Entrevista Quique Setién 2019.

El final de la segunda temporada de Quique Setién como entrenador del Betis no fue bueno; el clima enrarecido alrededor de su persona entre parte de la afición, la sorprendente eliminación en la competición europea frente al Stade Rennais en casa, después de un resultado favorable en la ida, la caída en las semifinales de Copa contra el Valencia y el fracaso en repetir clasificación liguera válida para jugar en Europa al años siguiente, hicieron que, de mutuo acuerdo con la dirección del club, se optase por rescindir el contrato que unía al técnico cántabro con el Betis una temporada más.
Nada más finalizar el último partido de la temporada, con victoria 0-2 en el Bernabéu el 19 de mayo de 2019, se dio a conocer la noticia de la separación entre Setién y el Betis.
Dos días después se publicó esta entrevista en el diario deportivo Marca, a cargo del periodista Hugo Cerezo, en la que Setién exponía su punto vista sobre lo que había sucedido, además de valorar positivamente su paso por el Betis, manifestar su peculiar filosofía del juego, y exponer la continuidad de su manera de entender el fútbol.
Dice haber dormido poco cuando nos encontramos con Quique Setién a las 9:30 horas en el hotel madrileño donde se puso punto y final a su etapa en el Betis. Mientras el equipo volaba a Estados Unidos, el cántabro se sentaba con MARCA para repasar todo lo sucedido en los últimos meses. Agradecido infinitamente por lo vivido y preocupado por cómo la prensa corta sus respuestas, nos comprometemos a no hacerlo. Más de 40 minutos de Setién sin cortes para entender los qué, los cómo y, sobre todo, los porqués.
- No han pasado ni 24 horas desde que ganó en el Bernabéu y ya no es entrenador del Betis. ¿Le cuesta asimilarlo?
- Ganar en el Bernabéu sí que cuesta asimilarlo, lo otro un poco menos; ya era una posibilidad real desde hace unas semanas, no sé cuántas exactamente, pero en vista de cómo se estaba poniendo la situación en nuestro estadio conmigo, pues uno ya intuye que la continuidad va a ser difícil y mentalmente se va preparando. Pero la decisión final se tomó hace 3 días en una conversación que tuve con el presidente, con Ángel Haro y con José Miguel Catalán. Y ahí entendimos que lo mejor era esta acción de salir.
- Se despidió de sus jugadores imagino. ¿Qué mensaje les transmitió?
- Les he dado las gracias a todos. Porque la verdad es que me han hecho disfrutar mucho, han sido dos años extraordinarios. No solo ha sido un trabajo, hemos disfrutado mucho de cada día que hemos ido a la Ciudad Deportiva. Hemos generado un clima y un ambiente extraordinario de convivencia diaria. Ha habido mucho compromiso, mucha ilusión y realmente con la inmensa mayoría me he dado un abrazo y saben que tienen un amigo. Independientemente de las respuestas futbolísticas o las respuestas que haya tomado, siempre quedará la amistad que para mí es mucho más importante que lo otro.
- Y de los recibidos, ¿cuál le ha emocionado más?
- Me han llegado muchos mensajes, muchos. Me llegan muchos mensajes de gente de peñas béticas, que han conseguido mi teléfono, que ni siquiera tengo el nombre, que me agradecen mucho lo que han visto en el Betis, como lo han visto jugar. En algunos casos me dicen que no habían visto al Betis jugar así nunca y otros me agradecen el trabajo. La verdad es que me quedo con eso.
- ¿Cuáles son los motivos? Porque tiene que ver más con lo social que con lo deportivo… Y el vestuario estaba de su parte
- Sí, esa es la realidad. Para mí ya era una situación difícil, no era nada agradable vivir lo que hemos tenido que vivir, y para el presidente y el vicepresidente igualmente. La responsabilidad que ellos tienen es mucho más alta que la que tengo yo. Ellos tienen mucha ilusión con su proyecto, con hacer del Betis lo que ellos quieren. Son dos personas tremendamente sensatas, pero esta situación también les ha superado y ha habido que ponerlo en la balanza. Yo entiendo la decisión que han tomado, es perfectamente razonable. Hay que estar ahí para saber lo que es eso. Hay una gran parte de la afición que se ha manifestado reiteradamente en el estadio para que yo no continuara, y esto es un clima que, seguramente, arriesgarse con esta situación y empezar el año que viene así… Imagínate perdiendo dos partidos, hubiera sido tremendamente complicado, y esto yo lo entiendo, empatizo mucho con ellos. Lo he pasado mal, ellos también, y además saben ahora la papeleta que tienen. Tienen que tomar muchas decisiones en un ambiente extraordinario dentro que ahora es tremendo. A ver si aciertan, por qué no es fácil encontrar a veces a las personas adecuadas para un proyecto concreto y para una manera concreta de hacer las cosas.
- En la encuesta de Marca.com, de 70.000 votos el 75% no entendía que no continuase como entrenador del Betis. ¿Puede que el clima crítico con usted fuera más de Sevilla que a nivel nacional?
- Yo creo que es diferente, las sensaciones que ha habido en Sevilla y la percepción que tienen de mí fuera es diferente. Es una ciudad especial que a mí también me ha costado entender. A mí me tienes que argumentar mucho las cosas, el ganar porque tienes que ganar me cuesta mucho entenderlo, ganar quiere todo el mundo. Y allí esa palabra “hay que ganar, hay que ganar” … Hasta los niños de 8 o 10 años venían a la ventanilla del coche a decirme “hay que ganar hoy, eh, hay que ganar”. Y claro qué quieres ganar, cómo no voy a querer ganar. Llevo más de mil partidos entre entrenador y jugador, no es que no tenga ambición o ganas de ganar. Pero a la victoria hay que llegar como consecuencia de hacer las cosas bien, sobre todo, porque yo siempre he pensado que no vale una victoria solo, creo que tú trabajas para darle continuidad a las cosas. Que las cosas que haces que no duren en el tiempo, que no sean flor de un día, que un día puedes meter un gol maravilloso por la escuadra pero no has merecido ganar. A mí me gusta que mi equipo juegue bien la mayor parte de las veces, que tenga el balón, porque sé que de esa manera voy a tener muchas más posibilidades que el rival de ganar. Aunque a veces el fútbol sea injusto, pero a la larga si haces bien las cosas tendrás más éxitos que fracasos. Y eso allí a veces es difícil de entender, este razonamiento es mío… Allí quieren ver a tu equipo ganar, a muchos no les importan las maneras. A mí sí. Y esto yo ya lo expliqué al club cuando me contrataron. Les dije “ya sabéis cómo soy, sabéis lo que voy a hacer, si de verdad no estáis seguros de esto, es mejor que fichéis a otro entrenador”. Me dieron el respaldo, y creo que las cosas han ido francamente bien. Es verdad que los resultados últimos, pues no hemos conseguido dar ese paso, nos hemos quedado a 3 puntos y ha habido momentos claves que nos ha faltado ese punto de suerte. Desgraciadamente el clima que hemos vivido durante todo este tiempo no ha sido fácil de llevar, porque ha habido mucha tensión.
- Debatimos en la redacción que, si con la plantilla que tienes, el objetivo que debías cumplir era clasificar al equipo para la Europa League. Yo sí lo creo. ¿Y usted?
- Es muy relativo. Yo siempre digo lo mismo: si tú tienes un reloj maravilloso, fenomenal, que vale un montón de dinero, pero si le falta una pieza no anda. Sigue siendo muy bonito, pero no anda. A nosotros se nos ha tratado como un equipo grande, pero todavía no lo somos. No lo hemos conseguido, quizás por culpa nuestra, por responsabilidad nuestra, pero no hemos conseguido que muchos jugadores mantengan una línea de regularidad en el rendimiento durante todo el año… Hay muchas cosas que habría que analizar en profundidad. No quiero eludir mi responsabilidad, porque yo el día del Sevilla le dije a los jugadores, “chavales, tenemos 6 partidos que son claves, que nos podemos meter hasta en Champions”. La plantilla, igual que yo, seguimos siendo los mismos cuando hemos ganado en Barcelona que cuando hemos perdido en Getafe. Cuando ganas aquí y cuando pierdes en Leganés, somos los mismos, hacemos las mismas cosas. Entonces, es un análisis un poco más profundo que decir ¿Nosotros somos mejor plantilla que la Real o el Espanyol? ¿Que el Athletic? ¿Eso quién lo decide, los nombres? El hecho de que hayamos demostrado contra el Barcelona y otros equipos un fútbol extraordinario y hayamos ganado, ¿eso nos pone en un nivel? ¿y si tomamos como referencia a los partidos de Leganés, de Vallecas o de Getafe? ¿En qué nivel nos pone eso?
- ¿Ha sido usted su peor enemigo? Ha generado unas expectativas que no se han visto satisfechas con los resultados
- Entiendo la frustración que ha tenido la gente, porque nosotros también la hemos tenido. Nos hemos creído de verdad que podíamos estar ahí hasta el final, hemos pensado incluso en la Champions… Es muy duro y difícil de explicar para quien tiene mucha pasión… Que vienes de ganar en Milán y no te puede meter 3 el Getafe. Y tú dices, pero es que el Getafe es un grandísimo equipo, que se ha mantenido ahí todo el año y ha hecho un trabajo espectacular. No se le da valor a los rivales, solo se piensa que como has ganado al Milán o al Barça, tienes que ganar todos los partidos y de calle. No creo que haya sido una cuestión solo mía ni de los jugadores… sino de que todavía nos faltan cosas. Y por eso cuando firmo hablo de 3 años, porque en ese tiempo te da tiempo para confeccionar un equipo con jugadores que entiendan lo que tú pretendes
- Su Betis por lo tanto, es todavía una obra inacabada
- Ojalá el que venga lo pueda continuar, te lo digo de verdad. Se lo merecen el presidente y el vicepresidente, ojalá lo consigan
- ¿Y ahora qué? ¿Necesita parar o quiere seguir entrenando?
- Sí, sí. Cansado no estoy, estoy entero. Triste y decepcionado, pero soy un tío duro. Me sobrepongo y sé llevar las situaciones malas. En esta vida siempre he estado más preparado para perder que para ganar. De hecho, he perdido más que ganado. Yo he elegido esta profesión y sé lo que es. Son 40 años metido en ella. ¿Fuera de España? por supuesto. O como si tengo que volver a Lugo. A mí lo que me gusta es entrenar, estar con los jugadores… Hay muchas cosas que desterraría del fútbol
- ¿Cómo qué?
- A muchos de vosotros, los periodistas. La poca comprensión que hay con el trabajo, el poco crédito, el interés que hay nada más que por ganar. Hace poco leí una reflexión de Perico Delgado que me encantó, que decía que los segundos ya no valen para nada. Y estamos transmitiendo a nuestros hijos que si no ganas no eres válido. Y vamos a crear una cantidad de fracasados tremenda. No hay que valorar tanto la victoria, porque solo la consigue uno. Todos los demás pierden. Hay que valorar el esfuerzo, como manejas los recursos que tienes. Estamos complicando mucho las cosas para los que vengan, estamos creando una sociedad en la que solo vale el ganar. Y no es así, no debería ser solo eso. Hay una belleza. Yo este juego lo siento muchísimo, soy un apasionado, sigo jugando los rondos, trato de mantenerme en forma solo para meterme en los rondos. Sigo disfrutando del fútbol. Y cuando veo un equipo que juega bien…
