{"id":34848,"date":"2014-03-02T02:04:48","date_gmt":"2014-03-02T01:04:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/?p=34848"},"modified":"2024-10-26T17:18:01","modified_gmt":"2024-10-26T15:18:01","slug":"la-picaresca-de-zamora-de-jacinto-miquelarena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/la-picaresca-de-zamora-de-jacinto-miquelarena\/","title":{"rendered":"La picaresca de Zamora, de Jacinto Miquelarena"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/34848-la-picaresca-de-zamora-de-jacinto-miquelarena\/ricardo-zamora\/\" rel=\"attachment wp-att-34849\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-34849\" alt=\"Ricardo Zamora\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2014\/02\/Ricardo-Zamora.jpg?resize=200%2C268&#038;ssl=1\" width=\"200\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2014\/02\/Ricardo-Zamora.jpg?w=200&amp;ssl=1 200w, https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2014\/02\/Ricardo-Zamora.jpg?resize=164%2C220&amp;ssl=1 164w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Ricardo Zamora es, sin duda alguna, el primer futbolista al que podemos aplicar el calificativo de \u00abjugador medi\u00e1tico, tal y como hoy podemos entender este concepto. Su trascendencia en la la Espa\u00f1a anterior a la guerra civil fue mucho m\u00e1s all\u00e1 del aspecto puramente deportivo, y as\u00ed queda reflejado en numerosas publicaciones de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ante incluso de su retirada definitiva del f\u00fatbol, que se produjo en 1936, Ricardo Zamora public\u00f3 unas memorias que tuvieron una gran aceptaci\u00f3n popular.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a ellas el periodista deportivo Jacinto Miquelarena escribi\u00f3 en el diario deportivo bilba\u00edno Excelsius esta columna dedicada a contarnos lo que Zamora no hab\u00eda contado en esas memorias, y que se refer\u00eda a todas esas triqui\u00f1uelas que todo un veterano, como era Zamora, pon\u00eda en pr\u00e1ctica en el terreno de juego para influir sobre la actuaci\u00f3n del \u00e1rbitro, elegir la mejor opci\u00f3n en los saques de esquina o perder tiempo cuando su equipo iba por delante en el marcador.<\/p>\n<p>Cosas que hoy est\u00e1n a la orden del d\u00eda, pero que son tan antiguas como el mismo f\u00fatbol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0Ricardo Zamora ha escrito ya sus memorias. Todo el mundo las conoce.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, Ricardo Zamora escribir\u00e1 sus memorias, las sinceras, cuando se retire de los campos de f\u00fatbol. Entonces podr\u00e1 escribir todo lo que no ha escrito antes por \u201crespeto\u201d a los que todav\u00eda pueden juzgarle.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Tenemos una buena opini\u00f3n de Zamora: es inteligente como \u201cpaisano\u201d. Ser\u00e1 interesante saber lo que \u00e9l piensa del p\u00fablico, de los cronistas deportivos y de los \u00e1rbitros. Su dilatada vida sobre el c\u00e9sped y sus indudables dotes de observador, le permitir\u00e1n decir cosas extraordinarias el d\u00eda en que se decida a salir por derecho y a dejar el eufemismo para el que le sustituya en el marco.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Para nosotros no hay nada que nos interese m\u00e1s, en un campo de f\u00fatbol, que la actuaci\u00f3n de Zamora, si Zamora juega\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Zamora est\u00e1 ya por encima del bien y del mal. No nos importa que haya una parada escalofriante ni una pifia. Es igual. Zamora es genial siempre. Saca juego de donde nadie lo ha sacado todav\u00eda y de donde es posible que no lo vuelva a sacar nadi cuando \u00e9l desaparezca.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Empieza por \u201csujetar\u201d al \u00e1rbitro. A la primera entrada que le hace un delantero, Zamora protesta. La entrada ha podido ser noble y suave, pero Zamora sabe que la gente se anima y que lo que no ha sido sino un inocente corcovo, puede ser luego una entrada de hospital. El \u00e1rbitro se fijar\u00e1 as\u00ed en los ataques de los delanteros y estar\u00e1 ojo avizor.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>En los c\u00f3rners, Zamora empieza por adjudicarse las mayores ventajas posibles. Trata de que la salida se efect\u00fae desde la esquina m\u00e1s favorable, teniendo en cuenta el viento y el sol, y por el extremo menos peligroso. Muchas veces no lo consigue, porque el \u00e1rbitro tambi\u00e9n tiene su opini\u00f3n; pero \u00e9l lo intenta siempre\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Pero cuando Zamora llega a las mayores sutilezas es cuando su equipo \u201cva por delante\u201d y piensa que conviene poner \u201cintermedios blancos\u201d en la posible reacci\u00f3n del enemigo. Le entra entonces una especie de \u201cnonchalance\u201d maravillosa; recoge el bal\u00f3n con la mayor parsimonia, lo sopesa, lo examina curiosamente, como si fuera un objeto encontrado en las excavaciones de Pompeya, y acaba por desprenderse de \u00e9l en busca del punto de ca\u00edda m\u00e1s favorable para sus planes.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Esto \u00faltimo no es una exclusiva de Zamora; pero nadie lo pone en escena con tal cantidad de inteligencia y de oportunidad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Todas estas cosas y muchas m\u00e1s podr\u00eda contar Zamora en sus memorias. C\u00f3mo se le ocurren\u00a0 y porqu\u00e9 las hace. Hay en el f\u00fatbol una picaresca que Zamora ha inventado y que \u00e9l s\u00f3lo sabe practicar con dignidad y hasta con un alto esp\u00edritu deportivo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>De cualquier manera, en el sport hace falta que el esfuerzo no se esterilice, como en las pruebas ciclistas contra el reloj, porque esto puede llevar al embrutecimiento.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>La argucia sola es despreciable; pero cuando se une a dotes de jugador, como las de Zamora, vale la pena.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Y en todo caso, tiene gracia.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Jacinto Miquelarena en Excelsius, 4 de octubre de 1933<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Zamora es, sin duda alguna, el primer futbolista al que podemos aplicar el calificativo de \u00abjugador medi\u00e1tico, tal y como hoy podemos entender este concepto. 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