Un comentario

  1. Si me lo permitís os relato una anécdota mía con Luís LLoréns Soler (22 años).

    Cierto día efectué «novillos» estudiando en el Colegio San Antonio María Claret 1960-1961, escondí la maleta de cuero hecha por mi padre en el rulo metálico para aplanar el terreno de juego debajo de una lona, y después pisé el césped de Heliópolis-Ciudad del Sol.

    Resultó que Lloréns estaba perfeccionando su fuerte pegada (ríase los béticos comparándolo con el sevillista Scotta) con un balón de plástico duro de la época y con los pies descalzos.

    Pues bien, al saludarlo, resultó que me puse de «guardameta-16 años-1’67 metros» en la portería de gol norte con tantos y tantos metros de larga y alta.

    En fin, que los «obuses» disparados por el de Olot (Girona) ssssssssss no «olía» ni uno y me asombré de la velocidad de los mismos, pero lo pasé fenomenal que tuvo la amabilidad de atenderme e ilusionarme tirándome «penaltíes».

    Tuvo poca suerte como jugador verdiblanco temporadas 1960-1961 á 1961-1962.

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