Impresiones viajeras. Bilbao 1980

En mayo de 1980 el Betis jugó en San Mamés contra el Athletic en la penúltima jornada del Campeonato de Liga de Primera División. El partido concluyó con empate a 2, con reacción bética que en el minuto 77 perdía por 2 a 0, goles de Goikoetxea y Sarabia, y que igualó con tantos de Morán en el 77 y Gordillo en el 89.
En las páginas de ABC el periodista Fernando Gelán dejaba estas Impresiones Viajeras, centradas en las actividades lúdicas del fin de semana en Bilbao, el crecimiento del peñismo verdiblanco o las dudas sobre si Luis Carriega seguiría al frente del equipo en la siguiente temporada.
El Gargantúa es un gigantesco muñeco de madera y acero, con todos los atributos del traje masculino regional, chapela en rojo incluida, que ha vuelto a las calles de Bilbao, para ser nuevamente la delicia de los pequeños habitantes de la capital vasca. El Gargantúa es una especie de tobogán revestido, que se transforma en la atracción más importante de los domingos en el sector viejo de Bilbao. La enorme boca de la cara del muñeco sirve de entrada hacia lo que para los niños y niñas resulta un viaje rápido a lo desconocido…
El Gargantúa. Por cuanto nos dijeron en Bilbao, es un muñeco gigante y con perfiles exagerados, que apareció hace muchos años por las calles de la ciudad vasca. Sin embargo, durante bastante tiempo estuvo guardado en un almacén, y solo hace un año que ha vuelto a salir a la calle para recreo y diversión de la mayoría de los pequeños bilbaínos. El Gargantúa, una especie de caballo de Troya, representa un vasco en grandes dimensiones. Su interior está totalmente hueco. Los niños vascos entran por la boca del muñeco, grande y movible, y realizan por su interior, donde hay un tobogán oculto, un rápido viaje hacia el exterior. Cientos de pequeños hacen cola para disfrutar dentro del Gargantúa, y han de subir por una escalera adosada al gigantón. De esta forma, en el viejo casco bilbaíno, entre la música de la banda municipal y las competiciones en el río, las familias vascas pasan la jornada con cierta tranquilidad.
Las Peñas béticas en crecimiento. Dalmacio Martínez Zomeño, representante de la Federación de Peñas Béticas, viajó con el equipo hasta la ciudad vasca. Allí nos habló sobre el aumento de estas entidades, porque cada día van en aumento las tertulias béticas en la geografía andaluza. Se han inaugurado recientemente la Peña Bética de Carmona, y pronto lo serán las de Trebujena, Villamartín, Kansas City y Sanlúcar de Barrameda. Pero los proyectos de asociaciones verdiblancas son mucho más amplios, y en el barrio de Triana nacerá una Peña con el nombre de Antonio Benítez, futbolista del “sherry”, que puede renovar por el Betis, pero solo por 1 año. En fin, el número de Peñas béticas es ya de setenta y dos…
Unas apreciaciones importantes. En la próxima semana, una vez que la Liga termine, Luis Cid Carriega se desplazará a su tierra gallega para decidir, junto a la familia, si acepta la oferta del Betis de firmar por un año más. El “sabio gallego” estará en Galicia desde el lunes 19 al jueves 22, fecha en la que se sabrá si Luis Cid renueva para seguir siendo responsable de la plantilla verdiblanca.
Carriega tuvo ocasión, en Bilbao, de hablar sobre el Betis y su futuro. Atención a lo que hemos escrito: “de su futuro·. El preparador estaba contrariado porque había apreciado en los jugadores cierto conformismo en los últimos encuentros de la Liga: “He hablado con ellos ampliamente y les he dicho a todos los hombres de la plantilla que hay que luchar siempre, hasta el último partido del campeonato, porque con más partidos ganados, más importante será la clasificación final… Muchos jugadores ya me hablaron sobre las vacaciones, de tomarlas antes de que llegue el mes de junio. Pero hay que tener muy en cuenta al club y a los socios que sostienen la sociedad. Ante todo, están los seguidores, que exigirán nuestra responsabilidad en todo momento. Debemos estar siempre, entrenador y jugadores, al servicio del club y de los aficionados.”
Los niveles de juego del Betis. Profundizó en su charla, casi un monólogo, el preparador del Betis: “Yo no estoy con eso con esos altibajos del equipo, aceptados por los aficionados como una especial forma de actuar que lo sitúa unas veces a un nivel de grandes gestas y otras veces en el más amplio ocaso futbolístico. Es decir, que no estoy de acuerdo en lo que se ha bautizado como las “espantás” del Betis. O qué le ocurre como a El Gallo o a Curro Romero. El grupo de futbolistas debe superar esos defectillos, que son totalmente corregibles, para que el equipo, con responsabilidad, responda siempre a un nivel equilibrado, sin tantos descensos en su trayectoria deportiva. Se puede hacer del Betis un club grande, de acciones niveladas, de responsabilidad total para todas las épocas.”
Desde luego, el punto logrado por el equipo que entrena Carriega en San Mamés, puede ser muy clarificador, unido a estas palabras suyas, para el futuro. Recordemos que la última temporada que entrenaba el Sevilla, en la recta final de la temporada cuando ya se hablaba Del relevo y llegada de Miguel Muñoz, Carriega hablaba y hablaba sobre el fútbol en general. Ahora, en estos momentos, su charla se concreta al Betis, Betis, Betis…
