{"id":21370,"date":"2012-08-26T10:00:51","date_gmt":"2012-08-26T09:00:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/?p=21370"},"modified":"2012-08-22T22:14:28","modified_gmt":"2012-08-22T21:14:28","slug":"los-ultimos-salileros-de-roberto-fontanarrosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/los-ultimos-salileros-de-roberto-fontanarrosa\/","title":{"rendered":"Los ultimos salileros, de Roberto Fontanarrosa"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2012\/08\/Los-ultimos-salileros-de-Roberto-Fontanarrosa.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-21371\" title=\"Los ultimos salileros, de Roberto Fontanarrosa\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2012\/08\/Los-ultimos-salileros-de-Roberto-Fontanarrosa.jpg?resize=150%2C221&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"221\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1985 el escritor argentino Robero Fontanarrosa publica su obra \u00abNo s\u00e9 si he sido claro\u00bb, en el ue se contienen numerosos relatos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre ellos \u00abLos \u00faltimos salileros\u00bb, en el que se nos cuenta el orgullo de los aficionados de un humilde club del interior argentino que se enfrenta a los grandes clubes porte\u00f1os.\u00a0 Un grupo de sacrificados y animosos hinchas que alentaba a sus jugadores con un \u00absal\u00edle, sal\u00edle\u00bb para hacer frente a los contrarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Nos persiguieron, se\u00f1or, nos persiguieron. Mismamente que animales, no que cristianos. Nos echaron de todas partes, se\u00f1or, nos quitaron todo. Usted nos ve ahora as\u00ed, d\u00e9biles y desparramados, se\u00f1or, pero los salileros supimos ser fuertes.<br \/>\nClaro, no est\u00e1bamos aqu\u00ed, est\u00e1bamos en otra parte, lejos de aqu\u00ed. Y era un gusto vernos en los domingos de fiesta, se\u00f1or, cuando hab\u00eda partido. \u00a1As\u00ed de gente los carros y los camiones llenos de salileros hacia la cancha! Con estos colores, se\u00f1or, los que usted ve en la vincha. Y la cancha, se\u00f1or. No s\u00e9 si hab\u00eda alguna mejor en todo el pa\u00eds, vea lo que le digo, no s\u00e9 si hab\u00eda alguna mejor. Y ven\u00edan Boca y River y tambi\u00e9n San Lorenzo y se iban humillados, se\u00f1or. Los grandes dec\u00edan que eran, se\u00f1or, los grandes, pero de ah\u00ed se iban con la cola entre las piernas. Y era una fiesta eso, se\u00f1or.<br \/>\nAhora nadie se acuerda de los salileros, nadie se acuerda de cuando \u00e9ramos fuertes y llen\u00e1bamos de banderas y trapos las canchas. Nadie se acuerda, se\u00f1or. Ni saben por qu\u00e9 nos llamamos \u00absalileros\u00bb, se\u00f1or, ni eso recuerdan las gentes. Ven\u00edan River o Boca o San Lorenzo con esos equipos b\u00e1rbaros y cuando se ven\u00edan al ataque todos nosotros grit\u00e1bamos \u00bb \u00a1sal\u00edle! \u00a1sal\u00edle!\u00bb a los nuestros, para que les hicieran cara, se\u00f1or. Por eso nos dec\u00edan los \u00absalileros\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\nEllos se ven\u00edan con esas estrellas famosas que sal\u00edan en las figuritas y en las tapas de \u00abEl Gr\u00e1fico\u00bb, se\u00f1or, una vez por a\u00f1o ven\u00edan, y ah\u00ed, en nuestra cancha se hac\u00edan peque\u00f1itos, as\u00ed quedaban los pobrecitos cuando nos ve\u00edan a nosotros en las tribunas repletas, que cuando me acuerdo me vienen l\u00e1grimas a los ojos se\u00f1or.<br \/>\nY siempre la justicia en contra. Siempre la justicia en contra. Como no pod\u00edan con nosotros los porte\u00f1os, nos pon\u00edan los jueces en contra. Nosotros \u00e9ramos buenos, se\u00f1or, buenazos. Grit\u00e1bamos nom\u00e1s, a grito pelado, para alentar a los nuestros. Alguna piedra de vez en cuando, tambi\u00e9n, cuando ya veamos que la injusticia era muy grande o los contrarios muy superiores. Esa es la verdad, se\u00f1or. A nadie le gusta verse humillado en su propio campo. Pero nada m\u00e1s que eso. Y empezaron a perseguirnos, se\u00f1or. Siempre los jueces en contra, nos penalizaban, se\u00f1or. Nos echaban jugadores por pavadas, se\u00f1or. Y los linieres, se\u00f1or, cierro los ojos y veo todav\u00eda esas banderas amarillas o solferinas levantadas, se\u00f1or, porque alguno de los nuestros hab\u00eda invadido terreno prohibido. \u00a1Terreno prohibido, se\u00f1or, si la cancha era nuestra! La hab\u00edamos ido levantando nosotros mismos, con esfuerzo se\u00f1or. Con sacrificio. Era nuestro orgullo. <\/em><\/p>\n<p><em>Siempre los porte\u00f1os persigui\u00e9ndonos. Es cierto que degollamos a Candelo, se\u00f1or. \u00a1Pero ellos hab\u00edan quebrado a Solibarrieta! Candelo, el juez Candelo Perm\u00edtame que escupa se\u00f1or. Y al domingo siguiente tuvimos que ir a jugar a otra cancha porque nos hab\u00edan suspendido la nuestra. Por ah\u00ed cerca, pero en otra cancha. Y tambi\u00e9n hubo l\u00edo porque los salileros ya est\u00e1bamos enojados, se\u00f1or, muy enojados. Nosotros somos buenos, pero la injusticia era mucha.<\/em><\/p>\n<p><em> Los porte\u00f1os nos persegu\u00edan, se\u00f1or, como a animales. Nos provocaban para que nosotros m\u00e1s nos enojaramos, se\u00f1or, y m\u00e1s nos castigaran. Al Jun\u00edn tuvimos que ir a jugar despu\u00e9s se\u00f1or. Daba pena, le juro, ver esa caravana de hombres, ancianos, mujeres y ni\u00f1os, en carros y camiones, yendo hacia el Jun\u00edn para seguir los colores de nuestro equipo se\u00f1or, los mismos que usted ve en esa vincha, se\u00f1or. Con un fr\u00edo terrible y la lluvia. Con los abuelos, con enfermos, con los perros. Le pegamos a un linier en Jun\u00edn, se\u00f1or, un infame, y de ah\u00ed tambi\u00e9n nos echaron, tambi\u00e9n de ah\u00ed. \u00bfAd\u00f3nde \u00edbamos a ir a jugar, se\u00f1or, ad\u00f3nde \u00edbamos a ir?<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\nCada vez eramos menos, castigados por la polic\u00eda, por las c\u00e1rceles, los salileros cada vez eramos menos. Los m\u00e1s viejos se fueron quedando en el camino, por esos caminos, cansados de seguir la divisa. Y perdimos la divisional, se\u00f1or, la perdimos, nos fuimos a la \u00abB\u00bb, que no es deshonra, se\u00f1or, pero no es lo mismo. Los tiempos de gloria se hab\u00edan alejado de nosotros se\u00f1or, nos hab\u00edan dejado de lado.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\nY siempre la justicia en contra se\u00f1or. Siempre en contra. Nos castigaban por cualquier cosa, por pavadas se\u00f1or, por tonteras. De la \u00abB\u00bb tambi\u00e9n bajamos, se\u00f1or.<br \/>\nYa ni cancha ten\u00edamos para jugar, nada era nuestro. Algunos de los muchachos jugaban descalzos, se\u00f1or, tan pobres \u00e9ramos. Y casi nadie para alentar, s\u00f3lo un grupito, chico. Las otras hinchadas se aprovechaban, se\u00f1or, y nos pegaban, nos corr\u00edan, nos humillaban. A nosotros a los salileros, que hab\u00edamos sido fuertes y poderosos, y que cuando grit\u00e1bamos todos juntos no dej\u00e1bamos que se escuchara ning\u00fan otro canto, se\u00f1or. No nos perdonaban el haber sido fuertes, se\u00f1or. A la \u00abC\u00bb nos fuimos se\u00f1or, pero ya no ten\u00edamos m\u00e1s ganas de pelear, ni jugadores, ni cancha, y eramos un pu\u00f1adito los que alentaban, se\u00f1or. Cada vez m\u00e1s lejos de nuestras tierras, cada vez menos parecidos a nosotros mismos. Si hasta el color de las camisetas se hab\u00eda borrado con el tiempo, se\u00f1or, con las lavadas, con el tierras de los potreros inmundos donde ten\u00edamos que ir a jugar, se\u00f1or, nosotros, que hab\u00edamos sabido del c\u00e9sped verde y el olor del c\u00e9sped verde reci\u00e9n cortado, se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\nY aqu\u00ed estamos, se\u00f1or, para que cada tanto venga alguien como usted para investigamos como a animales raros. Los \u00faltimos que quedamos, se\u00f1or. Los \u00faltimos salileros. Los porte\u00f1os nos persiguieron mucho, se\u00f1or. Muy mucho nos persiguieron. Si hasta los domingos nos quitaron, se\u00f1or. Hasta los domingos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En 1985 el escritor argentino Robero Fontanarrosa publica su obra \u00abNo s\u00e9 si he sido claro\u00bb, en el ue se contienen numerosos relatos. &nbsp; Entre ellos \u00abLos \u00faltimos salileros\u00bb, en el que se nos cuenta el orgullo de los aficionados de un humilde club del interior argentino que se enfrenta a los grandes clubes&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":21371,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1,1176],"tags":[1174],"class_list":["post-21370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-portada","category-relatos-de-futbol","tag-roberto-fontanarrosa"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2012\/08\/Los-ultimos-salileros-de-Roberto-Fontanarrosa.jpg?fit=150%2C221&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1ij08-5yG","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21370"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21370\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}