{"id":15440,"date":"2011-11-06T07:36:27","date_gmt":"2011-11-06T05:36:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/?p=15440"},"modified":"2015-10-14T00:27:38","modified_gmt":"2015-10-13T22:27:38","slug":"salud-y-betis-de-julio-jimenez-heras-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/salud-y-betis-de-julio-jimenez-heras-2\/","title":{"rendered":"Salud y Betis, de Julio Jim\u00e9nez Heras"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/11\/estadio-betis-rf_163619.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-15441\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/11\/estadio-betis-rf_163619.jpg?resize=399%2C300&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"399\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/11\/estadio-betis-rf_163619.jpg?w=399&amp;ssl=1 399w, https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/11\/estadio-betis-rf_163619.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/11\/estadio-betis-rf_163619.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta semana volvemos a la obra Relatos en Verdiblanco de la mano del periodista sevillano Julio Jim\u00e9nez Heras, que en esta narraci\u00f3n rememora ese mundo de compa\u00f1eros de grada cada 15 d\u00edas a lo largo de toda una vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><strong>Salud y Betis<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Era como una pel\u00edcula. Parec\u00eda que no era \u00e9l realmente. Ni eran los suyos. Ni era su padre. Hab\u00eda estado por desgracia en no pocos entierros y siempre le hab\u00edan parecido un tr\u00e1mite que hay que resolver cuanto antes. Pero nunca hab\u00eda podido imaginar que pudiera doler tant\u00edsimo la despedida. La corbata negra. Las l\u00e1grimas. Los abrazos. Los besos. Su madre se apoyaba en \u00e9l porque era lo \u00fanico que le quedaba en esta pu\u00f1etera vida que se lleva a los m\u00e1s grandes cuando menos falta hace. De un suspiro. De repente. De un infarto. Y adi\u00f3s.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>A la carrera. No conoc\u00eda otra forma de subir los escalones de la grada. Los bolsillos y las manos incapaces de sostener los seis paquetes de pipas \u2013tres para cada tiempo, lo ten\u00eda medido- y corriendo como los locos para asomarse al vomitorio. Ah\u00ed llegaba la parada para tomar resuello y para extasiarse ante el verdor del templo, ante la amplitud de su casa m\u00e1s querida. En pocos sitios y en pocos momentos se sent\u00eda tan bien como cuando entraba el domingo en el campo. \u201cBuenas tardes, Betis. Ya estoy aqu\u00ed\u201d. La megafon\u00eda echaba a volar la \u201cMarcha Radetzky\u201d a los cuatro vientos de La Palmera, los periquitos todav\u00eda regaban el c\u00e9sped y los socios de Fondo ya estaban con la mano de visera hasta que se fuera el sol y la madre que lo trajo. Al cabo del rato llegaba el padre, que sub\u00eda las escaleras con la misma ilusi\u00f3n pero con distintas piernas. \u201cBuenas tardes, Betis. Aqu\u00ed estamos otra vez\u201d. Y buscaban el asiento en la grada para que aquellas dos piezas encajaran perfectamente en un puzle verdiblanco de cuarenta y tantas mil unidades.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jos\u00e9 estaba en la \u00e9poca tonta en la que est\u00e1n todos los de su edad. El paso entre los 14 y los 19 a\u00f1os es una sucesi\u00f3n de hormonas, imbecilidades y ex\u00e1menes que s\u00f3lo se supera con la ayuda del tiempo. Y en esas alturas de la vida lo m\u00e1s importante del mundo son los amigos y las chavalas. Lo que digan los compa\u00f1eros de clase es bastante m\u00e1s importante de lo que disponga el padre, la madre o el \u201csursum corda\u201d. No es que Jos\u00e9 se hubiera distanciado deliberadamente de su progenitor, sino que sus prioridades eran otras y no iba m\u00e1s all\u00e1 de los monos\u00edlabos cuando \u00e9ste le preguntaba sobre el colegio, la hora a la que llegaba a casa o lo primero que se le pasaba por la cabeza. Si su padre quer\u00eda que la conversaci\u00f3n se alargase, sab\u00eda que la \u00fanica manera de hacerlo era toc\u00e1ndole los costados. Causa y efecto. Un perro de Pavlov en versi\u00f3n de la Puerta Osario.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues el Bigote lo que ten\u00eda que hacer era sacar a Ca\u00f1itas en vez de a M\u00e1rquez\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Respuesta inmediata y habitualmente opuesta:<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>n\u00a0 El Bigote va a hacer lo que t\u00fa digas. Mira, Pap\u00e1, Ca\u00f1as est\u00e1 m\u00e1s para las segundas partes porque bla,bla,bla\u2026-y se le iba media hora cont\u00e1ndole al padre el sistema del m\u00edster, lo bien que se compenetraba M\u00e1rquez con Jaime, c\u00f3mo se la pon\u00eda desde la derecha a Aquino y la infalibilidad absoluta del Bigote para que su padre dejara de decir pamplinas.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Pues al final acabar\u00e1 jugando Ca\u00f1as, ya lo ver\u00e1s<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>As\u00ed salvaba la comunicaci\u00f3n paterno-filial el Real Betis Balompi\u00e9 y no hab\u00eda nada m\u00e1s que Betis, Betis y Betis en el almuerzo, en el coche y en las visitas de los s\u00e1bados a casa de la abuela.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Se suced\u00edan las caras amables, los saludos y los p\u00e9sames. No somos nada. Vaya vida esta. Cuida mucho de tu madre. Ap\u00f3yate en tus ni\u00f1os. Mil y una bienintencionadas recomendaciones que le dec\u00edan a Jos\u00e9 lo mucho que quer\u00edan a su familia y lo grande que hab\u00eda sido su padre. La iglesia a rebosar era una prueba. Rostros y \u00e1nimos de la familia, de los amigos propios, de los amigotes paternos, de los compa\u00f1eros del trabajo, de las vecinas de la madre. Y de pronto, en mitad de la cola de dolientes, la cara del Loco.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>La vecindad en la grada es un bien absolutamente sacro que unas amistades para los siglos de los siglos. No hay nada m\u00e1s irracional y gratificante que abrazarse al vecino de al lado despu\u00e9s de un gol del Betis. El primer abrazo es siempre con el consangu\u00edneo y despu\u00e9s llegan el choque de manos con el de la localidad de al lado, la palmada en la espalda al que est\u00e1 debajo y el pulgar levantado, como un Imperator de la B\u00e9tica, al que est\u00e1 seis filas m\u00e1s arriba. El primer domingo de Liga en casa, Jos\u00e9 no paraba de mirar para ver si los otros actores de la escena volv\u00edan a sus puestos de combate. \u201c\u00bfSe habr\u00e1 cambiado de sitio el Loco este a\u00f1o? Es raro porque tiene al cu\u00f1ado tambi\u00e9n aqu\u00ed en Voladizo y siempre llega temprano. \u00bfY los Cabezas? Esos vienen casi con la hora justa, como si se fueran a acabar los botellines en el Avelino. Tambi\u00e9n me faltan el Ni\u00f1o y su t\u00edo; Manolo el Simp\u00e1tico con la mujer; y el m\u00e9dico de Coria, con la patulea de hijos y sobrinos. Ah, y los Prendas\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Ni Jos\u00e9 ni el padre conoc\u00edan la mitad de los nombres ni las filiaciones de los susodichos vecinos de platea. Aquellos datos que perge\u00f1aba mientras pasaba lista eran, m\u00e1s o menos, lo \u00fanico que sab\u00eda de sus compa\u00f1eros quincenales de penas y alegr\u00edas. Aquellos motes que entre el padre y el ni\u00f1o hab\u00edan puesto durante a\u00f1os, volviendo en coche en el atasco de la Palmera, eran sus credenciales. Pr\u00e1cticamente unos desconocidos. Pero ten\u00edan en com\u00fan una pasi\u00f3n que los hac\u00eda muy cercanos, un nosequ\u00e9 que los un\u00eda m\u00e1s que cualquier parentesco.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Menos cuarto. Por la escalera sube el Loco. Casi sesenta a\u00f1os, directivo prejubilado de la Cruz del Campo y recientemente separado. El Loco no hab\u00eda tenido otra fijaci\u00f3n en su vida que el Real Betis Balompi\u00e9. Para que el padre y el hijo le dijeran el Loco, as\u00ed ten\u00eda que ser de b\u00e9tico la criatura. Entre sus m\u00faltiples virtudes acad\u00e9micas se encontraba beber preferentemente leche con pippermint, la \u00fanica combinaci\u00f3n posible en verde y blanco que no perd\u00eda el color. Estaba malo como los rayos, pero daba igual. Todos los cepillos de dientes en su casa ten\u00edan que ser por fuerza verdes. Poco pr\u00e1ctico para no confundirse de cepillos el padre, la madre y los hijos. Pero daba igual. Todos los coches que hab\u00eda tenido en su vida hab\u00edan sido indefectiblemente verdes, incluido un 127 verde botella que le dur\u00f3 varias d\u00e9cadas porque le hab\u00eda cogido cari\u00f1o. Las cortinas de la casa, verdes. Las camisas fresquitas para el verano, verdes. Los chalecos gordos para el invierno, verdes. Los trajes de flamenca de su sufrida mujer no ten\u00edan m\u00e1s tonalidades que el verde con lunares blancos y el blanco con volantes verdes.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>El Loco estaba apuntado a todo tipo de colectivos verdiblancos, que le absorb\u00edan\u00a0 sus almuerzos y alguna que otra cena. A saber, la Pe\u00f1a B\u00e9tica de Triana, la Tertulia B\u00e9tica el Barranco, el\u00a0 C\u00edrculo B\u00e9tico Augusto, la Agrupaci\u00f3n B\u00e9tica de Veteranos, la Pe\u00f1a B\u00e9tica de los trabajadores de la Cruz del Campo, la Pe\u00f1a B\u00e9tica Antonio Moguer de Sanl\u00facar la Mayor y hasta en el Foro B\u00e9tico de la Universidad de Sevilla se inscribi\u00f3 como si tuviera veinte a\u00f1os. Le costaba la propia vida cuadrar la agenda para no faltar a todos los almuerzos-homenaje habidos y por haber en los que se pasaba las horas y las horas hablando del Betis sin aparecer por su casa. Acab\u00f3 hartando a la mujer, que se separ\u00f3 despu\u00e9s de treinta a\u00f1os de matrimonio, y aburriendo a los hijos, que ahora iban los domingos por la tarde a dar paseos por el Parque del Alamillo.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>La vida no hab\u00eda terminado de ser buena con \u00e9l y entre Betis y Betis notaba cierto vac\u00edo. Pero es que el Loco hab\u00eda cambiado varias veces de novia y ahora hasta de mujer. Hab\u00eda votado a tres o cuatros partidos pol\u00edticos de ideolog\u00edas no solo diferentes sino opuestas. El pensamiento cambia mucho con los a\u00f1os. Hab\u00eda tenido tres casas sucesivas y otros tantos barrios. Hab\u00eda traicionado incluso a su barbero alguna que otra vez. Hasta con la religi\u00f3n hab\u00eda tenido sus diferencias, sus m\u00e1s y sus menos. Lo \u00fanico que no le hab\u00eda fallado en toda su vida hab\u00eda sido el Betis y un domingo m\u00e1s se aferraba a lo que m\u00e1s quer\u00eda.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salud y Betis, este era su sempiterno saludo cuando llegaba a Heli\u00f3polis. Jos\u00e9 y su padre le respond\u00edan con una sonrisa y sendos apretones de mano\u00b4<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salud y Betis. \u00bfC\u00f3mo ha ido el verano?<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Enorme, lo \u00fanico que me he perdido ha sido el Colombino, que me cogi\u00f3 malo en la cama y lo tuve que ver por la tele, respondi\u00f3 el Loco.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>El padre y el hijo no tuvieron m\u00e1s remedio que reconocer el acierto de su apodo tras ver que el t\u00edo se hab\u00eda recorrido media Espa\u00f1a para ver la pretemporada.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>El Loco dio a Jos\u00e9 su \u201cSalud y Betis\u201d en la cola del p\u00e9same con un abrazo propio de un gol en el minuto 94. Lo \u00faltimo que se pod\u00eda imaginar es que fueran al entierro los vecinos del campo del Betis. Ciertamente no estaba para f\u00fatbol aquella ma\u00f1ana. Ni para f\u00fatbol ni para nada. Pero es que desde que lo llamaron del hospital para decirle que lo de su padre era irremediable, Jos\u00e9 no hab\u00eda pensado en otra cosa que no fuera en el Betis que le meti\u00f3 en la sangre desde que naci\u00f3. \u00bfCu\u00e1l era su primer recuerdo del Betis? Ni idea. \u00bfSu beticismo hab\u00eda tenido una fecha fundacional o algo por el estilo? No lo sab\u00eda exactamente. Hab\u00eda lejanas impresiones, como cuando lo llevaron en el carrito a la Plaza Nueva a recibir a los campeones de la Copa grande del 77. Y pruebas f\u00edsicas. La primera camiseta verdiblanca con el nueve del Lobo Diarte a la espalda. Una fotograf\u00eda de Calvo con don Julio Carde\u00f1osa en la yerba del Villamar\u00edn. Y la certeza de que era b\u00e9tico desde que ten\u00eda uso de raz\u00f3n. Ser del Betis era algo tan natural para \u00e9l como ser hijo de su padre o ser el padre de sus hijos. Con la mente puesta en aquello lleg\u00f3 un rostro amigo, muy serio, con cuatro \u00f3 cinco acompa\u00f1antes m\u00e1s j\u00f3venes.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Ya se hab\u00edan metido los equipos en el vestuario despu\u00e9s de calentar y ya hab\u00edan colocado el cero a cero en el palomar del Gol Sur. El griter\u00edo que llegaba del vomitorio anunciaba la inminente llegada del m\u00e9dico de Coria y su prole. Aparecen de repente no menos de siete chiquillos de todas las edades posibles, vestidos del Betis y bien pertrechados de bufandas, bocinas y hasta de una matraca. Cualquiera le dec\u00eda al galeno que dejara la matraca en casa. El cacharro hab\u00eda acompa\u00f1ado a su padre toda la vida al f\u00fatbol y \u00e9l la segu\u00eda llevando como recuerdo del que le hizo b\u00e9tico. La matraca era fundamental para acordarse de los ancestros del \u00e1rbitro y del linier cuando levantaba la bandera en un contraataque del Betis. C\u00f3mo entraban todos aquellos ni\u00f1os en el coche del m\u00e9dico era una inc\u00f3gnita y una afrenta a las leyes de la f\u00edsica y al c\u00f3digo de la circulaci\u00f3n. Media Coria y parte de la Puebla se ten\u00eda que recorrer junto a sus dos hijos para ir a buscar a los cinco primos que completaban el equipo. Su mayor alegr\u00eda era haber captado para la causa a aquellos chavales que sab\u00eda Dios d\u00f3nde pod\u00edan haber acabado ante la dejadez de sus padres. Con lo de peligros que tiene la vida repartidos por el camino para apartarse del sendero de los justos\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Le costaba una barbaridad sacarle a sus cu\u00f1ados el dinero de los carn\u00e9s. Entre los que estaban econ\u00f3micamente de regular para atr\u00e1s y los que se dejaban ir, casi todos los a\u00f1os acababa \u00e9l poniendo el dinero y con un \u201cya te ver\u00e9\u201d como promesa de pago. Pero \u00e9l, con que sacara al menos algo de lo adelantado antes de las Navidades ya estaba contento. \u201c\u00bfY no te puedes ir a Gol, que es m\u00e1s baratito?\u201d \u201cSi, vamos, para que los ni\u00f1os se mojen\u201d.\u00a0 La familia de Coria era recibida con grandes aplausos por parte de Jos\u00e9 y su padre y un simple saludo por parte del Loco, concentrado ya en el sufrimiento de 90 minutos que le quedaba. Ocupaban toda la fila de delante. Jos\u00e9 no ten\u00eda m\u00e1s remedio que levantarse cada vez que atacaba el Betis en la porter\u00eda del Instituto de la Grasa porque los ni\u00f1os ni dejaban ver ni se estaban quietos. Nada m\u00e1s estaban parados cuando sub\u00eda el patriarca de la saga y su hijo mayor en el descanso con las ocho salchichas, cinco de las gordas y tres de las coloradas, y las ocho \u00a0cocacolas reglamentarias. No fallaba. Hab\u00eda que ver la cara del coriano cuando se abrazaba a los siete ni\u00f1os en cada gol del Betis. Y cuando los met\u00eda otra vez en el coche r\u00edo Betis abajo. Todos callados, que a ver qui\u00e9n se atrev\u00eda a hablar y no dejaba escuchar al t\u00edo \u201cLa afici\u00f3n opina\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Los corianos. \u00bfC\u00f3mo se habr\u00edan enterado los corianos de que se hab\u00eda muerto su padre? Con lo r\u00e1pido que hab\u00eda sido todo. Tan r\u00e1pido que apenas hab\u00edan disfrutados las tres generaciones juntas en la grada de Heli\u00f3polis. Qu\u00e9 poco hab\u00eda tenido el abuelo al nieto sentado en las rodillas, corriendo detr\u00e1s de \u00e9l cuando el ni\u00f1o se aburr\u00eda en el descanso. Joselito, el primero de sus hijos, ten\u00eda ahora cuatro a\u00f1os y no ve\u00eda m\u00e1s que por los ojos del abuelo. Lejos de envidiarle la privilegiada posici\u00f3n a su padre en los cari\u00f1os del enano, Jos\u00e9 echaba de menos no pasar m\u00e1s tiempo con ellos. El ni\u00f1o ten\u00eda el carn\u00e9 del Betis antes que la inscripci\u00f3n en el Registro Civil, que ya se hab\u00eda encargado el abuelo de ir corriendo a las oficinas del club nada m\u00e1s salir la criatura del paritorio. El primer d\u00eda que lo llev\u00f3 al campo a hacerse la foto con el equipo, levant\u00f3 al ni\u00f1o hacia la grada como si fuera el Rey Le\u00f3n reci\u00e9n nacido. \u00a0El ciclo sin fin. A su propio padre, de la vieja guardia del Patronato, le oy\u00f3 contar mil veces el chaparr\u00f3n que cay\u00f3 en la final de Chamart\u00edn del 31. Y la que se li\u00f3 en la Feria cuando apareci\u00f3 pintado con tiza en un paraguas que el Betis le hab\u00eda metido cinco al Racing en el remate de la Liga del 35. Ahora estaba \u00e9l, setenta a\u00f1os despu\u00e9s, levantando a su primer nieto al sol de Poniente que se colaba por los huecos de Preferencia. \u201cNo se te olvide nunca que \u00e9stos son los tuyos, hijo m\u00edo\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Hasta que no tuvo tres a\u00f1os no lo dej\u00f3 la madre ir todos los domingos al f\u00fatbol. Una liga, una \u00fanica temporada, hab\u00edan compartido los tres el ritual de las tardes de Betis. El chico, Lorenzo, que ahora ten\u00eda a\u00f1o y medio, todav\u00eda no hab\u00eda pisado el campo. Ya les contar\u00eda poco a poco donde se hab\u00eda metido el abuelo. En el medio del camino de la vida, Jos\u00e9 ya s\u00f3lo ten\u00eda eslabones por debajo. El mundo es redondo y rueda. Y all\u00ed estaba \u00e9l sin querer separarse del eslab\u00f3n de arriba. Cuatro bancos detr\u00e1s de donde \u00e9l estaba sentado, manten\u00eda el tipo Joaqu\u00edn, el Ni\u00f1o. Tampoco hab\u00eda faltado Joaqu\u00edn al entierro. Ven\u00eda con su t\u00edo, como cada domingo desde que era un ni\u00f1o, y no el hombre de veintimuchos que era ahora.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Buenas tardes, \u00bfla fila siete es \u00e9sta? Ea, pues aqu\u00ed tenemos nosotros los carn\u00e9s. Joaquinito, si\u00e9ntate que no vas a dejar ver a la gente. Es que es el primer d\u00eda que viene al f\u00fatbol y no vea usted la que est\u00e1 dando. Y estate tranquilito, que ya sabes lo que te ha dicho tu madre de c\u00f3mo tienes que comportarte. Que no des patadas en el respaldo de delante, que vas a volver loco a este se\u00f1or.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Deje usted al ni\u00f1o, hombre. Que disfrute del Betis y que haga lo que le d\u00e9 la gana, el padre de Jos\u00e9 intercedi\u00f3 para que el t\u00edo no tuviera a Joaquinito m\u00e1s serio que en misa.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Desde \u00a0entonces ser\u00eda siempre el Ni\u00f1o para que sus vecinos de localidad. El ni\u00f1o se destap\u00f3 como un aut\u00e9ntico majareta del Betis desde su m\u00e1s tierna infancia. Majareta de bocina. La trompetita de pl\u00e1stico mitad verde y mitad blanca ten\u00eda seriamente afectadas las capacidades auditivas de Jos\u00e9 y de su padre, que aguantaban como pod\u00edan el concierto de A\u00f1o Nuevo que daba el angelito cada domingo y cada mi\u00e9rcoles copero. Jos\u00e9, que le sacaba por lo menos seis o siete a\u00f1os a Joaquinito, conect\u00f3 pronto con \u00e9l y se hartaba de re\u00edr con las ocurrencias del chaval y con lo mal que lo pasaba el t\u00edo para que medio se comportara.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Un a\u00f1o, de repente, el Ni\u00f1o volvi\u00f3 del veraneo hecho un t\u00e9cnico. Los t\u00e9cnicos son los m\u00e1s pesados del mundo. Saben bastante m\u00e1s que el m\u00edster de turno del Betis y, por supuesto, conocen todas las claves para ganar el partido sin mayores problemas. El t\u00e9cnico nunca se calla sus certeros comentarios balomp\u00e9dicos. Que se escuchen en la grada de enfrente si es posible. Critica siempre la alineaci\u00f3n del entrenador, el momento de los cambios y hasta la elecci\u00f3n del futbolista en el pase. El nirvana del t\u00e9cnico se produce cuando pide que salga Sabas de una pu\u00f1etera vez; sale Sabas-ya lo dec\u00eda yo-; y Sabas coge y marca y resuelve el partido.-T\u00fa ves, t\u00fa ves, t\u00fa ves\u2026-le espeta a las dos filas de delante y a las tres de atr\u00e1s. Si el t\u00e9cnico en cuesti\u00f3n se encuentra en edad infantil o preadolescente, el resultado es bastante m\u00e1s calamitoso.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Pues Joaquinito volvi\u00f3 de la playa convertido pr\u00e1cticamente en seleccionador nacional de la Argentina. Al Betis le fallan los carrileros, el mediapunta no vale un duro, con ese 4-4-2 no vamos a ning\u00fan lado, el equipo no triangula ni para atr\u00e1s y aqu\u00ed no se desdobla nadie, que en el f\u00fatbol moderno lo que hay que hacer es desdoblarse. En esto es fundamental haberse hartado de radio deportiva y repetir el primer neologismo futbolero de los locutores. Los falsos laterales, el doble pivote\u2026 El Ni\u00f1o de la fila siete no se dejaba ni uno en el tintero y en aquel rinc\u00f3n del Voladizo fue bautizado r\u00e1pidamente por los ojeadores de la guasa.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Te quieres callar ya, Arrigo Sacchi\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Y se le qued\u00f3. \u201cVaya la que est\u00e1 dando esta tarde Arrigo Sacchi\u201d era una de las frases favotitas del padre de Jos\u00e9 cuando el empate parec\u00eda irremediable y el joven t\u00e9cnico no se callaba de ninguna de las maneras. Pero a Jos\u00e9 le hac\u00eda una barbaridad de gracia aquel renacuajo que lleg\u00f3 a compenetrar los sublimes\u00a0 soplidos de su trompeta con el delicado sonido de la matraca coriana. Con gran virtuosismo por ambas partes, todo sea dicho.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Los dos fueron creciendo jornada a jornada, Liga a Liga, Betis a Betis. Y como el t\u00edo de Joaquinito estaba igual de zumbado por el Betis que el padre de Jos\u00e9, no tardaron en coincidir en los m\u00faltiples viajes culturales de la marcha verde. En Burgos acabaron los dos en el centro del campo con los bolsillos llenos de yerba sagrada del Plant\u00edo, besando el punto central y roncos perdidos de tanto \u201cMucho Betis\u201d. Disfrutaron como nadie viendo a Alfonsito jugar como los \u00e1ngeles en el infierno rojo de Betzenberg. En Burdeos no cogieron una pulmon\u00eda de milagro, porque a los dos muchachos no se les ocurri\u00f3 otra cosa que ponerse en la primera fila de Fondo a chillarle a los laterales del Girondins con la que estaba cayendo. \u201cSi se moja el Betis, nos mojamos todos\u201d, rug\u00eda la Curva Sur del Parc Lescure. En el Bernab\u00e9u se les vino el alma al suelo cuando Roberto mand\u00f3 la Copa y el pase de Finidi a la nada del lateral de la red. Y en el Calder\u00f3n, ya casado y padre de familia el mayor de ellos, terminaron rodando abrazados cinco filas m\u00e1s abajo cuando Dani marc\u00f3 el gol de su vida. El gol de sus vidas.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Es verdad. C\u00f3mo no iba a venir Joaquinito con lo que hab\u00edan pasado juntos. Se le ve\u00eda tambi\u00e9n afectado al chaval, que siempre hab\u00eda hecho muy buenas migas don su padre. \u00bfY qui\u00e9n no las hab\u00eda hecho? Su forma de afrontar la vida por derecho, de obviar las tonter\u00edas por las que tanta gente se amarga a diario, de pensar que el que viene siempre lo hace de frente, de ver igual a todo el mundo por encima del cochino dinero, de superar las adversidades por muy gordas que fueran, de tener tan claro que el que siembra, recoge\u2026 Era dif\u00edcil no querer a su padre. Lo poco o lo mucho que tuviera Jos\u00e9 en la vida se lo deb\u00eda a \u00e9l y a todo lo que le hab\u00eda inculcado desde peque\u00f1o. Porque aquella manera de concebir la existencia era Betis puro. \u201cTardar\u00e1 mucho tiempo en nace, si es que nace,\/ un andaluz tan claro, tan rico de aventura\u201d. Los versos que estudi\u00f3 en el bachillerato de la eleg\u00eda al presidente-torero del Betis le resonaban en la cabeza mientras segu\u00eda recibiendo los p\u00e9sames. Estaba deseando acabar ya con aquello, quitarse la enlutada corbata y volverse a casa con los ni\u00f1os. Regresar a la normalidad y a la dureza de convivir con su ausencia. De pronto, le vino una sonrisa a la cara. Aquellos siete del fondo de la iglesia tambi\u00e9n echar\u00edan de menos a su padre. Eran los Prendas.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Arrigoooo, \u00bfa qui\u00e9n ponemos hoy por la derecha?<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Eran famosos en Voladizo por sus carcajadas. Siete t\u00edos como siete castillos que parec\u00edan que ten\u00edan quince a\u00f1os de las que liaban en los partidos. Rondaban los treinta y cinco y andaban hasta las cejas de hipoteca, estr\u00e9s laboral, ganas de comerse el mundo y cerveza fresquita, que para eso llevaban desde las dos de la tarde en los veladores del Jamaica. Unos ven\u00edan con ni\u00f1os y otros todav\u00eda solos. No se ve\u00edan desde hac\u00eda quince d\u00edas pese a que llevaban juntos treinta a\u00f1os.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>En la clase da la Escuela Francesa se hab\u00edan unido por pura afinidad. Las causas de la amistad verdadera son inextricables. Pero ellos ten\u00edan muy claro que adem\u00e1s de las mil cosas que ten\u00edan en com\u00fan y las dos mil que les separaban, el hecho de sentir todos en verde, blanco y verde hab\u00eda sido fundamental. A la hora de hacer los equipos en el patio de recreo estaba claro el criterio de selecci\u00f3n. Cuando se cantaban tonter\u00edas en la parte de atr\u00e1s del autob\u00fas terminaban apareciendo el bal\u00f3n y la estampa de Gordillo. Cuando se gastaba tiza en la pizarra, por el mero hecho de gastarla, llegaba el profesor y todav\u00eda estaba el virtuoso del dibujo rematando la corona y contando que le sal\u00edan siete barras blancas y seis verdes. Unos fueron a ciencias y otros a letras. Unos hicieron la carrera en sus a\u00f1os y otros tardaron m\u00e1s de la cuenta. Se quitaron novias los unos a los otros. Apuraron la juventud como si s\u00f3lo hubiera una vez en la vida. Acabaron a pu\u00f1etazos m\u00e1s de una vez. Se quer\u00edan con locura y se odiaron a muerte en no pocas ocasiones. Despedidas de solteros, bodas. El nacimiento de los primeros hijos y sus correspondientes bautizos. Se les ech\u00f3 encima media vida y los compa\u00f1eros del alma, compa\u00f1eros, s\u00f3lo se juntaban cuando tocaba Betis.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00bfY cuando el Betis jugaba fuera? Ah\u00ed resid\u00eda el problema. La posibilidad del \u201cpay per view\u201d con pantalla gigante, decoraci\u00f3n irlandesa y copa de bal\u00f3n chocaba frontalmente con la oposici\u00f3n de aquellas santas a las que, no se sabe c\u00f3mo, hab\u00edan terminado convirtiendo en las madres de sus hijos. Y conformarse con la taquicardia de la radio ya no era aguantable en estos tiempos que corren. Los partidos de fuera siempre hab\u00edan sido una cuesti\u00f3n dif\u00edcil de solventar. El primero de ellos que tuvo Canal Plus en casa de sus padres se vio en la obligaci\u00f3n de invitar al resto de la tropa cuando hab\u00eda Betis. \u00a0\u201cNi\u00f1o, \u00bfa estos cafres me vas a meter aqu\u00ed cada vez que pongan el Betis en la tele?\u201d. La pobre se\u00f1ora no era consciente de lo que le entraba por la puerta. Porque era tal el\u00a0 \u00e9xito\u00a0 que cosechaba el equipo cuando jugaban los domingos por la noche que aquella medida se traslad\u00f3, por l\u00f3gica superstici\u00f3n, tambi\u00e9n a los partidos de Canal Sur. Cada uno sentado en su silla, siempre la misma. A no ser que el Betis fuera perdiendo y la clave estuviera en quitar a uno del sof\u00e1 y ponerlo de pie al lado de la ventana. Levantarse a mear en un momento de incontinencia suma era poco recomendable, porque si met\u00eda el Betis en ese breve intervalo temporal se le negaba la entrada de nuevo al sal\u00f3n por el bien de la causa. Tambi\u00e9n sufri\u00f3 el mobiliario. Cuando Roberto R\u00edos remat\u00f3 el c\u00f3rner con la cara en la semifinal de la Romareda pas\u00f3 a mejor vida una bonita silla estilo Luis XIV. Cuando Ol\u00edas se entretuvo en mandar a por pipas al lateral dan\u00e9s y meter el tercero con la derecha, una m\u00e1s que apreciable l\u00e1mpara de ara\u00f1a sucumbi\u00f3 ante el \u00edmpetu del salto. Llegaron cristales hasta la cocina y al art\u00edfice de la haza\u00f1a hubo que llevarlo al equipo quir\u00fargico, una vez que hubo acabado el partido, como es l\u00f3gico, con la mano cortada por cinco sitios. El principio del fin lleg\u00f3 con el gol de Alexis en Bala\u00eddos. La que se li\u00f3 en el sal\u00f3n oblig\u00f3 a la madre a firmar el decreto de expulsi\u00f3n y condenarlos a la di\u00e1spora de los bares para poder seguir viendo el Betis juntos. Un exilio que tambi\u00e9n depar\u00f3 grandes tardes, por otra parte.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Y ahora hab\u00eda que verlos con m\u00e1s a\u00f1os y m\u00e1s kilos. Pendientes de que los ni\u00f1os no se mataran por las escaleras de Voladizo \u00a0y dej\u00e1ndoles claro, muy claro, que las barbaridades que dec\u00eda pap\u00e1 en el f\u00fatbol simplemente eran irreproducibles delante de mam\u00e1. Tambi\u00e9n ten\u00eda esta edad sus ventajas econ\u00f3micas y los viajes no ten\u00edan que ser por fuerza en autob\u00fas. Hubo pleno al siete en la semifinal de San Mam\u00e9s, sitiados en la grada por lo mejorcito de Neguri, y s\u00f3lo faltaron dos calzonazos en el doblete estival Camp Nou-M\u00f3naco. En la Champions hicieron tres de tres en los viajes. Bruselas, Londres y Liverpool. Como Pichi y Migueli\u00f1o fueron a Breta\u00f1a. M\u00e1s que meritoria la performance que realizaron en el escenario de \u201cThe Cavern\u201d, al echar al en\u00e9simo grupo imitador de los Beatles para explicarle al respetable por sevillanas que si el submarino es amarillo \u201cverde es el pino y la esperanza, verde el romero y la yedra, y verdeando va el grito Viva el Betis manque pierda\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Arigooooo, que todav\u00eda no nos has dicho qui\u00e9n tiene que jugar por la derecha.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Las carcajadas de los Prendas llegaban hasta la fila siete y Arrigo-Joaqu\u00edn no tuvo m\u00e1s remedio que conminarles a que fueron ellos calentando por si ten\u00edan que salir en la segunda parte.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cIn ictu oculi\u201d. Se acab\u00f3 lo que se daba. Dejarlo all\u00ed, de vuelta a la tierra porque polvo eres y en polvo te convertir\u00e1s, hab\u00eda sido la despedida definitiva. La comitiva rodeaba de vuelta al Cristo de las Mieles y ya se escapaban unos cuantos al Bar Goma. \u201cAqu\u00ed se est\u00e1 mejor que all\u00ed\u201d, pon\u00eda hasta no hace mucho en los sobres de az\u00facar para el caf\u00e9. Las coronas de flores se marchitar\u00edan en breves d\u00edas. Si por \u00e9l fuera hubiera dejado una piedra por doliente, como manda la tradici\u00f3n jud\u00eda y se ve al final de \u201cLa lista de Schindler\u201d. Que las flores desaparecen y las piedras duran toda la eternidad. Al salir del cementerio a la calle, los autobuses segu\u00edan pasando hacia San Jer\u00f3nimo y la gente iba y ven\u00eda por San L\u00e1zaro como si tal cosa. Como si no hubiera pasado nada. La vida continuaba su camino, en dos d\u00edas volver\u00edan \u00e9l y su mujer a trabajar y ma\u00f1ana ya estar\u00edan los ni\u00f1os otra vez en el colegio y en la guarder\u00eda. Y el domingo jugaba el Betis otra vez. No habr\u00eda padrenuestro en la megafon\u00eda, ni brazalete negro, ni falta que hac\u00eda. Para todo el campo ser\u00eda un partido m\u00e1s. Pero a ver c\u00f3mo aguantaba el tir\u00f3n de llegar a Heli\u00f3polis con los seis paquetes de pipas sin que subiera nadie por detr\u00e1s.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Joaqu\u00edn lleg\u00f3 con tiempo al campo, pertinentemente acompa\u00f1ado por su t\u00edo. El partido iba a ser de los duros, de los dif\u00edciles. Se jugaban una barbaridad en aquella tarde tal y como se hab\u00eda puesto la temporada. Dependiendo de lo que hicieran aquel domingo llegar\u00edan \u00e9pocas felices y ten\u00eda el coraz\u00f3n a 180 nada m\u00e1s enfilar el final de la Palmera. Aparcaron bien, subieron la escalera, pasaron los carn\u00e9s por el esc\u00e1ner, se metieron en el campo y buscaron su rinc\u00f3n de Voladizo de toda la vida. Ya no ten\u00eda edad para dar por saco con la bocina y se tomaba a broma que todav\u00eda le dijeran Arrigo Sacchi los elementos aquellos de arriba. No les faltaba raz\u00f3n, porque en la vida se hab\u00eda quedado callado en el f\u00fatbol. Bastante ten\u00eda ya que callar en su d\u00eda a d\u00eda. Limpiaron los asientos con un papel, se sentaron. Y a esperar.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jos\u00e9 y su hijo llegaron al rato. En la cara se le ve\u00eda el partidito que le quedaba por delante y la sensaci\u00f3n de que todo era distinto. Tener vac\u00edo el asiento de al lado iba a ser insoportable. Menos mal que el Ni\u00f1o, bonito detalle, se hab\u00eda pasado una fila m\u00e1s adelante para no dejarlo solo. Si alguien se ten\u00eda que sentar en aquel sitio mientras \u00e9l sosten\u00eda al enano en las rodillas, que fuera Joaquinito.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salud y Betis, dijo ritualmente Jos\u00e9.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salud y Betis, hermano, respondi\u00f3 Joaqu\u00edn al instante.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A ver qu\u00e9 hacemos esta tarde.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eso digo yo, que a ver qu\u00e9 hacemos, contest\u00f3 nervioso el Ni\u00f1o.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Muchas gracias por sentarte aqu\u00ed al lado, que no veas el d\u00eda que llevo.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bastante tiempo he tardado en bajar a la fila seis. Es que me dijo Pap\u00e1 que hasta que \u00e9l no faltara no me pod\u00eda sentar a tu lado, respondi\u00f3 mientras le ca\u00edan por la cara dos lagrimones del tama\u00f1o de la promoci\u00f3n con el Tenerife.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>A Jos\u00e9 le estall\u00f3 una bomba en la cabeza. Hermanos lo eran en la fe verdiblanca desde hac\u00eda a\u00f1os, pero ese \u201cPap\u00e1\u201d le sonaba extra\u00f1o. \u00bfSer\u00eda posible que\u2026? \u00bfSu padre? Pero algo le dec\u00eda que s\u00ed, que era posible. La sangre tiene lazos m\u00e1s fuertes que la raz\u00f3n. Poco a poco comprendi\u00f3 la maestre jugada de ajedrez. Que pap\u00e1 no s\u00f3lo le hab\u00eda dejado un legado de cari\u00f1o, Betis y unas cuantas acciones en el banco. Que igual hab\u00eda alguna sorpresa en aquel testamento que \u00e9l y su madre cre\u00edan un mero tr\u00e1mite doloroso. El hecho de que almorzara tan frugalmente en casa lo achacaba a la preceptiva tapa al salir del trabajo y no a que viniera comido de otro sitio, de otra mesa, de otra casa. Parec\u00eda que su hermano le hab\u00eda le\u00eddo el pensamiento<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo que peor llevaba era tener que almorzar dos veces todos los d\u00edas-solt\u00f3 el Ni\u00f1o con una leve sonrisa. Dec\u00eda que le hab\u00eda echado coraje a todo en la vida, pero que se ve\u00eda incapaz de darle ese disgusto a tu madre. Que t\u00fa s\u00ed lo comprender\u00edas con el tiempo, pero que tu madre\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Sin salir del shock, Jos\u00e9 se imagin\u00f3 c\u00f3mo su nuevo hermano hab\u00eda podido vivir veintitantos a\u00f1os siendo el otro. Escondido, humillado, callado. Joaqu\u00edn sigui\u00f3 hablando al ver que Jos\u00e9 no pod\u00eda.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No nos ha faltado nunca nada. Ni de dinero ni de lo que no es dinero.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero t\u00fa no has tenido una camiseta del Betis por Reyes, ni ven\u00edas con \u00e9l de la mano, ni te llevaba el colegio, ni te cog\u00eda a hombros para ver las cofrad\u00edas \u2013solt\u00f3 el hermano mayor a\u00fan apiadado por una infancia que \u00e9l cre\u00eda dickensiana. De la que \u00e9l, de alguna manera, ten\u00eda parte de culpa.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Camisetas de chico tengo un mont\u00f3n. La primera fue una equipaci\u00f3n Meyba con el tres de Gordillo que, efectivamente, me echaron los Reyes. Y tengo enmarcadas dos fotos que no son moco de pavo. Una con Esnaola del a\u00f1o que se retir\u00f3 y otra con Hip\u00f3lito Rinc\u00f3n Povedano. Pap\u00e1 quer\u00eda que me la hiciera con Carde\u00f1osa, pero yo le d\u00ed la\u00a0 \u00a0tabarra con Rinc\u00f3n y al final me sal\u00ed con la m\u00eda, remat\u00f3 el Ni\u00f1o.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es que Pap\u00e1 era mucho de Carde\u00f1osa, suspir\u00f3 Jos\u00e9, ahora \u00e9l con dos lagrimones tama\u00f1o noche del Manzanares.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed que es verdad. Pap\u00e1 era mucho de Carde\u00f1osa.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jos\u00e9 abri\u00f3 el primer paquete de pipas. Le dio unas poquitas al enano, \u201cno te vayas a tragar las c\u00e1scaras\u201d, y otro pu\u00f1ado grande a su nuevo vecino de la fila seis del Voladizo.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salud y Betis, hermano.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salud y Betis.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Esta semana volvemos a la obra Relatos en Verdiblanco de la mano del periodista sevillano Julio Jim\u00e9nez Heras, que en esta narraci\u00f3n rememora ese mundo de compa\u00f1eros de grada cada 15 d\u00edas a lo largo de toda una vida. &nbsp; Salud y Betis &nbsp; Era como una pel\u00edcula. 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