Así viví aquel gol.

El 15 de septiembre de 2001, jornada 3 del Campeonato de Liga de Primera División, el Real Madrid visitaba al Betis.
En las filas madridistas venía el gran fichaje del equipo blanco de esa temporada, el futbolista francés Zinedine Zidane, traído desde la Juventus a golpe de talonario por 77,5 millones de euros.
Pero no era la primera vez que el astro francés iba a jugar en Heliópolis, pues ya lo hizo con su anterior equipo, el Girondins de Burdeos, en diciembre de 1995, en la eliminatoria en que este equipo se enfrentó al Betis en la Copa de la Uefa.
Zidane ese día marcó un golazo desde el centro del campo que fue clave para que el Betis no consiguiera remontar el 2-0 que traía en contra desde Burdeos.
6 años después el periodista David Durán así lo rememoraba en las páginas del diario deportivo Marca, en la vísperas del partido que el Betis ganó 3-1 con goles de Casas, Capi y Joaquín para el Betis y del mismo Zidane para el Madrid.
Antes de viajar en diciembre de 1995 a Burdeos para asistir al Girondins-Betis de la UEFA, me informé lo que mejor pude sobre el equipo francés. Los impagables conocimientos de fútbol internacional de mi compañero David Ruiz me pusieron sobre aviso: “Al loro con Zinedine Zidane, es un monstruo”. Yo apenas había oído hablar de él, aunque su nombre ya sonaba.
En Francia no hizo un gran encuentro, pero lo mejor estaba por llegar. El partido de vuelta lo rompió él nada más empezar; un control prodigioso en la medular “made in Zidane” y zambombazo desde 45 metros. No marcó gol de casualidad, él sabía que podía sorprender con esa jugada, justo la que nadie esperaba.
Después, cuando el Betis apretó, que lo hizo mucho y (remontó y ganó 2- 1 aunque fue eliminado), su equipo solo encontraba salida y desahogo a la presión verdiblanca en él.
Quiso el Betis ficharlo después, pero la Juve ya lo tenía casi atado… Y es que la Vecchia Signora sabe mucho coma casi tanto como David Ruiz.
