{"id":16481,"date":"2012-01-01T07:07:46","date_gmt":"2012-01-01T06:07:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/?p=16481"},"modified":"2020-05-29T19:29:35","modified_gmt":"2020-05-29T17:29:35","slug":"un-veneno-sin-antitodo-de-tomas-furest","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/un-veneno-sin-antitodo-de-tomas-furest\/","title":{"rendered":"Un veneno sin ant\u00edtodo, de Tom\u00e1s Furest"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_16482\" aria-describedby=\"caption-attachment-16482\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/12\/Oviedo-Betis-Trofeo-Concepci%C3%B3n-Arenal-1958-NMP1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16482\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/12\/Oviedo-Betis-Trofeo-Concepci%C3%B3n-Arenal-1958-NMP1.jpg?resize=640%2C394&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/12\/Oviedo-Betis-Trofeo-Concepci%C3%B3n-Arenal-1958-NMP1.jpg?w=640&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/12\/Oviedo-Betis-Trofeo-Concepci%C3%B3n-Arenal-1958-NMP1.jpg?resize=300%2C184&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-16482\" class=\"wp-caption-text\">Fuente: Oviedo-Betis Trofeo Concepci\u00f3n Arenal de Ferrol 1958<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este relato del periodista sevillano Tom\u00e1s Furest forma parte de esa joya publicada en 2007, con motivo del Centenario del Real Betis Balompi\u00e9, llamada \u00abRelatos en verdiblanco\u00bb. Se recrea la historia de un ni\u00f1o criado en una familia sevillista, Jes\u00fas Olmedo, que se hace b\u00e9tico en la distancia a final de la d\u00e9cada de los 50.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s Furest naci\u00f3 en Sevilla en 1951 y ha colaborado en diversos medios de comunicaci\u00f3n desde 1974: Pueblo, Torneo, Nueva Andaluc\u00eda, El Correo de Andaluc\u00eda y Canal Sur.<\/p>\n<p><strong>Un veneno sin ant\u00eddoto<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cNi\u00f1o, este equipo es de la ciudad en que t\u00fa naciste, pero nosotros somos del Sevilla\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0El Betis acababa de ganar el Trofeo Concepci\u00f3n Arenal. Jes\u00fas, a pesar de las palabras de su padre, hab\u00eda tomado en silencio, con s\u00f3lo cinco a\u00f1os, la primera decisi\u00f3n importante de su vida: hacerse b\u00e9tico. Miraba a Luis del Sol, que levantaba la copa, y sent\u00eda un orgullo tan grande de ser de aquel equipo que lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que era b\u00e9tico desde que naci\u00f3, aunque no lo supiera. Lo que no pod\u00eda comprender era que su padre, que lo sab\u00eda todo, no se lo hubiera dicho nunca y le viniera ahora con esa milonga de que ellos eran del Sevilla. Cosas de los padres, a los que no hay quien entienda, pens\u00f3. Para que no hubiera dudas de cu\u00e1les eran sus sentimientos, al llegar a su casa le pidi\u00f3 a su madre que le ense\u00f1ara a escribir su nombre, Jes\u00fas Olmedo. De segundo apellido, en vez de Madro\u00f1al, se puso b\u00e9tico hasta los huesos. Como le resultaba complicado escribir hueso decidi\u00f3 pintar unos iguales a los que daba de comer a su perrita Niebla, un cruce entre Mast\u00edn y San Bernardo que engull\u00eda todas las sobras de la cocina de El Arsenal y que m\u00e1s que una perra parec\u00eda un caballo. Su madre lo abraz\u00f3 con ternura y le hizo ver que era mejor que su padre no se enterara de que era del Betis porque se iba a llevar un disgusto. \u201c Ser\u00e1 nuestro secreto\u201d, le dijo mientras le gui\u00f1aba un ojo y le daba un beso muy especial, distinto, \u201cporque ya eres un hombrecito\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Aquella noche no pudo dormir. Cerraba los ojos y ve\u00eda una y otra vez la pel\u00edcula de la final: a Otero volando como un p\u00e1jaro para impedir que marcara Suco; a Del Sol corriendo sin parar y borrando a todo el centro del campo del Oviedo; a Kuzsmann d\u00e1ndole un pase magistral a Casta\u00f1o para que consiguiera el primer gol, a Esteban Areta metiendo por la escuadra el segundo a centro de Paqui\u2026 No hab\u00eda en el mundo una camiseta m\u00e1s bonita que la verdiblanca ni un escudo m\u00e1s hermoso que el de las trece barras coronado. La camiseta y el escudo que a partir de aquel 31 de Agosto de 1958 llevar\u00eda para siempre en su coraz\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas hab\u00eda nacido en Sevilla, pero no ten\u00eda conciencia plena de ello, porque cuando apenas hab\u00eda dado sus primeros pasos a su padre, capit\u00e1n de la Armada Espa\u00f1ola, lo destinaron a El Ferrol. <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>All\u00ed, en el Arsenal, entre barcos, ca\u00f1ones y marinos, creci\u00f3 como un ni\u00f1o feliz y se abri\u00f3 la cabeza un par de veces sin que la sangre llegara por la r\u00eda al fascinante oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, por el que navegaba cada noche en sue\u00f1os venciendo con suma facilidad a cuantos piratas le sal\u00edan al paso. A veces cre\u00eda que se hab\u00eda ca\u00eddo al agua, pero al despertarse sobresaltado se daba cuenta de que s\u00f3lo se hab\u00eda hecho pip\u00ed en la cama y que tendr\u00eda que soportar la burla de sus hermanos una vez m\u00e1s. <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Se sent\u00eda gallego, pero hab\u00eda un par de cosas que le recordaban frecuentemente sus or\u00edgenes: las tortas de In\u00e9s Rosales que les mandaba su abuela Concha desde Sevilla y el tono despectivo con el que una monja rechoncha le dec\u00eda \u201candaluz\u201d siempre que lo castigaba por hacer alguna trastada en el colegio.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Su padre se encerraba cada domingo en la salita junto a la radio para escuchar Carrusel Deportivo, un nuevo programa que hab\u00eda creado unos a\u00f1os antes Bobby\u00a0 Deglan\u00e9 y conduc\u00eda Vicente Marco, conectando con todos los campos para que los aficionados estuvieran al tanto de c\u00f3mo iba su equipo sin necesidad de bajar al bar para ver los resultados en la pizarra. Su madre dec\u00eda que era un programa de locos, de t\u00edos pegando gritos, pero a su padre nadie pod\u00eda molestarlo mientras jugaba su equipo. Jes\u00fas, aunque no compart\u00eda colores con el bueno del capit\u00e1n, le preguntaba cuando sal\u00eda c\u00f3mo hab\u00eda quedado el Sevilla porque sab\u00eda que si ganaba estaba de buen humor y \u00e9l se libraba de alg\u00fan que otro pescoz\u00f3n aunque se hubiera peleado con sus hermanos. Eso s\u00ed, cuando el Sevilla perd\u00eda era mejor acostarse temprano porque el horno no estaba para bollos y cobraban todos, aunque hubieran sido santos.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>A Jes\u00fas le gustaba jugar al f\u00fatbol, pero no era de ning\u00fan equipo todav\u00eda. Si acaso, del Racing de Ferrol porque all\u00ed jugaba Marcelino, del que se hab\u00eda hecho muy amigo porque compart\u00eda con sus padres la afici\u00f3n por la lectura y con frecuencia aparec\u00eda por su casa para llevarse libros de la enorme biblioteca que hab\u00eda en el sal\u00f3n. Marcelino, que iba para cura, cambi\u00f3 el seminario por los campos de f\u00fatbol despu\u00e9s de llegar a la conclusi\u00f3n de que ten\u00eda m\u00e1s dudas que Unamuno, al que le\u00eda con especial devoci\u00f3n. Su decisi\u00f3n, entonces mal acogida por su familia, ser\u00eda celebrada con alborozo a\u00f1os despu\u00e9s por todo el pa\u00eds, al ser el de Ares el autor del gol que le dar\u00eda a Espa\u00f1a el triunfo en la final de la Eurocopa del 64 ante Rusia, \u00fanico t\u00edtulo conquistado por la selecci\u00f3n espa\u00f1ola absoluta en toda su historia.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Marcelino invitaba a la familia Olmedo al f\u00fatbol y Jes\u00fas iba con su padre y su hermano Juan a ver al Racing, que entonces jugaba en Segunda. Un derbi ante el Deportivo de La Coru\u00f1a\u00a0 era lo m\u00e1s emocionante que Jes\u00fas hab\u00eda vivido hasta que aquel verano el Betis de Antonio Barrios super\u00f3 al propio Racing y al Oviedo para conquistar el trofeo Concepci\u00f3n Arenal, que por aquellos a\u00f1os\u00a0 ten\u00eda un enorme prestigio, s\u00f3lo superado por el Carranza y el Teresa Herrera. Desde aquel d\u00eda, Otero, Portu, Santos, Oliet, Isidro, Paqui, Casta\u00f1o, Areta, Kuszmann, Vila, Lasa y del Sol se convirtieron en los h\u00e9roes de sus juegos y de sus sue\u00f1os, en los que dejar\u00eda de hundir barcos piratas para dedicarse a marcar goles a cuantos rivales se cruzaban en el camino del Betis. y si hac\u00eda falta, se colocaba bajo los palos para echarle una manita a Otero. Definitivamente, el Betis era lo m\u00e1s importante de su vida.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas hizo a Marcelino participe de su secreto: \u201cT\u00fa eres mi amigo y siempre querr\u00e9 que ganes, pero yo soy del Betis. Y si alg\u00fan d\u00eda\u00a0 vuelves a jugar contra mi equipo no puedes marcarle ning\u00fan gol, \u00bfvale? \u201c.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Marcelino le dio la mano sin decir palabra, aunque hizo por Jes\u00fas algo m\u00e1s importante, presentarle a su amigo Pancho, que era de Sevilla tambi\u00e9n pero que llevaba muchos a\u00f1os en El Ferrol porque lo mandaron all\u00ed a hacer la mili y se enamor\u00f3 de Lina, con la que se cas\u00f3 y mont\u00f3 \u201cHeli\u00f3polis\u201d, un bar al que acud\u00edan los futbolistas del Racing despu\u00e9s de los partidos. El bar estaba lleno de banderines de casi todos los equipos y de fotos de los mejores jugadores del mundo, con una muy grande dedicada a Pancho por Luis Su\u00e1rez, que triunfaba en el Barcelona.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cPancho, te presento a Jes\u00fas, que dice que es del Betis\u201d, le dijo Marcelino muy serio. Pancho lo tom\u00f3 de la mano y lo condujo en silencio hasta un peque\u00f1o despacho presidido por un enorme bander\u00edn del Betis, firmado d\u00edas antes por todos los jugadores despu\u00e9s de dar cuenta de un gran mariscada a la que Pancho les hab\u00eda invitado.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201c\u00bfNi\u00f1o, est\u00e1s seguro de que quieres ser del Betis? Pi\u00e9nsatelo bien porque se sufre mucho. Como se te meta el veneno en la sangre no hay medicina en el mundo que te pueda curar esta bendita enfermedad. Yo me hice del Betis cuando nac\u00ed y no he dejado de serlo ni un segundo a pesar de que durante muchos a\u00f1os hemos estado en Segunda y en Tercera\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas no se atrev\u00eda a abrir la boca. Cre\u00eda que Pancho era Dios y pensaba que si Dios era del Betis \u00e9l hab\u00eda elegido bien su camino. Pancho le trajo un refresco y un \u00e1lbum de fotos, de fotos del Betis, y le dijo que las hab\u00eda hecho en Sevilla hac\u00eda s\u00f3lo tres meses. \u201cNi\u00f1o, es que hemos vuelto a Primera. Hemos tardado quince a\u00f1os y pasado muchas fatiguitas por el camino, pero ha merecido la pena. Ascendimos en San Fernando el 25 de mayo y lo celebramos en Heli\u00f3polis una semana despu\u00e9s. Yo no pod\u00eda faltar a la fiesta. Cerr\u00e9 el bar, cog\u00ed a mi mujer y nos fuimos en tren a Sevilla. Mira, \u00e9ste es Benito Villamar\u00edn, nuestro presidente. Es gallego, pero tan b\u00e9tico como si hubiera nacido en la Puerta de la Carne. Y \u00e9stos son los jugadores que nos han devuelto a nuestro sitio: Men\u00e9ndez, Portu, Santos, Isidro, Loli, Valderas, Lasa, Paqui, Vila, Areta, Casta\u00f1o, Rodri, Seguer, Eugenio, Sobrado, Espej\u00edn, Ramoncito, Am\u00e9rico, Mundo, Luis\u00edn, Dom\u00ednguez y Luis Del Sol. No olvides nunca sus nombres, pero sobre todo el de Luis Del Sol porque me da en la nariz que va para figura. Y ahora te dejo que tengo que atender la barra, pero ya le dir\u00e9 a Marcelino que te traiga de vez en cuando para que podamos hablar de nuestras cosas\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>A partir de entonces Jes\u00fas se iba a \u201cHeli\u00f3polis\u201d cada vez que pod\u00eda. Pancho le contaba con enorme pasi\u00f3n sus vivencias como b\u00e9tico. Le recitaba de memoria el equipo que gan\u00f3 en Santander la Liga en el 35: Urquiaga, Areso, Aedo, Peral, G\u00f3mez, Larrinoa, Saro, Adolfo, Unamuno, Lecue y Caballero, pero tambi\u00e9n le recordaba que el Betis se hab\u00eda hecho grande de verdad jugando en Tercera durante siete largos a\u00f1os en los que no desapareci\u00f3 porque los sentimientos nunca mueren. Se mostr\u00f3 orgulloso de haber acompa\u00f1ado a su Betis por esos campos de Dios con un bocadillo de tortilla bajo el brazo y los bolsillos llenos\u2026 de ilusi\u00f3n. Le habl\u00f3 de la rifa de vacas, mulas y hasta dormitorios para sobrevivir. Le explic\u00f3 que el Manquepierda era un grito de rebeld\u00eda, no de sumisi\u00f3n, y le pidi\u00f3 que le dijera a todos que no hab\u00eda nada m\u00e1s grande en el mundo que ser b\u00e9tico. Jes\u00fas se atrevi\u00f3 a interrumpirle para decirle:\u2026 \u201ca todo el mundo menos a mi padre, porque como se entere me mata. El pobre cree que soy sevillista, como \u00e9l y mi hermano Juan. S\u00f3lo mi madre, Marcelino y t\u00fa sab\u00e9is que soy del Betis, pero en cuanto empiece el colegio se lo voy a decir a todos los ni\u00f1os\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas cumpli\u00f3 su promesa. Pregon\u00f3 a los cuatro vientos su beticismo y le dijo a su madre que iba a pedirle a los Reyes la equipaci\u00f3n completa del Betis, con botas y todo.Y cuando empez\u00f3 la Liga le rog\u00f3 a su padre que le dejara escuchar junto a \u00e9l Carrusel Deportivo. S\u00f3lo pudo hacerlo en la primera jornada, en la que el Betis le gan\u00f3 al Granada por dos a uno y el Sevilla empat\u00f3 a dos en Pamplona con Osasuna. Lo hab\u00eda pasado muy mal sin poder cantar los goles de Kuszmann. Y peor cuando Szalay consigui\u00f3 el gol del empate para el Sevilla casi al final despu\u00e9s de ir perdiendo dos a cero. Su padre le ped\u00eda con la mirada que lo celebrara con el mismo entusiasmo que lo hac\u00eda \u00e9l, pero no le sal\u00eda. El capit\u00e1n, muy serio, sentenci\u00f3 al terminar el Sevilla: \u201cNos hemos reservado para el pr\u00f3ximo domingo, que recibimos al Betis en nuestro campo. Les vamos a meter cuatro. Cuando volvamos a Sevilla os har\u00e9 socios a ti y a Juan y os llevar\u00e9 al S\u00e1nchez Pizju\u00e1n. Me ha dicho mi hermano Rafael que es el mejor estadio del mundo\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas ten\u00eda claro que no iba a estar junto a su padre al domingo siguiente escuchando Carrusel Deportivo. Le pedir\u00eda a Pancho que lo invitara a Heli\u00f3polis para seguir el partido juntos. Jam\u00e1s podr\u00eda olvidar aquel 21 de Septiembre. Antes de que Pancho tuviera tiempo de prepararle un refresco ya hab\u00eda marcado Luis del Sol el primer gol. Se abrazaron como si les hubiera tocado la loter\u00eda. El mundo se les vino abajo cuando antes del descanso el Sevilla le dio la vuelta al marcador. Valderas cogi\u00f3 el bal\u00f3n con las manos incomprensiblemente y Szalay empat\u00f3 de penalti. Poco despu\u00e9s hizo Di\u00e9guez el 2-1. Jes\u00fas estaba\u00a0 hundido, mudo, pero Pancho le animaba y le dec\u00eda que de peores hab\u00edan salido, que en la segunda parte ganaban seguro. Y as\u00ed fue. Kuzsmann marc\u00f3 dos goles y Esteban Areta redonde\u00f3 un 2-4 que dio la vuelta al mundo. \u201c As\u00ed es nuestro Betis, ni\u00f1o. Pero no te conf\u00edes porque cuando menos te lo esperes dar\u00e1 la espant\u00e1. Y no olvides que hay que quererlo con sus virtudes y sus defectos, como a un hijo\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Pancho le hablaba sin parar a Jes\u00fas mientras esperaba que viniera a recogerlo Marcelino para llevarlo a su casa. Y Jes\u00fas se preguntaba si su padre lo querr\u00eda cuando se enterara que era del Betis. El temor a perder el cari\u00f1o del capit\u00e1n, al que adoraba, le imped\u00eda disfrutar plenamente de ese triunfo que Pancho hab\u00eda catalogado de hist\u00f3rico. S\u00f3lo su madre logr\u00f3 convencerlo de que lo iba a querer siempre, aunque le aconsej\u00f3 que no le hablara de f\u00fatbol esa noche porque hab\u00eda acudido a la salita hecho una fiera.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Acudir cada domingo a Heli\u00f3polis a escuchar los partidos con Pancho era tan importante para Jes\u00fas que su madre lo amenaza con no dejarlo ir si se portaba mal. La amenaza surti\u00f3 tal efecto que Jes\u00fas estuvo a punto de alcanzar la santidad en vida. Junto a su amigo llor\u00f3 la primera derrota como b\u00e9tico, que lleg\u00f3 en la cuarta jornada ante el Espa\u00f1ol, y goz\u00f3 de partidos memorables como aquel 7-0 al Zaragoza en el que Juan Tribuna a punto estuvo de perder la voz narrando los cuatro goles de Vila y los marcados por Kuszmann, Casta\u00f1o y Azpeitia.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Pancho aprovechaba sus encuentros semanales para compartir con Jes\u00fas sus vivencias verdiblancas. El Betis era para \u00e9l como un hijo, y\u00a0 \u201cpor un hijo se da la vida si hace falta, ni\u00f1o\u201d. Reconoci\u00f3 que hab\u00eda llorado de rabia cuando el Sevilla les rob\u00f3 a Ant\u00fanez y de alegr\u00eda cuando el general Moscard\u00f3, que presid\u00eda la Delegaci\u00f3n Nacional de Deportes, le oblig\u00f3 a volver al Betis. \u201cNo sabes lo importante que fue para nosotros que nos dieran la raz\u00f3n. Desde que acab\u00f3 la Guerra Civil nos estaban machacando. A muchos no les gustaba que el Betis fuera el equipo del pueblo. Nos ten\u00edan el pi\u00e9 puesto en el cuello, pero no pudieron con nosotros entonces ni van a poder nunca. Ya te he dicho mucha veces que no hay fuerza humana capaz de destruir este sentimiento tan grande.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas, despierta, que han venido los Reyes Magos. Entr\u00f3 en el sal\u00f3n como un loco, buscando la equipaci\u00f3n del Betis que hab\u00eda pedido con letras bien grandes a Baltasar. No estaba. Hab\u00eda un bal\u00f3n y unas botas de f\u00fatbol, un coche de bomberos y algunas cosas m\u00e1s, pero no la camiseta verdiblanca con la que llevaba meses so\u00f1ando. Busc\u00f3 a su madre en silencio, sin atreverse a decir nada por miedo a que se enterara su padre. Cuando estaba a punto de empezar a llorar llamaron a la puerta. Era Pancho. Tra\u00eda en sus manos un paquete grande de Casa Couto, la mejor jugueter\u00eda de Ferrol. \u201cJes\u00fas, en el bar han dejado los Reyes un regalo para ti. No tengo ni idea de lo que es. Anda, \u00e1brelo que me tengo que ir.\u201d Ante sus ojos at\u00f3nitos fueron apareciendo la camiseta, las calzonas y las medias del Betis. Jes\u00fas no sab\u00eda si re\u00edr o llorar. Abraz\u00f3 a Pancho mientras el capit\u00e1n dec\u00eda muy serio que ten\u00eda que ser una equivocaci\u00f3n, que all\u00ed todos eran del Sevilla. Pancho esboz\u00f3 una sonrisa burlona y le contest\u00f3 que era imposible, que los Reyes Magos nunca se equivocan y que \u00e9l no conoc\u00eda a otro ni\u00f1o que se llamara Jes\u00fas. El capit\u00e1n le permiti\u00f3 quedarse con el regalo, pero dej\u00f3 muy claro que no lo quer\u00eda ver con esa camiseta puesta.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>La camiseta del Betis pas\u00f3 a ser como una segunda piel para Jes\u00fas. Su madre tuvo que pelear lo indecible para que le permitiera lavarla al menos una vez por semana. Con toda la equipaci\u00f3n puesta y m\u00e1s nervioso que nunca se present\u00f3 en Heliopolis minutos antes de que empezara el derbi sevillano. Pancho le dijo que parec\u00eda un \u00e1ngel vestido as\u00ed\u00a0 y le pidi\u00f3 que se tranquilizara: \u201cLes vamos a ganar porque somos mejores. Ya se lo demostramos en su casa y hoy le daremos una nueva lecci\u00f3n en la nuestra. Con R\u00edos en la defensa no pasa ni uno vestido de blanco, te lo aseguro\u201d. Estaba claro que Pancho era Dios o que ten\u00eda un amigo en el cielo porque Moreira marc\u00f3 el primer gol a los ocho minutos y Casta\u00f1o el segundo al cuarto de hora. No hab\u00eda en el mundo nadie m\u00e1s feliz que Jes\u00fas, que al llegar a casa recibi\u00f3 un beso enorme de su padre sin que mediara palabra. Sab\u00eda que era por el triunfo del Betis, aunque pasar\u00eda mucho tiempo antes de que el capit\u00e1n reconociera p\u00fablicamente que su hijo era b\u00e9tico a pesar de que \u00e9l hab\u00eda hecho todo lo humanamente posible para impedirlo. <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>La gran temporada de Marcelino con el Racing hizo que varios equipos de Primera se interesaran por \u00e9l. Un d\u00eda, Jes\u00fas sorprendi\u00f3 a su padre recomend\u00e1ndole el fichaje a un amigo que ten\u00eda en la directiva del Sevilla. No pod\u00eda ser. Cuando el domingo fue a recogerlo para llevarlo a Heli\u00f3polis le hizo prometerle que no se ir\u00eda al Sevilla. Finalmente firm\u00f3 por el Zaragoza y Jes\u00fas respir\u00f3 tranquilo, aunque llor\u00f3 desconsoladamente cuando fue a despedirse de su familia. Perd\u00eda a un amigo y, lo que es peor, a su enlace con Pancho. Le record\u00f3 su promesa de no marcarle nunca un gol al Betis y le pidi\u00f3 que no lo olvidara nunca.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas encontr\u00f3 en su madre la aliada perfecta para no perderse cada semana su cita con Pancho. La temporada empez\u00f3 con un 7-1 encajado por el Betis en el Bernab\u00e9u que a Jes\u00fas le hizo temer lo peor, aunque los malos presagios no se cumplieron y al final fueron sextos. D\u00edas antes de que terminara la Liga supo que a su padre lo hab\u00edan destinado a Sevilla y que volver\u00edan a su tierra cuando finalizara el curso escolar.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>El \u00faltimo partido fue especialmente doloroso para Jes\u00fas. Sufri\u00f3 por la derrota de su equipo en San Sebasti\u00e1n, pero mucho m\u00e1s por tener que despedirse de Pancho, que lo consol\u00f3 dici\u00e9ndole que iba a tener la suerte\u00a0 de poder ver al Betis en directo. \u201cYa te llamar\u00e9 de vez en cuando para que me cuentes cosas de nuestro equipo. Y si el negocio va bien, har\u00e9 una escapadita a Sevilla para que veamos alg\u00fan partido juntos.\u201d Lo abraz\u00f3 y le dio un sobre de manera solemne: \u201cToma, este es mi primer carnet del Betis. Mi padre me hizo socio el d\u00eda que nac\u00ed y jam\u00e1s he dejado de serlo. Ni durante la Guerra ni despu\u00e9s de ella dejamos de pagar cuando Tenorio ven\u00eda a casa a cobrar los recibos. Todos ten\u00edamos claro que el Betis necesitaba el dinero m\u00e1s que nosotros, y eso que muchas veces mi madre no ten\u00eda ni para un ponernos un plato de puchero. Este carnet har\u00e1 que no me olvides nunca. Y cuando termine la pr\u00f3xima temporada me mandas el tuyo. Ya hablar\u00e9 con tu padre para que te haga socio.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>La vuelta de Jes\u00fas a Sevilla no result\u00f3 como la hab\u00eda so\u00f1ado. Su padre se neg\u00f3 a sacarle el carnet del Betis; es m\u00e1s, lo hizo socio del Sevilla, aunque \u00e9l siempre buscaba una excusa para no ir al S\u00e1nchez Pizju\u00e1n. Como no encontraba nadie que lo llevara a Heli\u00f3polis, tuvo que seguir los partidos como en Ferrol, por la radio, pero sin Pancho a su lado para comentarlos. El capit\u00e1n aprovechaba la ocasi\u00f3n para hablarle del Sevilla, de lo buenos que eran Ruiz Sosa, Achucarro \u00f3 Pereda, pero Jes\u00fas ten\u00eda claro lo que sent\u00eda y sab\u00eda que jam\u00e1s iba a dejar de ser b\u00e9tico.\u00a0 Para colmo, en el colegio casi todos los ni\u00f1os eran sevillistas. Le costaba un mundo reclutar a once b\u00e9ticos para jugar cada d\u00eda en el recreo contra los infieles. Ten\u00eda que aceptar en sus filas a cualquiera, incluidos algunos sevillistas que no encontraban acomodo entre los suyos porque eran muy malos. Casi siempre perd\u00edan, pero \u00e9l sab\u00eda que alg\u00fan d\u00eda cambiar\u00eda su suerte.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Cuando la Liga finalizaba Jes\u00fas sorprendi\u00f3 a su padre dici\u00e9ndole que ir\u00eda el domingo al f\u00fatbol con \u00e9l a ver al Sevilla\u2026 contra el Betis. El capit\u00e1n lo mir\u00f3 fijo a los ojos y sentenci\u00f3: \u201cRecuerda que en esta familia somos todos del Sevilla. Ya sabes c\u00f3mo tiene que comportarte en el S\u00e1nchez Pizju\u00e1n\u201d. Dicho y hecho. No movi\u00f3 un m\u00fasculo cuando Gargallo adelant\u00f3 al Betis a los once minutos y soport\u00f3 como pudo los abrazos de su padre y de algunos extra\u00f1os tras marcar R\u00edos en su propia porter\u00eda al intentar despejar un bal\u00f3n al que no llegaba Pep\u00edn. Peor fue la vuelta a casa, con su padre culpando a Ortiz de Mendivil del empate y recordando las muchas ocasiones que hab\u00eda tenido el Sevilla para ganar el partido. Al d\u00eda siguiente, por fin, pudo sacar pecho en el colegio e incluso tuvo menos dificultades para formar el equipo en el recreo.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Pero el gran d\u00eda estaba todav\u00eda por llegar. Era s\u00e1bado y estaba toda la familia Olmedo a punto de sentarse a la mesa cuando llamaron a la puerta. Jes\u00fas no pudo articular palabra cuando abri\u00f3 y se dio de bruces con Marcelino, que dej\u00f3 en el suelo el paquete de pasteles que tra\u00eda y lo abraz\u00f3 fuerte, muy fuerte, mientras le dec\u00eda que hab\u00eda crecido much\u00edsimo, que estaba hecho un hombre. El Zaragoza visitaba al Betis y el capit\u00e1n lo hab\u00eda invitado a comer. Durante el almuerzo hablaron algo de f\u00fatbol y mucho de El Ferrol\u00a0 y de Ares, de lo mucho que echaban de menos a los amigos que ten\u00edan en com\u00fan. Jes\u00fas, cuando pudo quedarse a solas con Marcelino, le hizo un interrogatorio a fondo sobre Pancho y le cont\u00f3 con tristeza que su padre no le hab\u00eda sacado el carnet del Betis y todav\u00eda no conoc\u00eda Heli\u00f3polis.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cCapit\u00e1n, ma\u00f1ana me traes a los ni\u00f1os a la una al hotel Col\u00f3n para que se vengan conmigo al f\u00fatbol\u201d, dijo Marcelino al despedirse. El capit\u00e1n acept\u00f3 a rega\u00f1adientes y Jes\u00fas vi\u00f3 por primera vez el campo del Betis desde el autob\u00fas del Zaragoza, sentado al lado de su hermano Juan, que le dec\u00eda que el del Sevilla era m\u00e1s bonito. Marcelino los tom\u00f3 de la mano y entraron al estadio junto a Yarza, Cortizo, Ben\u00edtez, Lapetra\u2026 como si formaran parte de la expedici\u00f3n comandada por C\u00e9sar, el entrenador. Cuando accedieron al terreno de juego y Jes\u00fas tom\u00f3 conciencia de d\u00f3nde estaba no pudo contener las l\u00e1grimas. Marcelino le present\u00f3 a los jugadores del Betis, que lo preguntaron por qu\u00e9 lloraba: \u201cPorque soy b\u00e9tico hasta los huesos desde que os vi ganar el Trofeo Concepci\u00f3n Arenal y nunca hab\u00eda estado en nuestro estadio\u201d, respondi\u00f3 mientras su hermano se burlaba de \u00e9l. Lasa le dijo que fuera a verlo al vestuario despu\u00e9s del partido y le regal\u00f3 un bander\u00edn firmado por todo el equipo. Un bander\u00edn como el que ten\u00eda Pancho en el bar. L\u00e1stima que ya no estuviera Del Sol. A pesar de que lo hab\u00edan traspasado al final de la temporada anterior al Real Madrid, continuaba siendo su \u00eddolo.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Al llegar a casa coloc\u00f3 el bander\u00edn en la pared, junto a su cama, para que fuera siempre lo \u00faltimo que vieran sus ojos antes de dormirse. Esa noche recibi\u00f3 otra alegr\u00eda, la llamada de Pancho, al que le cont\u00f3 todo lo que hab\u00eda vivido y lo mal que lo hab\u00eda pasado cuando Murillo adelant\u00f3 al Zaragoza. Menos mal que Yanko Daucick, el larguirucho hijo del entrenador, empat\u00f3 en la segunda parte. Eso s\u00ed, Marcelino hab\u00eda cumplido su promesa de no marcarle al Betis, que terminaba la temporada sexto, por encima del Sevilla.\u00a0 <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Se pas\u00f3 el verano intentando convencer a su padre para que lo hiciera socio del Betis, que ya hab\u00eda comprado el campo en propiedad y le hab\u00edan puesto el nombre del presidente, Benito Villamar\u00edn. Su madre lo ayud\u00f3 todo lo que pudo, pero el capit\u00e1n decidi\u00f3 quemar sus naves en un \u00faltimo y desesperado intento por recuperar a su hijo para la causa blanca. <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cTe voy a sacar otra vez el carnet del Sevilla y vas a venir a todos los partidos conmigo. Si al final de la temporada no has cambiado de idea y sigues empe\u00f1ado en romperme el coraz\u00f3n, hablaremos\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>No quer\u00eda hacerle da\u00f1o a su padre, pero ten\u00eda claro que nada ni nadie pod\u00eda hacerle cambiar sus pensamientos. Ese pulso lo iba a ganar, seguro. Recortaba del ABC el marcador simult\u00e1neo para estar al tanto de lo que hac\u00eda el Betis. Vivi\u00f3 con indiferencia el triunfo del Sevilla ante el Athletic de Bilbao en la segunda jornada y sufri\u00f3 lo indecible en silencio al ver quince d\u00edas despu\u00e9s al Zaragoza de su amigo Marcelino perder por 4-0. La prueba de fuego llegar\u00eda el 8 de octubre con la visita del Betis al S\u00e1nchez Pizju\u00e1n. El Sevilla formaba con Mut, Juan Manuel, Campanal, Valero, Ruiz Sosa, Ach\u00facarro, Ag\u00fcero, Mateos, Jos\u00e9 Luis Areta, Dieguez y Antoniet. El campo se ca\u00eda cuando aparecieron por el t\u00fanel de vestuarios. Al hacerlo el Betis la bronca fue tan grande que Jes\u00fas se asust\u00f3. All\u00ed estaban Pep\u00edn, Lasa, R\u00edos, Esteban Areta, Bosch, Mart\u00edn Esperanza, Montaner, Pallar\u00e9s, Yanko, Senekowitsch y Luis Aragon\u00e9s. Recib\u00edan insultos de todos los colores, incluso de se\u00f1oras muy bien arregladas y de algunos de los amigos del capit\u00e1n que hasta entonces Jes\u00fas hab\u00eda tomado por perfectos caballeros. Cuando Pallar\u00e9s marc\u00f3 a los once minutos los exabruptos subieron de tono y alcanzaron a todos los que sintieran en verdiblanco. Jes\u00fas no entend\u00eda nada. Su padre jam\u00e1s hab\u00eda dicho esas cosas de los b\u00e9ticos. El capit\u00e1n le hizo un gesto con las manos para que se tapara los o\u00eddos, pero en su cabeza retumbaban palabras llenas de odio. Los \u00e1nimos se calmaron algo al marcar Bosch en propia meta el gol del empate.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>En el descanso se fueron a tomar un refresco y el capit\u00e1n le dijo que no tuviera en cuenta lo que hab\u00eda presenciado, que hab\u00eda personas que se transformaban en el f\u00fatbol y que en realidad no pensaban lo que dec\u00edan. Le asegur\u00f3 que \u00e9l hab\u00eda pasado por una experiencia similar en el campo del Betis cuando era peque\u00f1o. Le rog\u00f3 que, pasara lo que pasara en la segunda parte, no abriera la boca.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>No pudo cumplir los deseos de su progenitor. Al marcar Luis Aragon\u00e9s el 1-2 Jes\u00fas empez\u00f3 a gritar gol como un poseso. No hab\u00eda forma de calmarlo. El capit\u00e1n tuvo que aguantar todo tipo de improperios de sus vecinos de localidad, pero estall\u00f3 cuando uno le dijo que le pusiera un bozal al perro b\u00e9tico. Salt\u00f3 como un gamo tres filas y agarr\u00f3 por el cuello al energ\u00fameno que hab\u00eda llamado perro a su hijo. Si no los separan lo mata. \u201cS\u00ed, mi hijo es b\u00e9tico \u00bfPasa algo? \u201c Nadie se atrevi\u00f3 a contestarle al capit\u00e1n. Luego cogi\u00f3 de la mano a Jes\u00fas y se marcharon a pesar de que quedaba todav\u00eda casi media hora de partido.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Apenas cruzaron dos palabras de vuelta a casa, pero Jes\u00fas se sinti\u00f3 muy orgulloso de su padre. Estaba claro que lo quer\u00eda por encima de todo y que a partir de entonces lo iba a dejar tranquilo. En un bar se enteraron de que el partido hab\u00eda terminado con triunfo del Betis. Al llegar a casa el capit\u00e1n se encerr\u00f3 en su despacho y Jes\u00fas le cont\u00f3 a su madre y a sus hermanos lo que hab\u00eda pasado. Hasta Juan, que no hab\u00eda podido ir al partido por estar con gripe, se puso de su parte. Sinti\u00f3 que ten\u00eda el apoyo y el respeto de todos, sin distinci\u00f3n de colores, aunque lo cierto es que hac\u00eda ya alg\u00fan tiempo que hab\u00eda logrado captar para la causa verdiblanca a su madre y a dos de sus hermanas, y que en casa ya eran mayor\u00eda.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Unos d\u00edas despu\u00e9s el capit\u00e1n llam\u00f3 a Jes\u00fas y le entreg\u00f3 su primer carnet del Betis. Le dijo que se lo hab\u00eda ganado a pulso y que disfrutara todo lo que pudiera pero sin insultar nunca a quienes pensaran de manera diferente, tanto en el f\u00fatbol como en cualquier otro orden de la vida. El domingo pasaron a recogerlo para ir al Betis Jaime, Pedro, Manolo y Enrique, unos chavales del barrio que eran algo mayores que \u00e9l pero igual de b\u00e9ticos. Ese d\u00eda le gan\u00f3 el Betis a la Real Sociedad con dos goles de Ansola \u00a0y el camino de vuelta a casa andando se hizo muy corto comentando las jugadas con sus amigos. Despu\u00e9s vendr\u00edan otros muchos domingos de victorias, empates y derrotas vividas en Gol Sur con los suyos. Cumpli\u00f3 su promesa de mandarle a Pancho su primer carnet y ahorr\u00f3 peseta a peseta\u00a0 para renovarlo a\u00f1o tras a\u00f1o. Si no le alcanzaba con los ahorros, all\u00ed estaban sus padres para ayudarle.\u00a0 <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Marcelino dej\u00f3 de ir por su casa. El capit\u00e1n dec\u00eda que se le hab\u00edan subido los humos desde que le meti\u00f3 el gol a Rusia, pero Jes\u00fas sab\u00eda que no lo hac\u00eda porque ya no era su amigo. Hab\u00eda roto su promesa y le hab\u00eda marcado dos goles al Betis en La Romareda. Hab\u00eda perdido un amigo pero hab\u00eda ganado un padre, con el que hablaba mucho, sobre todo de f\u00fatbol. Incluso volvi\u00f3 con \u00e9l al S\u00e1nchez Pizju\u00e1n. Despu\u00e9s de la bronca del 61 el capit\u00e1n hab\u00eda buscado otra zona del campo para ver los partidos juntos sin que nadie los molestara. El f\u00fatbol los mantuvo unidos hasta en esos a\u00f1os dif\u00edciles en los que Jes\u00fas se fue de casa porque necesitaba buscar su propia identidad. En la Universidad hab\u00eda descubierto que Franco no era tan bueno como dec\u00eda su padre, pero aprendi\u00f3 a no hablar con \u00e9l de pol\u00edtica. Si lo hac\u00edan de f\u00fatbol se entend\u00edan aunque cada uno defendiera lo suyo. Cuando Jes\u00fas acab\u00f3 la carrera y gan\u00f3 su primer sueldo hizo socio del Betis a su padre. Era la manera de verse todas las semanas, una en Nervi\u00f3n y la otra en Heli\u00f3polis, hasta que Carolina, una granadina de mirada tierna y bondad infinita se cruz\u00f3 en su camino y las visitas al S\u00e1nchez Pizju\u00e1n se acabaron. Eso s\u00ed, al Benito Villamar\u00edn no faltaba nunca. Eso qued\u00f3 claro desde el primer d\u00eda. No le cost\u00f3 mucho que lo aceptara porque Carolina se hizo b\u00e9tica por amor. S\u00f3lo le form\u00f3 la bronca cuando naci\u00f3 su primer hijo, Carlos, al que Jes\u00fas hizo socio del Betis antes de inscribirlo en el Registro Civil. Tuvo que salir al quite el capit\u00e1n para hacerle ver a su nuera\u00a0 que esa batalla la ten\u00eda perdida, que \u00e9l hab\u00eda fracasado a pesar de intentar durante a\u00f1os que Jes\u00fas renunciara a esa locura de ser b\u00e9tico por encima de todo.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas quer\u00eda que Pancho fuese el padrino. Nadie mejor que \u00e9l. Aunque un amago de infarto lo ten\u00eda acobardado, se present\u00f3 en Sevilla con una medalla de la Macarena para Carlos y una maleta en la que hab\u00eda metido toda su vida de b\u00e9tico grande. Se la entreg\u00f3 a Jes\u00fas y le dijo que cuando el ni\u00f1o creciera le ense\u00f1ara todos esos recuerdos y le hablara de su padrino y del Betis. <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>El bueno de Pancho se enfrent\u00f3 al capit\u00e1n cuando lo descubri\u00f3 prendiendo un escudo del Sevilla en el fald\u00f3n bautismal del ni\u00f1o al salir de la iglesia de san Vicente.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cPancho, t\u00fa me robaste a mi hijo, lo hiciste b\u00e9tico contra mi voluntad y debes entender que al menos intente que mi nieto sea sevillista\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cCapit\u00e1n, es que no te enteras. Jes\u00fas naci\u00f3 con ese veneno en el cuerpo y contra ese veneno no hay ant\u00eddoto. Me limit\u00e9 a reforzar algo que llevaba dentro, como lo lleva ya mi ahijado.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cContigo no se puede hablar de f\u00fatbol, Pancho\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cSi quieres hablamos de pol\u00edtica, capit\u00e1n. Con el final de la dictadura se os acab\u00f3 el chollo. Ahora el que gana los\u00a0 t\u00edtulos es el Betis\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cS\u00ed, y tambi\u00e9n el que se va a Segunda al a\u00f1o siguiente\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Jes\u00fas intervino para poner fin a la discusi\u00f3n. \u201cAs\u00ed es el Betis, pap\u00e1, as\u00ed es el Betis. Si fuera de otra forma a lo mejor no lo quer\u00edamos tanto. No olvides que nuestro grito de guerra es \u00a1Viva el Betis manquepierda\u00a1\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cAnda, ni\u00f1o, v\u00e1monos a comer que como sigamos hablando sois capaces de hacerme b\u00e9tico<\/em>.\u201d<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Este relato del periodista sevillano Tom\u00e1s Furest forma parte de esa joya publicada en 2007, con motivo del Centenario del Real Betis Balompi\u00e9, llamada \u00abRelatos en verdiblanco\u00bb. Se recrea la historia de un ni\u00f1o criado en una familia sevillista, Jes\u00fas Olmedo, que se hace b\u00e9tico en la distancia a final de la d\u00e9cada de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16482,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1,1176],"tags":[4167],"class_list":["post-16481","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-portada","category-relatos-de-futbol","tag-tomas-furest"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2011\/12\/Oviedo-Betis-Trofeo-Concepci%C3%B3n-Arenal-1958-NMP1.jpg?fit=640%2C394&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1ij08-4hP","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16481"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16481\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}