20 años goleando.

De todo el mundo es conocida la importancia de la figura de Rubén Castro en el Real Betis Balompié, pues se trata del máximo goleador de la historia verdiblanca.
Sus 148 goles, que ya tuvimos oportunidad de analizar aquí, lo posicionan como uno de los futbolistas más importantes en la centenaria historia del club verdiblanco.
Pero no es sólo en su trayectoria bética donde la figura de Rubén Castro se agiganta, ya que también en la historia del fútbol español marcó unos registros impresionantes. Rubén Castro debutó con el equipo de su tierra, la UD Las Palmas en 2001 en Segunda División con 19 años, y se mantuvo en activo hasta 2023 con el Málaga CF con 41 años. A lo largo de 22 años en activo como profesional Rubén Castro marcó 306 goles: 148 con el Betis, 68 con Las Palmas, 39 con el Cartagena, 15 con el Rayo Vallecano, 14 con el Hueca, 10 con el Málaga, 5 con el Deportivo, 4 con el Nástic y 3 con el Albacete.
Más de 2 décadas marcando goles no es algo al alcance de cualquiera y así se reconoce en este artículo publicado en el diario deportivo Marca en octubre de 2020 a cargo de Jesús Izquierdo, en homenaje a los 20 años que por entonces Rubén llevaba haciendo goles en el fútbol profesional, y donde se cuentan las impresiones de futbolistas (Alex Castro, Ángel López, Jorge Larena, Momo, Jorge Molina) o técnicos (Sergio Kresic o Pepe Mel) que convivieron y compartieron vestuario con él.
Desde la primera diana de su carrera—3 de octubre de 2001 hasta la que anotó el pasado 27 de septiembre en Butarque con la camiseta del Cartagena—hay 20 años en la vida de Rubén Castro.
Dos décadas sin faltar a su cita con el gol. Y es que se ha convertido en el primer jugador español que ha marcado durante 20 temporadas. Entre medias, 234 tantos que le hacen ser uno de los mejores realizadores del país. Lo saben muy bien en Las Palmas o en el Real Betis, máximo realizador histórico, pero también en La Coruña, Tarragona, Huesca, Santander, Vallecas, Albacete…e incluso en China. Allí donde ha estado, Rubén ha dejado sus goles. Con dos dianas, una de vaselina magistral y una en jugada individual, se estrenó en Primera División. Y no pudo ser un mejor escenario. En el vetusto Insular y ganando al Real Madrid de Casillas, Hierro, Raúl y el hoy entrenador de los blancos, Zidane. Con él, del 2-2 al 4-2.
Rubén Castro siempre ha sido un éxito asegurado para los directores deportivos. Uno de esos delanteros que prometen goles y que cumplen con su cometido como si no costase trabajo.
Jorge Larena formó parte de esa generación que, junto a Rubén, Momo, Guayre y Ángel, maravilló en la Unión Deportiva a principios de siglo. El ex futbolista admite que no le sorprende la carrera que ha hecho su amigo: “Nos conocemos desde hace mucho tiempo y siempre ha marcado muchos goles. Nos acostumbraba marcarlos de todas las formas. Tiene mucho mérito lo que ha hecho y que siga a ese nivel con el paso de los años”, explica a Primera Plana.
El don de los goleadores lo ha tenido siempre, pero no se puede vivir eternamente de eso. Su hermano Alex, que también fue jugador, lo tiene claro: “Rubén vive para el fútbol y se cuida mucho. Si no fuera así, no podría seguir a este nivel. Desde pequeño, ha tenido un olfato goleador muy característico, pero cuando llegas a una edad no puedes vivir del talento sin el físico”.
Con 19 años llegaba al primer equipo de su isla. Introvertido y callado, pero con “muchas ganas de comerse el mundo”. Así lo recuerda Sergio Kresic, el entrenador que le dio la oportunidad de debutar en Primera División con Las Palmas, donde comenzaría su leyenda: “Era un chico con mucho talento y unas cualidades fantásticas, sobre todo en el uno contra uno”.
Pero, sin lugar a dudas, el técnico que mejor le conoce es Pepe Mel. Esa confianza que no le dieron en el Depor la encontró en el madrileño, que lo fichó para el Rayo y más tarde contó con él tanto en el Real Betis como otra vez en Las Palmas. “Lo he tenido nueve años en mis equipos. Sólo necesitaba alguien que le diera confianza. Su carrera se resume en que lleva 20 años marcando y en que, además, es el máximo goleador de la historia del Real Betis”.
Los que más tiempo han pasado con el delantero lo definen como un chico tranquilo: “He tenido la suerte de compartir vestuario y habitación con él seis años. Es un trozo de pan”, admite Jorge Molina.
Esa tranquilidad que lo define, también se muestra dentro del área. Rubén se marchó de Las Palmas muy joven, pero con un amigo que lo acompañaría hasta en cinco equipos (Las Palmas, Deportivo, Albacete, Racing y Betis). Después de cada verano a un club diferente. “Eramos el pack de Lendoiro”, bromea Momo. “Hablar de Rubén me recuerda a esas pretemporadas. No fue fácil, pero nos apoyábamos como si fuéramos hermanos”, explica el jugador canario.
A pesar de su carácter de chico tímido “le encanta hacer bromas y se pasa el día riendo”, afirma Ángel. “No hablaba nunca en el vestuario” matiza Kresic. Esa personalidad le hace ser “muy suyo” y es necesario tener cerca a personas que sepan entenderlo. “Cuando ascendimos a Primera con el Betis en 2011, al día siguiente teníamos actos protocolarios y una fiesta. Rubén estuvo 48 horas desaparecido y no le cogía el teléfono a nadie. Cuando volvió, nos dijo que se había ido dos días a la playa para desconectar y descansar de una temporada dura”, explica Pepe Mel con una sonrisa en el rostro.
Pero hablar de Rubén Castro es sinónimo de acierto ante la portería. Para Ángel López, es una cualidad con la que se nace: “Lo conozco desde los nueve años y siempre ha marcado goles. Siempre tiene la portería en su cabeza. Llevar 20 años marcando goles está al alcance de pocos, porque cada vez hay menos jugadores de ese tipo”.
Una cualidad que le le ha hecho llegar a los 39 años con importancia en su equipo. Ahora les toca vivir en Cartagena a un auténtico depredador del área: “Jugar a su lado es una maravilla. Es un jugador muy listo y por eso ha conseguido marcar tantos goles durante tantos años” añade Molina. Momo va incluso más allá: “Tiene un GPS del gol. Siempre tiene en la cabeza ser el máximo goleador”.
Rubén Castro: 20 años marcando goles. La mejor noticia es que no tiene pensado dejar de hacerlo, al menos a corto plazo.
