Impresiones viajeras. Vitoria. 1979

En febrero de 1979 el Betis jugó en Mendizorroza contra el Deportivo Alavés, un partido de la jornada 22 del Campeonato de Liga de Segunda División, y en el que el equipo verdiblanco encajó una fuerte derrota por 5-2. Con esta derrota el Betis perdió la primera posición de la tabla clasificatoria, y se acentuó la crisis deportiva que conduciría en abril a la destitución del técnico José Luis García Traid.
En las página de ABC el periodista Fernando Gelán días después dejó estas Impresiones Viajeras, centradas en las dificultades del desplazamiento y la mala planificación de éste, las anécdotas narradas por Jaume Sabaté y José Ramón Esnaola, o el rumor pasado sobre el fichaje de Julio Cardeñosa por el Real Madrid.
A perro flaco todo se le vuelven pulgas. El Betis, otra vez, problemas en el desplazamiento, esperas largas en el aeropuerto, nervios e intranquilidad. Y, después, un concluyente 5-2, porque en Mendizorroza solo hubo un equipo que jugó bien: el Alavés.
Los viajes verdiblancos. El Betis, al parecer, es diferente, completamente diferente, y si el poeta cantó aquello de “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”, el equipo verdiblanco, para cubrir su itinerario por esos campos de la geografía española, va a tener que coger el zurrón con sus ropajes y hacer el camino al andar. El Betis, cada vez que inicia un viaje, cada vez que intenta volar y coger en tren o en autobús, se queda parado muchas horas, atenazado y envuelto en nervios e inquietudes. Algo tiene que hacer el club, porque aparte de controladores que atrasan los vuelos o de conductores que no pisan bien el acelerador, mucha culpa de que los viajes verdiblancos no salga medianamente bien la tienen los que se encargan de programarlos.
José Luis García Traid, en la mañana del domingo, tenía mal aspecto. Pocas horas de sueño, la expedición bética llegó a las 2 de la mañana a Vitoria, y un agotamiento general por las deficiencias de un pesado viaje de Sevilla hasta la tierra alavesa: “Ya he dicho al club, en repetidas ocasiones, que tenemos que salir el viernes cuando nos desplazamos al norte… El club se podrá ahorrar unas pocas pesetas, pero los jugadores terminan agotados física y psíquicamente”.
La risa del portero. Dentro de los males sufridos, los jugadores no perdieron el humor. Y en el “avant match”, con todas las ilusiones puestas en superar todos los problemas las anécdotas y curiosidades se amontonan. Jaime Sabaté nos contaba una historia que solía repetir el entrenador Kalmar, el húngaro que estuvo en el Sevilla y, cuando el defensa bético jugaba en el Español, en el club periquito, cada vez que formaba parte de una tertulia: “Contaba el técnico húngaro, nos dijo Sabaté, que jugando con el Honved un partido en París, y estando en posesión del balón en la mitad del terreno, no podía ver al portero del equipo contrario porque era negro y estaba vestido con ropa de color negra. Llegó un momento en que no sabía qué hacer con el cuero, hasta que se produjo en la grada Un comentario jocoso hola y el portero negro sonrió. Al ver Kalmar la blanca dentadura, ésta le sirvió de referencia para conocer dónde estaba colocado el portero. Entonces se colocó bien el balón, chutó a puerta, y marcó”.
Desde los juveniles. Esnaola jugó por primera vez en Mendizorroza con el equipo juvenil de su pueblo, el Euskalduna de Andoain, en un partido perteneciente al campeonato de esta categoría de Guipúzcoa. El portero bético nos señaló que de este equipo salieron futbolistas como Lángara, Mendiluce, Iguarán, Arrieta, que jugó en Logroñés y en el Betis, Lasa, Goicoechea, que perteneció al equipo verdiblanco, el portero Artola… Y al hablar de juveniles, ciertos directivos creen que ha llegado la hora de renovar seriamente ciertos puestos del equipo. Por una parte, consideran prioritaria la terminación de campos de fútbol en las instalaciones de Bellavista para admitir más jugadores de la cantera y formarlos; desde Gordillo no hay productividad. Por otra parte, hay que acelerar la búsqueda de nuevos hombres para rejuvenecer la plantilla.
El Betis estaba dispuesto a negociar con el Real Madrid el traspaso de Julio Cardeñosa, pero la oferta en firme no existió más que en la información de un diario madrileño. Había miembros de la Junta bética que más que el dinero que pudiera dar el Madrid por el mundialista, estaban interesados en 3 jugadores del Castilla. Y entre esos hombres que entraran en la oferta y en la demanda, nombres como Blanco y Pozo, recién fichados por el Rayo Vallecano.
También la vuelta de Vitoria fue conflictiva y la expedición verdiblanca tuvo que permanecer en Barajas más de 6 horas… “Caminante no hay camino, se hace camino al andar…».
