{"id":6390,"date":"2010-12-09T20:01:21","date_gmt":"2010-12-09T19:01:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manquepierda.com\/?p=6390"},"modified":"2015-07-16T19:15:30","modified_gmt":"2015-07-16T17:15:30","slug":"casi-nada-es-domingo-y-juega-del-sol-de-luis-carlos-peris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/casi-nada-es-domingo-y-juega-del-sol-de-luis-carlos-peris\/","title":{"rendered":"Casi nada, es domingo y juega Del Sol, de Luis Carlos Peris"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_6393\" aria-describedby=\"caption-attachment-6393\" style=\"width: 575px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"lightbox\" title=\"Luis del Sol 1958\" href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2010\/12\/Luis-del-Sol-1958.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6393\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2010\/12\/Luis-del-Sol-1958.jpg?resize=575%2C658&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"575\" height=\"658\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2010\/12\/Luis-del-Sol-1958.jpg?w=958&amp;ssl=1 958w, https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2010\/12\/Luis-del-Sol-1958.jpg?resize=262%2C300&amp;ssl=1 262w, https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2010\/12\/Luis-del-Sol-1958.jpg?resize=895%2C1024&amp;ssl=1 895w\" sizes=\"auto, (max-width: 575px) 100vw, 575px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6393\" class=\"wp-caption-text\">21 de Septiembre de 1958. Luis del Sol y Juan Arza se abrazan antes del partido Sevilla-Betis<\/figcaption><\/figure>\n<p>Retomamos hoy los relatos relacionados con el Real Betis Balompi\u00e9, y lo hacemos con esta joya escrita por el periodista sevillano Luis Carlos Peris para Relatos en Verdiblanco.\u00a0 En \u00e9l se rememora la Sevilla de los a\u00f1os 50 y lo que supuso para el Beticismo la aparici\u00f3n de Luis del Sol, una figura para que los ni\u00f1os b\u00e9ticos tuviesen tambi\u00e9n su ilusi\u00f3n cada quince d\u00edas en Heli\u00f3polis.\u00a0 La larga traves\u00eda del desierto b\u00e9tico iniciada en 1943 finalizar\u00e1 en 1958 con el retorno\u00a0 a Primera Divisi\u00f3n, y tendr\u00e1 su magn\u00edfico broche el 21 de Septiembre de 1958, una fecha ya para siempre en todos los almanaques b\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Valga este homenaje desde Manquepierda a Luis del Sol Cascajares,\u00a0 en el d\u00eda\u00a0 9 de Diciembre de 2010, en que la Ciudad Deportiva de nuestro club lleva el nombre de uno de los m\u00e1s grandes en la Historia del Beticismo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Estamos en una Sevilla surcada por las v\u00edas del tranv\u00eda, decorada de escaparates a los que a\u00fan no ha llegado el ne\u00f3n y la semana se hace eterna en los d\u00edas sin soluci\u00f3n de continuidad que conforman la carrera hacia el domingo en el colegio que los Hermanos Maristas tienen en la calle San Pablo, junto al comp\u00e1s de\u00a0 la Magdalena. El s\u00e9ptimo d\u00eda tarda una eternidad en llegar, ya que las clases no terminan hasta bien entrada la tarde del s\u00e1bado, bueno, hasta las primeras horas de la noche del s\u00e1bado y la dichosa semanita parece no tener fin. Y en aquella ciudad tan provinciana e intimista, de c\u00edrculos tan herm\u00e9ticos y en la que todos conocen a casi todos, el f\u00fatbol vive en un desequilibrio que ya hasta parec\u00eda una especie de equilibrio inestable. A la saz\u00f3n, ser b\u00e9tico no era f\u00e1cil, pero que nada f\u00e1cil, que hasta los hermanos maristas, casi todos navarros, hab\u00edan tomado partido por el equipo de su paisano Juan Arza, el gran icono futbol\u00edstico en aquella Sevilla de tranv\u00edas que no llegaban nunca, de relojes aparentemente parados y de escaparates opacos.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Tambi\u00e9n quedaba mucha huella, demasiada, de la posguerra. Estamos en una triste \u00e9poca en la que ser del Betis estaba muy mal visto por los que hab\u00edan impuesto un orden nuevo en la Espa\u00f1a \u00fanica, grande y libre; una Espa\u00f1a que ni era tan grande y en la que, por supuesto, se gozaba de libertad, pero de una libertad sui g\u00e9neris en la que se pod\u00eda elegir entre leer el Marca o no, pero poco m\u00e1s. Una Espa\u00f1a reaccionaria, de obediencia incondicional al mando, y en ese ecuador de los cincuenta ejercer de b\u00e9tico era tan complicado como ingrato. Adem\u00e1s, las diferencia existentes, con la cruda realidad de un equipo de la ciudad en Primera y el otro reci\u00e9n ascendido de Tercera, que eran abismales. Y es que pod\u00eda pasar que amaneciese el lunes con la tragedia fatal de que el equipo propio hab\u00eda perdido en Andujar con el Iliturgi, el I-li-tur-gi, y que a la misma hora le hubiese dado sopas con honda el otro equipo de la ciudad al Real Madrid de Alfredo di St\u00e9fano, nada m\u00e1s y nada menos que al Madrid, un equipo sobrenatural y aut\u00e9nticamente gal\u00e1ctico que estaba germinando justo en aquellos tiempos su indudable supremac\u00eda continental.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Complicada cuesti\u00f3n la que ten\u00eda que sobrellevar nuestro protagonista, digamos que de nombre Miguel, un ni\u00f1o del barrio de San Vicente con tendencia a la Puerta Real que hab\u00eda mamado Betis en su casa y que tampoco iba a desviarse de la querencia natural por una mera cuesti\u00f3n de coyuntura, ya que la ascensi\u00f3n tendr\u00eda que ocurrir alg\u00fan d\u00eda,\u00a0\u00a0 \u00bf o es que alguien podr\u00eda dudar de que el Betis iba a volver por donde sol\u00eda andar antes que otros muy cercanos lo lograsen?.\u00a0 Ser\u00eda quiz\u00e1 m\u00e1s tarde que\u00a0 pronto, pero seguro estaba aquel chiquillo de que las cosas volver\u00edan a ser como le contaba su padre que hab\u00edan sido antes de que el pa\u00eds se liase a tiros en la mayor barbarie ocurrida entre hermanos. Que por aquellos tiempos entonces preb\u00e9licos tambi\u00e9n llamados de la Rep\u00fablica, el Betis era tan grande que hasta hab\u00eda sido campe\u00f3n de Liga y subcampe\u00f3n de Copa a la vez que hab\u00eda alcanzado la Divisi\u00f3n de Honor antes que ning\u00fan otro a este lado de Despe\u00f1aperros seg\u00fan se mira desde el centro de todas las Espa\u00f1as en aquella Espa\u00f1a tan \u00fanica, tan grande y tan poco libre.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Y en estos menesteres de sordidez est\u00e1bamos cuando iba a surgir un futbolista milagro, quiz\u00e1 el futbolista m\u00e1s prodigioso que haya aparecido en esta Sevilla nuestra, Luis del Sol Cascajares. Debut\u00f3 una tarde de octubre en Tetu\u00e1n formando un aut\u00e9ntico laberinto que a Sevilla lleg\u00f3 por el siempre moroso teletipo del boca a boca, para que el Betis ganase al primer equipo del Protectorado, el Atl\u00e9tico de Tetu\u00e1n. Y ese suceso se iba a combinar con que ese mismo domingo el otro equipo de la ciudad, la hegem\u00f3nica tropa que entrenaba Helenio Herrera y presid\u00eda S\u00e1nchez Pizju\u00e1n, Ram\u00f3n para sus correligionarios, hab\u00eda perdido en casa con el modest\u00edsimo Alav\u00e9s. Ese conjunto de coincidencias hizo que aquel lunes fuese todo muy distinto y que el talante de nuestro Miguelito cuando hace su entrada en el colegio no fuese, precisamente, propio de lunes. Entr\u00f3 el chiquillo como gust\u00e1ndose, cargando la suerte y con el cuerpo pidi\u00e9ndole coles, como si en vez de tragarse el c\u00e1liz que significaba un lunes de colegio estuviese haciendo el pase\u00edllo de su vida en una muy particular y muy verde Maestranza que te quiero verde.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Acababa de nacer un \u00eddolo inconmensurable, un futbolista irrepetible que en adelante propiciar\u00eda\u00a0 que el domingo que jugase el Betis en casa fuese como un domingo doble, m\u00e1s domingo que nunca. Es domingo y juega del Sol iba a convertirse en una especie de ilusionante plataforma de lanzamiento para un gran d\u00eda que hasta amanec\u00eda antes de lo previsto, tambi\u00e9n para un argumento en\u00a0 el que ya no era ninguna utop\u00eda pensar en que la larga traves\u00eda del desierto ten\u00eda decididamente fijada su fecha de caducidad y que la tierra de promisi\u00f3n estaba a la vuelta de la esquina. Atr\u00e1s quedar\u00edan Larache, Utrera, And\u00fajar, Manzanares, Tomelloso, Valdepe\u00f1as, La L\u00ednea, Ja\u00e9n, Algeciras, \u00dabeda, Jerez, Ceuta, T\u00e1nger, Almendralejo, C\u00e1ceres, Badajoz, M\u00e9rida, Puente Genil&#8230;Demasiadas muescas de sordidez en una canana que parece que no va a terminar de agotar sus balas, pero no hay mal que cien a\u00f1os dure&#8230; ni cuerpo que lo resista.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Hab\u00eda transcurrido un tiempo excesivamente largo, con demasiados futbolistas que no ten\u00edan tir\u00f3n alguno bajo la ense\u00f1a entra\u00f1able del camisol\u00edn de loneta y botones que luc\u00eda rayado en verde, blanco y verde. En esta Sevilla de tiempo aparentemente inamovible y muy pocas prisas s\u00f3lo Juanito Arza, Marcelo Campanal, Ramon\u00ed, Busto, Guillam\u00f3n, Dom\u00e9nech o Pepillo tienen predicamento, no hay sitio para nadie que no profese esa religi\u00f3n que hasta osan decir sus pros\u00e9litos que es la \u00fanica verdadera. Una distancia enorme la existente entre equipos que hab\u00edan sido rivales de verdad desde la cuna. Ahora, ese Betis que fue el primer andaluz en subir a Primera, en jugar una final de Copa y en ganar una Liga, se consum\u00eda en los avernos m\u00e1s inhabitables s\u00f3lo alentado por el manque pierda fatalistamente entusiasta de una afici\u00f3n \u00fanica que jam\u00e1s iba a dejarlo solo&#8230; pero en esto apareci\u00f3 del Sol, Luis del Sol y Cascajares por parte de su madre para lo que guste mandar y para que se hiciese la luz de la ilusi\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>La irrupci\u00f3n del Gordito del Empalme al final de la Palmera hizo que el b\u00e9tico recobrase muchas de las ganas de vivir que se le hab\u00edan ido quedando tiradas en las cunetas de un desierto que se iba haciendo insoportablemente interminable. Ya ese futbolista chaparro, con un f\u00edsico compuesto de nervio y hueso y que se mov\u00eda alentado por dos motores que funcionaban a propulsi\u00f3n a chorro donde el resto de los mortales tienen simplemente pulmones, ya hab\u00eda encandilado al personal en un trofeo Torre del Oro. El Torre del Oro fue el primer trofeo de verano que se jug\u00f3 en Espa\u00f1a con luz artificial y que se programaba cada mes de julio en el Campo del Puerto, justo donde hoy se alza el Seminario, lindando con la Palmera, por el ecuador del camino que lleva al santuario de los b\u00e9ticos.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Cada quince d\u00edas iba aumentando la concurrencia en el Stadium de la Exposici\u00f3n, como si las catacumbas estuviesen despobl\u00e1ndose. Todos van al conjuro de ese pelotero que viste el camisol\u00edn numero once para que el f\u00fatbol r\u00fastico de la categor\u00eda vaya arrumb\u00e1ndose para combinar el arabesco con el esfuerzo, la carrera con el regate y la finta con la intentona corajuda y con \u00e9xito para quitarle el bal\u00f3n al contrario. Toro en rodeo propio y torazo en el ajeno, del Sol se ha curtido en campos de mucha polvareda, primero con el Andaluc\u00eda en la Forestal, el potrero que los ferroviarios utilizan en la Barqueta, y m\u00e1s tarde con el Utrera en el campo sito en el colegio salesiano de\u00a0 dicha localidad. Y con ese aprendizaje, a del Sol le resbalan las intenciones de cuantos tuercebotas se cruzan en su camino, hasta el punto de que m\u00e1s de uno se va en camilla pr\u00e1cticamente hemipl\u00e9jico. Es lo que le pasar\u00eda a Gorospe, lateral del Alav\u00e9s, cuando en un amago de Luis quiso acudir a\u00a0 dos sitios a la vez para que los lumbares dijesen basta y la osamenta le crujiese de forma tan dolorosa como rid\u00edcula.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Ya Miguelito, el personaje de esta historia de beticismo contumaz y a contracorriente, ese ni\u00f1o de colegio sevillano que le tem\u00eda al lunes como a una vara verde, se ha venido arriba. Es otro tiempo el que amanece\u00a0 y lo mejor es que lo hace sin vuelta atr\u00e1s; del Sol resulta ser un espect\u00e1culo por s\u00ed mismo y aunque el Betis no termina de relanzarse en busca de la tierra prometida, el mero hecho de haberle visto el domingo hace que se pueda sostener el lunes un principio de discusi\u00f3n con los que hasta entonces ejerc\u00edan el m\u00e1s sobrado de los soliloquios y la m\u00e1s insufrible de las suficiencias. Y en el recreo, en ese patio enlosado que da la calle San Pablo y en el que a la cancha de baloncesto la frisa una de las primeras pistas de hockey de la ciudad, el caballito de Juan Arza va dej\u00e1ndole sitio en el coraz\u00f3n de los ni\u00f1os a la finta de Luis del Sol. Una finta la de Del Sol \u00fanica a la hora de desbordar rivales en esos partidos de todos contra todos en los que nuestro protagonista, ese ni\u00f1o que ya no estaba tan harto de estar harto, tiene la pelota en sus pies durante tanto tiempo como el que m\u00e1s.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Nuestro ni\u00f1o b\u00e9tico, con todo lo que sepa a Betis incrustado en la masa de la sangre, ya no tiene \u00fanicamente a Kubala y a Di St\u00e9fano como exclusivos \u00eddolos de su infancia. Una contrariedad grande que Luis del Sol a\u00fan no salga en las estampitas y en el equipo de platillos se hacen imposibles \u00e9l y ese Betis que no termina de escapar del infierno infamante de la Segunda Divisi\u00f3n. Las cosas siguen pintando prosaicas, apenas hay lugar para la l\u00edrica, y hasta se abre la veda entre los tuercebotas m\u00e1s significados de dicho submundo para la caza del genio b\u00e9tico. Un d\u00eda es Pantale\u00f3n el del Mestalla el que llega a Heli\u00f3polis con la orden de dar cuenta del brillante futbolista, otro es uno del Espa\u00f1a de T\u00e1nger que tiene como religi\u00f3n \u00fanica la de que pase el bal\u00f3n o el contrario, nunca los dos, y cuando le forma la que le forma a Toni el del Oviedo, ya sabe nuestro joven b\u00e9tico de la Puerta Real que su nuevo \u00eddolo est\u00e1 capacitado para gestas mucho m\u00e1s principales para bien de todos, especialmente para esa legi\u00f3n de b\u00e9ticos que aguarda con impaciencia la tierra de promisi\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Casta\u00f1os, Areta, Vila, Sobrado y del Sol es la delantera con la que el Betis afronta de la mano de Antonio Barrios la m\u00e1s fiable Operaci\u00f3n Retorno y Miguelito, nuestro joven protagonista, ya discutir\u00e1 en igualdad de condiciones cuando cierto lunes, a la vuelta de un partido en Jerez, se hace lenguas explic\u00e1ndole a los que quieran escucharle que Barrios, el entrenador que har\u00e1 el milagro de pegarle el definitivo corte de mangas a la larga pesadilla, ha rescatado a del Sol de la banda para incrustarlo en el centro del campo. A partir de ese domingo de enero de 1958 en el desaparecido estadio Domecq de Jerez de la Frontera, jam\u00e1s Luis del Sol va a volver a ser extremo izquierdo para convertirse en figura grande de los centrocampistas espa\u00f1oles aun no habiendo pisado todav\u00eda los campos de la Primera Divisi\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>C\u00f3mo presum\u00eda ya de futbolista propio nuestro joven b\u00e9tico&#8230; En aquel tiempo, el Real Madrid llegaba a Sevilla en la ma\u00f1ana del s\u00e1bado tras haber hecho el viaje en coche cama durante toda la madrugada desde la madrile\u00f1a estaci\u00f3n de Atocha a la de Plaza de Armas para plantar el cuartel general en el hotel Col\u00f3n, aleda\u00f1o al colegio de los Maristas. En una de estas v\u00edsperas de partido del Madrid en Nervi\u00f3n, nuestro ni\u00f1o, reci\u00e9n salido ya de noche del colegio, fue con unos compa\u00f1eros a jugar al futbol\u00edn en el cercano Billares Sevilla, sito en la Plaza de la Magdalena. La sorpresa fue tremenda, ya que se dispon\u00edan a echar una partida tres jugadores del Madrid, tres de esos futbolistas que sal\u00edan a diario en el Marca. Kopa, Marsal y\u00a0 Z\u00e1rraga\u00a0 se aparec\u00edan ante los ojos desorbitados de Miguelito; como s\u00f3lo eran tres pidieron un cuarto jugador y all\u00e1 que fue \u00e9l con toda la ilusi\u00f3n del mundo a jugar con aquellos \u00eddolos que ya eran campeones de Europa, pero lo cierto es que la fidelidad del chaval era tan grande que todos acabaron hablando de cierto jugador del Betis que se llamaba Luis del Sol y que con el tiempo compartir\u00eda vestuario con alguno de ellos en el gran coliseo madridista de la Castellana.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Pero a pesar de que al final de la Palmera cada vez acud\u00eda m\u00e1s gente al se\u00f1uelo brillante de Del Sol, a pesar de que cada dos domingos hab\u00eda motivos m\u00e1s que suficientes para el lunes sacar pecho en el colegio, el Betis continuaba su dolorosamente larga traves\u00eda de un desierto al que no se le ve\u00eda fin. El Madrid, el Barcelona, el Valencia o aquel Atl\u00e9tico de Bilbao que era el segundo equipo de casi todos los espa\u00f1oles por aquel entonces, s\u00f3lo ven\u00edan una vez al a\u00f1o a Sevilla y, por supuesto, ni se asomaban por la Palmera, por ese final de la Palmera donde el Betis de Pepe Valera o de Carlos Iturraspe segu\u00eda enfrent\u00e1ndose\u00a0 a equipos de nulo pedigr\u00ed y de nombres prosaicos a m\u00e1s no poder. Eran rivales, casi todos, de pueblo, unos equipos de pueblo que los compa\u00f1eros del otro equipo de la ciudad esgrim\u00edan para quitarle importancia a lo que del Sol realizaba a lo largo y ancho de la cancha todos los domingos, absolutamente todos los domingos.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Iban cayendo tacos de almanaque y, gran noticia que convulsion\u00f3 a Miguelito y a su entorno, del Sol se convert\u00eda en el primer futbolista de Segunda que era convocado para el equipo nacional. Entonces, el reci\u00e9n nombrado seleccionador, Manolo Meana, dispuso que hubiese una selecci\u00f3n alternativa a la absoluta, la selecci\u00f3n B, para que los j\u00f3venes talentos fuesen tomando cuerpo en las lides internacionales. Del Sol, junto a los sevillistas Campanal, Valero y Pepillo, integr\u00f3 un equipo que jug\u00f3 unos amistosos en Grecia y en Egipto. Despu\u00e9s de veinte largos a\u00f1os, el Betis volv\u00eda a contar para el equipo nacional y eso que a\u00fan continuaba en Segunda. Tras las internacionalidades de Lecue, Areso y Aedo, Luis del Sol vest\u00eda la roja aunque fuese en el equipo B, qu\u00e9 m\u00e1s daba si hasta entonces cualquier cosa as\u00ed era inimaginable. Y aunque tambi\u00e9n ganaba el Sevilla ese partido por superioridad num\u00e9rica, el mero hecho de que un futbolista del Betis saliese ya en letras de tipograf\u00eda destacada en el Marca era motivo m\u00e1s que suficiente como para sostener una discusi\u00f3n de f\u00fatbol con los que continuaban mirando al Betis con desprecio y muy por encima del hombro.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Partidos de f\u00fatbol, clases, algo de baloncesto, clases, una partida de pelota a mano en el front\u00f3n que los maristas m\u00e1s navarros hab\u00edan ordenado construir en un rinc\u00f3n del patio, m\u00e1s clases, ejercicios espirituales en la vecina iglesia de la Magdalena para acostarse en el convencimiento de que el infierno esperaba, el infierno de verdad y no ese de la Segunda Divisi\u00f3n del que el Betis estaba intentando huir sin \u00e9xito ni se sabe ya desde cu\u00e1ndo. Era as\u00ed el d\u00eda, la semana, el mes, todo el curso de este ni\u00f1o b\u00e9tico que ten\u00eda a del Sol como universo cuando los libros lo permit\u00edan. Tras lo de Jerez, el Betis cog\u00eda carrerilla hacia la tierra prometida, nadie pod\u00eda pararlo ya y fue, precisamente ante ese Jerez de Juan Araujo en la jornada final, cuando el equipo b\u00e9tico celebraba la fiesta mayor jam\u00e1s celebrada en esta ciudad, el retorno del Real Betis Balompi\u00e9, ese Betis presidido por Benito Villamar\u00edn, entrenado por Antonio Barrios y con un profeta en la yerba llamado Luis del Sol, a la Primera Divisi\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Casta\u00f1o, Sobrado, Vila, Areta y del Sol para el recuerdo, pero nadie como este \u00faltimo para este ni\u00f1o ya no tan ni\u00f1o, Miguel ya para todos, que ha de examinarse de Rev\u00e1lida de Cuarto un d\u00eda despu\u00e9s de la gran celebraci\u00f3n del ascenso. Las cosas empiezan a tomar un cariz muy distinto, ha salido el sol y cuando ve la luz el calendario de Liga, Miguel ve, lleno de alegr\u00eda, como el nombre de su equipo del alma figura de igual a igual, en el mismo plano que Real Madrid, Barcelona, Valencia, Atl\u00e9tico de Madrid y de Bilbao, Espa\u00f1ol, Real Sociedad, Sevilla&#8230;Y la mirada anhelante en busca de la fecha so\u00f1ada, \u00bfcu\u00e1ndo con el Sevilla?. Fant\u00e1stico, qu\u00e9 pronto, a la segunda jornada, el 21 de septiembre de 1958 en todos los calendarios para confluir en Eduardo Dato sin n\u00famero, ahora van a ver c\u00f3mo es de verdad Luis del Sol, ya se van a enterar c\u00f3mo es el gallo de pelea de ese muchacho de los maristas, c\u00f3mo se las gasta ese futbolista grandioso que ha quemado mucha parte de su vida en campos de polvareda para que, al fin, aparezca con luz propia en el gran escaparate del f\u00fatbol, la Primera Divisi\u00f3n&#8230; y con el Betis, de verde, blanco y verde con el Betis.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Todos los\u00a0 presagios se quedan peque\u00f1os y la ilusi\u00f3n que supone ver a del Sol en el gran escaparate va a convertirse en una explosi\u00f3n de j\u00fabilo. La segunda jornada est\u00e1 ah\u00ed, pero nunca antes que la primera, y es con el Granada de Carlos Gomes, un portero portugu\u00e9s que har\u00e1 que sus colegas abandonen los jerseys chillones para imitarle y embutirse en negro desde los pies al cuello. Dos goles del h\u00fangaro Kuszman propician la primera victoria del\u00a0 Betis en su retorno a Primera y en una semana&#8230; la tierra de promisi\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica, a estrenar el estadio que acaba de construir el Sevilla al lado del viejo Nervi\u00f3n. Y qu\u00e9 semana, qu\u00e9 nervios, qu\u00e9 larga se iba haciendo mientras se convert\u00eda en un misterio insondable d\u00f3nde hab\u00eda concentrado el Betis a sus jugadores sin que el periodismo de la \u00e9poca aclarase cu\u00e1l hab\u00eda sido el lugar elegido por el omn\u00edmodo Benito Villamar\u00edn para recluir a su equipo con vistas a la gran gesta tanto tiempo so\u00f1ada.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Todo llega en esta vida, incluso la arribada a la tierra prometida, que esa tarde del 21 de septiembre de 1958 se ubica en Nervi\u00f3n, justo por el tercio medio de una arteria llamada Eduardo Dato y que tiene un bulevar como medianera por el que discurre la v\u00eda del tranv\u00eda que llega hasta la Gran Plaza. Domingo \u00faltimo de aquel verano, calor, luminoso d\u00eda y Sevilla de fiesta porque toda, no media como era habitual hasta entonces, tiene motivos para el gozo. Estreno oficial de un estadio que es copia escala de Chamart\u00edn y llenazo en el inconcluso recinto cuando los capitanes del Sevilla y del Betis se reencuentran tras quince a\u00f1os sin saludarse. Testifica el navarro Daniel Zariquiegui el abrazo de Juanito Arza y de Luis del Sol mientas a nuestro personaje se le llenan los ojos de l\u00e1grimas viendo como llora su padre, ambos de pie en la tribuna que da a Eduardo Dato, la de Gol Sur.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u201cMira, pap\u00e1, all\u00ed est\u00e1 Villamar\u00edn, en la \u00faltima fila de Preferencia, cerca de nosotros\u201d, le dec\u00eda Miguel a su padre con los ojos como platos, como queri\u00e9ndose beber por las pupilas todo lo que daba de s\u00ed aquella tarde tan extraordinaria del reencuentro con tantas y tantas cosas. Y, efectivamente, el padre de Miguel comprobaba que en esa localidad, muy lejos del palco presidencial, estaba don\u00a0 Benito vestido con traje azul junto a su mujer y unos matrimonios amigos entre los que no pod\u00eda faltar Antonio Picchi. Ahora s\u00f3lo faltaba que la pelota echase a rodar para que se enterasen todos como se las gasta Luis del Sol. \u201cPap\u00e1 \u00bfy t\u00fa crees que ese R\u00edos, el defensa central nuevo, ser\u00e1 bueno?\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201d Creo que s\u00ed, pues Andr\u00e9s me ha dicho que lo ha visto en los entrenamientos y que vale mucho\u201d. Andr\u00e9s era, claro, Andr\u00e9s Aranda, santo y se\u00f1a del beticismo de los d\u00edas m\u00e1s dif\u00edciles, de los a\u00f1os m\u00e1s largos, y amigo inseparable, por cierto, del padre de Miguel.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>La inquietud se desbocaba de forma definitiva muy pronto, justo a los dos minutos de juego del Sol iba a coger el bal\u00f3n en la l\u00ednea divisoria de ambos terrenos, ote\u00f3 el horizonte, condujo unos metros y viendo que nadie la ped\u00eda, que ning\u00fan compa\u00f1ero se desmarcaba, se decidi\u00f3 a tirar y el bal\u00f3n entr\u00f3 como un rayo en aquella porter\u00eda reci\u00e9n estrenada de Gol Sur, la porter\u00eda donde Miguel estaba con su padre. Los sentimientos se dispararon, las l\u00e1grimas del padre ya no eran las \u00fanicas en aquel espacio lleno de b\u00e9ticos, todos se abrazaban como posesos y aunque quedaba mucho por jugarse, quien da primero da dos veces y aquel gol de Luis del Sol en la \u00faltima tarde de verano del 58 significaba tanto que bien pudiera decirse que fue el gol por antonomasia en la vida de muchos miles de aficionados al f\u00fatbol que profesaban ya por entonces la hermos\u00edsima fe\u00a0 verde, blanca y verde del Real Betis Balompi\u00e9.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>La tarde se remat\u00f3 como bien sabido es, rotundamente tintada en verde que te quiero verde. El Sevilla le daba la vuelta al marcador al filo del descanso, pero Pepe Kuszman en dos ocasiones y Esteban Areta en otra dejaron la cosa en un 2-4 que sonaba como sab\u00eda, a gloria pura. Y Miguel se fue con su padre Eduardo Dato abajo, sin prisa alguna, saboreando cada jugada, volviendo a vivir ese partido con el que tantas noches se hab\u00eda so\u00f1ado. \u201cHay que ver, pap\u00e1, c\u00f3mo es de bueno ese R\u00edos, \u00bf y el segundo tiempo que ha hecho Portu marcando a Szalay? C\u00f3mo complic\u00f3 el partido Valderas con el penalti que hizo\u00a0 tan inoportuno y tan absurdo; Isidro estuvo mejor cuando Barrios lo pas\u00f3 a lateral izquierdo para que Portu marcase al h\u00fangaro, \u00bfverdad?. Y Kuszman, qu\u00e9 bueno es, ya lleva cuatro goles en dos partidos, qu\u00e9 buen fichaje\u201d. Y el padre asent\u00eda y cada estaba vez m\u00e1s cerca la Puerta de la Carne para rematar una de las etapas que compon\u00edan la ruta hacia la Puerta Real.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Hab\u00eda amanecido definitivamente para la religi\u00f3n de las trece barras, al domingo siguiente llegaba a Heli\u00f3polis el Atl\u00e9tico de Bilbao para que nuevamente se enfocase con alborozo la llegada de este nuevo d\u00eda en que tambi\u00e9n jugaba del Sol. Y hay que ver la que le mont\u00f3 a Or\u00fae, cuatro a cero al descanso en el debut de un delantero memorable pero que s\u00f3lo dur\u00f3 un a\u00f1o de verdiblanco, Wilson Moreira, c\u00f3mo se desga\u00f1itaba Carmelo llamando a gente que le defendiesen de aquel temporal llamado Betis, qu\u00e9 mal lo pas\u00f3 Gainza con Portu&#8230; Fue el d\u00eda que el Betis ya no visti\u00f3 camisol\u00edn de loneta, sino el\u00e1stica, que era lo que ya se llevaba en todo el f\u00fatbol, que el camisol\u00edn se retir\u00f3\u00a0 de la circulaci\u00f3n como reliquia sagrada tras el 2-4 del domingo anterior en evitaci\u00f3n de alguna maniobra desma\u00f1ada o, peor a\u00fan, sacr\u00edlega.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Del Sol, del Sol, del Sol como icono indiscutible de todo b\u00e9tico que se preciase. Del Sol formaba un l\u00edo cada domingo, pero hubo un \u00faltimo d\u00eda, un d\u00eda tan amargo que Miguel estuvo a punto de hacer lo que otros muchos hicieron, romper en pedazos el carn\u00e9 del Betis. \u00bfEl carn\u00e9 del Betis a pedazos? S\u00ed, el carn\u00e9 del Betis en mil pedazos porque Benito Villmar\u00edn hab\u00eda vendido a Luis del Sol al Real Madrid. Corr\u00edan los primeros d\u00edas de abril del 60 y tras un partidazo en que del Sol se enfrent\u00f3 pr\u00e1cticamente solo al Barcelona impresionante de Helenio Herrera, Villamar\u00edn lo traspasaba al Real Madrid tras declarar el d\u00eda anterior que no s\u00f3lo no lo vender\u00eda, sino que andaba buscando a ver d\u00f3nde hab\u00eda otro del Sol para ficharlo.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Y aquella tarde en que a del Sol se le cayeron las rayas verdes de la camiseta, a Miguel se le cay\u00f3 el mundo encima, pero fue incapaz de romper el carn\u00e9 del Betis; c\u00f3mo iba \u00e9l, que hab\u00eda mamado Betis en su casa del barrio de San Vicente, a romper lo que tanto quer\u00eda.\u00a0 D\u00edas despu\u00e9s, del Sol debutaba en el Real Madrid en una semifinal de Copa de Europa contra el Barcelona. Se despidi\u00f3 del Betis con el Bar\u00e7a y debutaba en el Madrid tambi\u00e9n contra aquel grand\u00edsimo Bar\u00e7a, todopoderoso Bar\u00e7a de Luis Su\u00e1rez, Kubala, Eulogio Mart\u00ednez, Ramallets, Kocsis, Czibor, Villaverde, Evaristo, Segarra, Gensana,&#8230;<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>\u00bfPero otra vez del Sol? Se preguntaba Helenio Herrera en el banquillo del Bernab\u00e9u viendo c\u00f3mo el ex b\u00e9tico arrasaba a toda su poderosa escuadra. En quince d\u00edas hab\u00eda tenido que sufrir a del Sol dos veces y a\u00fan quedaba otra, la de la vuelta en el Camp Nou, que resultar\u00eda a\u00fan m\u00e1s dolorosa que la anterior.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000\"><em>Ya sin rayas la camiseta de Del Sol, la admiraci\u00f3n que despertaba en Miguel era la misma, pero el fervor hab\u00eda diminuido considerablemente. Aquella semifinal de Copa de Europa la vivi\u00f3 \u00e9l por la radio y cuando los elogios de Mat\u00edas Prats eran dedicados a Luis, la alegr\u00eda se fund\u00eda en rabia por la maldita hora en que don Benito hab\u00eda decidido quitarle las rayas verdes a la camiseta de un futbolista grandioso, el mejor de todo, llamado Luis del Sol. A partir de ah\u00ed, el domingo amanec\u00eda siendo domingo, pero sin del Sol era otra cosa muy distinta, bien distinta, extraordinariamente distinta, ya era un domingo sin m\u00e1s, nada m\u00e1s que un domingo cualquiera. Y es\u00a0 que la camiseta de Luis del Sol se\u00a0 hab\u00eda quedado sin rayas. Doce a\u00f1os despu\u00e9s volv\u00edan las rayas verdes a la camiseta del gran \u00eddolo, pero ya est\u00e1bamos ante una historia muy distinta.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Retomamos hoy los relatos relacionados con el Real Betis Balompi\u00e9, y lo hacemos con esta joya escrita por el periodista sevillano Luis Carlos Peris para Relatos en Verdiblanco.\u00a0 En \u00e9l se rememora la Sevilla de los a\u00f1os 50 y lo que supuso para el Beticismo la aparici\u00f3n de Luis del Sol, una figura para que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6393,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1,1176],"tags":[3220,541],"class_list":["post-6390","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-portada","category-relatos-de-futbol","tag-luis-carlos-peris","tag-luis-del-sol"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/files\/2010\/12\/Luis-del-Sol-1958.jpg?fit=958%2C1096&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1ij08-1F4","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6390"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6390\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manquepierda.com\/historiarealbetis\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}