{"id":35301,"date":"2014-04-13T07:54:59","date_gmt":"2014-04-13T05:54:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/?p=35301"},"modified":"2014-04-08T00:17:10","modified_gmt":"2014-04-07T22:17:10","slug":"la-tragedia-que-cambio-el-futbol-de-santiago-segurola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/la-tragedia-que-cambio-el-futbol-de-santiago-segurola\/","title":{"rendered":"La tragedia que cambi\u00f3 el f\u00fatbol, de Santiago Segurola"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/35301-la-tragedia-que-cambio-el-futbol-de-santiago-segurola\/hillsborough-6\/\" rel=\"attachment wp-att-35302\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-35302\" alt=\"hillsborough-6\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2014\/04\/hillsborough-6.jpg?resize=470%2C305&#038;ssl=1\" width=\"470\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2014\/04\/hillsborough-6.jpg?w=470&amp;ssl=1 470w, https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2014\/04\/hillsborough-6.jpg?resize=220%2C142&amp;ssl=1 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo martes 15 de abril har\u00e1 25 a\u00f1os. Un cuarto de siglo ya desde la cat\u00e1strofe de Hillsborough. El partido de semifinales de Copa entre el Liverpool y el Nottingham Forest termin\u00f3 en una tragedia, con 96 personas, aficionados del Liverpool, muertas por el exceso de aforo y las malas condiciones del estadio.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em\">El informe posterior de la comisi\u00f3n investigadora fue clave para que el gobierno brit\u00e1nico se decidiera a erradicar las supuestas causas de la cat\u00e1strofe. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em\">Veintitr\u00e9s a\u00f1os despu\u00e9s una comisi\u00f3n independiente determin\u00f3 que las causas directas de la tragedia estuvieron en la irresponsable actuaci\u00f3n de la polic\u00eda, lo que incluso fue reconocido por el primer ministro David Cameron en la C\u00e1mara de los Comunes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em\">Diez a\u00f1os despu\u00e9s de la tragedia, en 1999, \u00a0el periodista Santiago Segurola en el peri\u00f3dico El Pa\u00eds ya anticipaba lo que verdaderamente estuvo detr\u00e1s de la cat\u00e1strofe, y las consecuencias econ\u00f3micas y sociales de la nueva regulaci\u00f3n futbol\u00edstica basada en el negocio televisivo, y en la sustituci\u00f3n del aficionado de la grada \u00a0por el espectador del sof\u00e1.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El tiempo no ha logrado borrar de la memoria el horror de aquella tarde en Sheffield. Noventa y seis hinchas del Liverpool murieron por aplastamiento y asfixia en la tribuna oeste del campo de Hillsborough, en Sheffield.<\/em><\/p>\n<p><em>La tragedia, de la que hoy se cumplen diez a\u00f1os, signific\u00f3 el final de una \u00e9poca, el acta de defunci\u00f3n del f\u00fatbol como rito tribal de la clase obrera en Inglaterra y, en buena medida, en el resto de Europa. De las consecuencias de aquel drama se deriva el perfil actual del f\u00fatbol: un espect\u00e1culo que se interpreta prioritariamente en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, propulsado por las grandes compa\u00f1\u00edas de televisi\u00f3n, gestionado por magnates y arribistas, generador de un nuevo tipo de aficionado (el espectador virtual a trav\u00e9s de la teletaquilla), aceptado como un colosal juguete por la sociedad actual.<\/em><\/p>\n<p><em>Por supuesto, el f\u00fatbol hab\u00eda perdido su inocencia en Heysel, donde murieron treinta y nueve hinchas de la Juve tras el brutal ataque de los hooligans del Liverpool. Fue su momento de m\u00e1xima degradaci\u00f3n, pero aquella tragedia repercuti\u00f3 principalmente sobre la conciencia del f\u00fatbol, a trav\u00e9s de una perspectiva moral.<\/em><\/p>\n<p><em>El efecto de Hillsborough tiene otra naturaleza. Se relaciona con una mirada pr\u00e1ctica, con el nacimiento de una nueva \u00e9poca que destierra viejos h\u00e1bitos y alumbra un tiempo diferente.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>El 15 de abril de 1989, las hinchadas del Liverpool y el Nottingham Forest se dirigieron en masa hacia Sheffield, el lugar elegido por la Federaci\u00f3n Inglesa para disputar la semifinal de Copa. El partido convoc\u00f3 a veinticinco mil aficionados de cada equipo, en su mayor\u00eda menores de veinticinco a\u00f1os. El escenario del partido era Hillsborough, un estadio construido en 1899 entre las callejas de una ciudad industrial. Un t\u00edpico campo ingl\u00e9s: viejo, mal acondicionado, s\u00edmbolo de un tiempo que llegaba a su fin. El tiempo del f\u00fatbol como gran bandera de las clases populares en Inglaterra.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Todo lo que pod\u00eda ir mal aquel s\u00e1bado fue rematadamente mal. La tribuna oeste de Hillsborough, conocida como Leppings Lane, observaba todas las condiciones para convertirse en un matadero. Peque\u00f1a, seccionada por barras de hierro que actuaban a modo de rediles, precedida por escasos y angostos pasillos, rematada por una valla que imped\u00eda el acceso de los hinchas al terreno de juego.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>A las 14.45, un cuarto de hora antes de comenzar el partido, la parte central del fondo se encontraba atestada de gente. Pero los seguidores del Liverpool continuaban entrando hacia ese sector de la tribuna. Algunos aficionados comenzaron a protestar a los agentes de polic\u00eda por los primeros s\u00edntomas de aglomeraci\u00f3n. Pero lo peor estaba por venir. A David Duckenfield, el superintendente encargado de la seguridad, se la hab\u00eda designado en su puesto solo diecinueve d\u00edas antes. No contaba con experiencia alguna para manejar esa situaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>El partido comenz\u00f3 a las 15 horas, pero las c\u00e1maras de la BBC dedicaban m\u00e1s atenci\u00f3n a lo que suced\u00eda en el fondo oeste que en el campo. Se hac\u00eda evidente la posibilidad de una cat\u00e1strofe. Agolpados en el sector central de la tribuna, los seguidores del Liverpool ped\u00edan a los agentes que cerraran las puertas de acceso. Fuera del estadio, un n\u00famero insuficiente de polic\u00edas no consegu\u00eda detener a la marea humana que se dirig\u00eda desde el callej\u00f3n de Lepping a las puertas de entrada del fondo oeste, atestadas de hinchas, unos con entradas, otros sin ellas. Dentro y fuera del estadio, reinaba la confusi\u00f3n y el p\u00e1nico.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>En los dos primeros minutos del encuentro, el Nottingham lanz\u00f3 dos saques de esquina. Algo terrible deb\u00eda suceder: algunos espectadores saltaron las vallas y entraron en el campo. Quer\u00edan detener el juego. \u201cAh\u00ed dentro est\u00e1 muriendo nuestra gente\u201d, le dijo un aficionado a Alan Hansen, capit\u00e1n del Liverpool. Pero el juego continu\u00f3, mientras cerca de dos mil hinchas pugnaban por acceder al fondo oeste.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Un polic\u00eda solicit\u00f3 al superintendente Duckenfield el permiso para abrir una de las puertas. Duckenfield, que luego asegur\u00f3 que la puerta fue derribada por los hinchas, dio permiso para abrirla. La gente entr\u00f3 en tropel, aplastando, derribando, asfixiando. La tragedia era irremediable. Sin embargo, la polic\u00eda se neg\u00f3 a abrir las portezuelas que daban acceso desde las vallas al terreno de juego. Se sent\u00edan m\u00e1s preocupados por impedir la invasi\u00f3n del terreno de juego que por aliviar el drama de la multitud atrapada en el matadero.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>El partido termin\u00f3 en el minuto siete, instantes despu\u00e9s de un tiro al palo de Peter Beardsley. En el otro fondo del campo, la tragedia se hab\u00eda consumado. Las c\u00e1maras de televisi\u00f3n recog\u00edan la espantosa escena de cientos de hinchas luchando con desesperaci\u00f3n por sus vidas. Noventa y seis personas no lo consiguieron. Se habl\u00f3 de la responsabilidad de los \u201chooligans\u201d, pero el desastre se consum\u00f3 sobre todo por la incompetencia de la polic\u00eda, por las deficientes condiciones del estadio, por el descontrol que presidi\u00f3 los acontecimientos de aquella tarde mort\u00edfera.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>El juez Peter Taylor fue designado por el gobierno para investigar la tragedia, dirimir responsabilidades y elaborar un informe decisorio. En sus conclusiones, el juez Taylor propuso un uevo escenario para el f\u00fatbol, en la confianza de evitar tragedias como las de Hillsborough. El gobierno asumi\u00f3 directrices del informe, destinado a cambiar el destino del f\u00fatbol en el Reino Unido y, por extensi\u00f3n, en el resto de Europa.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Se eliminaron las vallas, se oblig\u00f3 a los clubs a disponer en los campos s\u00f3lo de localidades de asiento, se instruyeron todas las medidas para convertir los estadios en lugares seguros y confortables. Fue el final del f\u00fatbol como una ceremonia tribal destinada a satisfacer el ocio de la clase obrera. As\u00ed hab\u00eda ocurrido desde el siglo XIX. A finales del siglo XX, el f\u00fatbol es otra cosa. Es el tiempo del dinero, del comercio, de la televisi\u00f3n, del espectador virtual que no ocupa su asiento en el campo, sino en el sof\u00e1 de su sal\u00f3n. Es el f\u00fatbol que naci\u00f3 de la tragedia de Hillsborough.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Santiago Segurola en El Pa\u00eds, 15 de abril de 1999<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pr\u00f3ximo martes 15 de abril har\u00e1 25 a\u00f1os. Un cuarto de siglo ya desde la cat\u00e1strofe de Hillsborough. El partido de semifinales de Copa entre el Liverpool y el Nottingham Forest termin\u00f3 en una tragedia, con 96 personas, aficionados del Liverpool, muertas por el exceso de aforo y las malas condiciones del estadio. El&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":35302,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1,1176],"tags":[7704],"class_list":["post-35301","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-portada","category-relatos-de-futbol","tag-santiago-segurola"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2014\/04\/hillsborough-6.jpg?fit=470%2C305&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1ij08-9bn","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35301"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35301\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}