es, por el momento, el portero menos batido de la máxima categoría.
- Quien le iba a decir, cuando fichó por un recién ascendido, que sería el portero menos goleado de la Primera División…
- Bueno, se trata sólo de una circunstancia. Se habla del portero menos goleado, cuando, en realidad, habría que hablar del equipo menos goleado. El portero, si no fuera por el complemento de su equipo, y no me refiero sólo a la defensa sino al trabajo defensivo en general, no podría hacer nada
- En cualquier caso, el hecho sorprende y más aún si se observa que el Betis es un equipo bastante nuevo. En concreto, en la zona defensiva hay cinco futbolistas que jugaban por separado la temporada pasada y no se observa falta de acoplamiento
- Lo importante en un equipo, cuando hay tanta gente nueva, es que todos se acoplen lo mejor y lo más rápidamente posible al sistema, a lo que el técnico quiere. Para eso hemos estado trabajando bastante duro durante la pretemporada toda y para eso seguimos trabajando, porque todavía no hemos conseguido el objetivo. De hecho, creo que hemos podemos mejorar mucho más
- Llegó a un equipo donde había, hay, un portero que había rendido a la perfección durante la Liga del ascenso. ¿Pensó que sería titular prácticamente desde el comienzo?
- Llegué al Betis con esas expectativas, porque sabía que podía jugar. Ahora bien, también era consciente de que lo iba a tener difícil, como cualquier miembro de una plantilla. Esto es cuestión de trabajo y sacrificio y, luego, de que los acontecimientos te acompañen
- Viene de pasar un periodo de cierta inactividad, porque en el Madrid no tuvo demasiadas oportunidades. ¿Estaba un poco cansado de esa situación?
- ¿De no jugar?
- Sí
- Lo más bonito dentro de la profesión del fútbol es desempeñarla y lo más ingrato, por supuesto, es no poder ejercerla. Peor que ser suplente es estar lesionado, pero, en cualquier caso, sentirse impotente, no poder ser copartícipe de las victorias y las derrotas, llega a cansar y a quemar
- Y es que se encontró con un Buyo incombustible…
- Desde luego. Paco ha demostrado que es un portero de categoría, y su trayectoria a lo largo de más de quince años lo avala. De todos modos, dispuse de oportunidades, pero tuve mala suerte en hechos puntuales
- ¿Tanto pesó aquel gol del Milán en un Trofeo Bernabéu?
- No, no. No estoy hablando del gol del Milán, sino de un momento en el que estaba jugando de titular hasta que una lesión provocó mi salida y no volví a coger el puesto
- Llegó al Madrid en el 90 y lo dejó en el 94, justo los cuatro años que lleva el equipo sin ganar la Liga…
- Sí, además de no haber podido jugar todo lo que yo hubiese querido, de haber tenido mala suerte en hechos concretos, también ocurrió que el equipo no funcionó todo lo bien que hubiéramos deseado. Y no funcionó, independientemente de que el Madrid jugara mejor o peor, porque no llegaron títulos a las vitrinas. Por eso, muchas veces, se cargaron más las tintas. La cosa sería distinta si el Madrid, aún habiendo jugado tan mal como dicen que ha jugado, hubiera ganado alguna Liga, algo que tuvo en su mano y que, con los dos partidos de Tenerife, dependió de la suerte, aunque no quiero quitar méritos al Barcelona porque, dicen, la tabla refleja al final lo que ha pasado en el campeonato
- Precisamente todo eso ocurrió en un equipo de su ciudad y no sé si el de sus sueños…
- Sí, llegar al Madrid fue cumplir un sueño
- Remontándonos todavía un poco más atrás, hablando del Málaga ¿cómo recuerda aquel penalti decisivo que falló en la promoción contra el Español?
- Parece que en esta vida nos gusta recordar las cosas malas. En el Málaga estuve dos años, lo pasé fenomenal, me divertí, jugué, entablé una amistad cordialísima con mis compañeros, y parece que lo único que se recuerda fue aquel penalti que fallé, cuando en ese mismo partido había parado otros dos
- Aquello ocurrió ante el Español, precisamente el próximo rival del Betis. Un duelo entre ascendidos que se están convirtiendo en equipos de moda…
- Son dos equipos parecidos. Ambos han ascendido, ambos se han reforzado bastante bien porque, pienso, ambos estaban deseando subir para no volver a pasar apuros. Por eso aventuro un partido muy disputado, en el que contamos con la ventaja de jugar en casa, ante un público tan maravilloso que tenemos en Heliópolis, y ante el que todos en el Betis estamos muy concienciados
- ¿Cuál es el secreto de este Betis? ¿Simplemente el trabajo?
- Yo creo que sí. El trabajo es el mejor aval para buscar los objetivos que uno persigue. Sin sacrificio diario difícilmente se llega a lo que uno quiere
- Imagino que su experiencia será muy importante. Por eso, en particular, apostó Serra por usted…
- No es tanto cuestión de experiencia como de trabajo y de que haya gente de calidad. Además, al técnico no le gusta dejar nada a la improvisación y sabe sacar bastante rendimiento a los futbolistas
- Es el tercer equipo andaluz de su carrera, tras Cádiz y Málaga, ¿Qué diferencia encuentra entre ellos?
- Las características de los aficionados, salvando las distancias son muy parecidas, porque la gente de una misma región se diferencia en muy poco. Eso sí, aunque sabía que es un equipo que cae simpático a casi todo el mundo, no pensaba que el fenómeno del Betis pudiera ser tan grande. Es algo que no había vivido en ninguna otra ciudad. La gente está enganchada con el equipo, se está llegando a una cifra de socios importante en el fútbol español. Ésa es la principal diferencia entre el Betis y los otros equipos andaluces en los que jugué
- Siguiendo con las diferencias, ¿en qué ha cambiado Jaro respecto a aquel jugador que llegó muy joven al Cádiz?
- En todas las facetas de la vida es primordial la ilusión. Sin ella no puedes ir a ningún sitio, o al menos te cuesta mucho más conseguir las metas. Lo que me diferencia del Jaro que salió de Madrid con tanta ilusión como pueda tener ahora, pero de forma diferente, porque era mi primer contrato profesional, y es que ya sé de qué va este mundo del fútbol, muchas cosas que antes ignoraba, como producto de la experiencia vivida en estos últimos trece años
