Entrevista José Ramón Esnaola. 1983

Esta entrevista se publicó en el diario deportivo AS un 30 de junio de 1983. Ese día José Ramón Esnaola, el mejor portero de la historia del Real Betis Balompié, cumplía 37 años y llevaba ya 10 temporadas bajo los palos de la meta verdiblanca.
La entrevista servía para repasar su larga trayectoria futbolística, 18 temporadas en activo. Aún José Ramón Esnaola defendería el marco bético 2 campañas más, hasta su retirada en 1985 con 39 años.
Nació un día de los que los futbolistas tienen siempre bien marcado en su mente: el 30 de junio, por aquello de que los contratos finalizan y se juegan el seguir o el decir adiós en sus respectivos equipos.
Sin embargo, a sus treinta y siete años, que hoy cumple, José Ramón Esnaola se mantiene incombustiblemente tranquilo, con la seguridad de que el Betis sigue contando con sus servicios. Es el abuelo de la Primera División y lleva la edad con una dignidad y un rendimiento realmente encomiables. Esnaola. guipuzcoano de Andoain, es de los que actúan en todos los partidos y hace posible que uno no recuerde el nombre de sus suplentes, por pasara prácticamente inadvertidos.
La 1983-84 será su décima temporada en el Betis. En un Betis en el que ha sentado cátedra.
– Cátedra, no sé; pero si que esta afición me quiere mucho y siempre me ha tratado muy bien. Procuro corresponderla, porque se lo merece
Y como además va a cumplir sus diez años de bético, pues homenaje al canto.
– Efectivamente. Será el nueve de agosto, ante la Real Sociedad
Con los donostiarras saltó a la fama. La suya es la historia de cualquier chavalín donostiarra que despunta en esto del fútbol y que sueña con ser un día portero del equipo de su tierra.
– Yo esto me lo empecé a plantear algo más tarde, cuando vi que tenía posibilidades. Y estoy satisfecho de haberlo conseguido.
Defendiendo el marco easonense estuvo ocho temporadas, en las que triunfó plenamente, hasta el punto de ser un meta de elevada cotización.
– Hubo ofertas del Barcelona y del Real Madrid. Pero el club me consideró indispensable y no había manera de que me soltara
– Hasta que llegó el Betis
– Me extrañó que me dejaran ir, y aún hoy no lo tengo claro, cuando, repito, había ofertas anteriores de clubs más poderosos. Tal vez fuera que los doce millones que por aquel entonces pusieron sobre la mesa les vinieron que ni pintados
Pero la oferta que más recuerda, por lo anecdótico, es la del Atlético de Madrid.
– Estaba todo hecho con los del Manzanares. Pero necesitaban un portero para un trofeo al mes siguiente, y como no podías contar conmigo al estar lesionado, se rompió el trato. Y lo que es la vida, la lesión me la había producido… ¡contra el Betis, mi actual equipo¡
Luego se repuso, y en cinco años cedió el marco en tres ocasiones. La continuidad de Esnaola comenzaba a ser un hecho, y el Atlético de Madrid perdía la oportunidad de hacerse con un portero de los más rentables que pueda darse en el fútbol a nivel mundial.
¿Qué donde estriba la causa de que Esnaola siga como sigue a sus años? Sin duda es algo que él mismo debe contestar, pero vaya por delante que no hay ningún secreto.
– Yo lo achaco a que desde pequeño me gustó el deporte y lo mismo jugaba al fútbol que al frontón, que me iba caminando hasta el monte
Pero este amor por el deporte no ha llevado aparejada una disciplina a rajatabla, tipo espartana o monacal.
– Por supuesto que he fumado algún pitillo o bebido alguna copa. Pero poniendo límites y sabiendo que me debía cuidar, por encima de todas las cosas
Los porteros suelen llegar a edades avanzadas y actualmente el ejemplo en el que mirarse es el italiano Dino Zoff.
– Es un caso importante que nos da moral a los veteranos, y nos hace ver que si nos lo proponemos podemos llegar lejos. Me imagino que yo también infundiré esta misma moran entre los jóvenes guardametas españoles
– Y así, ¿hasta cuando?
– Bueno, de momento tengo un año más con el Betis, que pienso cumplir con el máximo decoro. Pero si sigo así, no pienso, ni mucho menos, en la retirada
Pero si la edad no ha sido óbice en el caso de Esnaola, tampoco lo es el que pueda ser denominado como un portero bajito.
– Mido 1,74, y sí, no soy muy alto. Pero esto también me ha hecho aplicarme de continuo y no dormirme en los laureles, porque sabía que tenía que compensar con otras cualidades mi estatura. Lo único que me ha impedido mi estatura es haber sido internacional. En la época de Kubala, cuando atravesaba mi mejor momento, no me llevó a la selección alegando que me faltaban centímetros
Es, quizás, su única espina, que compensa con la satisfacción del entorchado internacional en la sub 23.
– Esto y la final de la Copa del Rey, que le ganamos al Athletic, son mis mayores satisfacciones
Sin querer nos habíamos puesto a mirar hacia atrás, y aprovechando la circunstancia nos metimos de lleno.
Rememora la época en que tras él, estaban Artola y Urruti y Arconada era un joven que despuntaba en el Sanse.
– Ahora me alegro de la suerte de mis dos ex compañeros y les deseo tan larga vida deportiva como la que yo estoy disfrutando. ¿Envidia por io que han logrado? No, de verdad, que no. Me conformo con lo que poseo.
No es jugador que destaque, en sus dieciocho años de profesional, en un partido memorable, porque su principal virtud es la regularidad. Pero le hablamos de lo mal que se le daba el Santiago Bernabéu y él lo reconoce, aunque al final se sacó la espina.
– Es cierto que en este campo me hicieron encajar unas cuantas goleadas y no fue un terreno de juego propicio para mí. Ahora bien, soy de los pocos que pueden presumir de haber ganado una vez
Diez años en un equipo dan para mucho. También para los instantes amargos, y el de Esnaola vino tras una de esas alegrías que más arriba nos relata.
– El mismo años que jugamos la Recopa descendimos a Segunda. Este es el gran lunar de mi carrera
Un lunar ya olvidado, porque el Betis se consolidó y es cosa seria dentro de la División de Honor española. Con un equipo consistente, en el que José Ramón Esnaola es santo y seña…y especialista en detener penalties, que todo hay que decirlo.
– Esto es un poco de leyenda, porque por suerte o por desgracia he disputado muchos torneos que han acabado de esta suerte. Sí, no se me da mal del todo
Y aunque su memoria aquí flaquea, uno recuerda la temporada aquella en que no le hicieron ni un gol desde el punto fatídico, entre los que él paró y los que se fueron lejos de los tres palos.
– Las comparaciones, Iríbar, Arconada…
– El primero tenía una colocación magistral y con su envergadura parecía cubrir todo el marco. Arconada lo basa más en su poderío físico
– ¿A qué delantero temiste más?
– Gárate, Quini y Amancio, por encima del resto
– Forma una defensa con la que sentirías muy arropado
– Gorriti, Cortabarria, Biosca y Gordillo
Orgulloso de entrenarse a tope y a diario, presumiendo de tener una mentalidad de chico de veinte años, ahí sigue, en la brecha, ahora descansando en un pueblo de Sevilla, con su mujer y sus dos hijos, en espera de que la próxima temporada comience.
– Un deseo…
– Continuar así por mucho más tiempo
Y nosotros que lo veamos…
