La temporada 1990-91.

El 17 de julio en el Villamarín tenía lugar la presentación de la primera plantilla bética, dirigida por Julio Cardeñosa, quien a sus 41 años iniciaba su segunda temporada al frente del equipo verdiblanco, con el reto de conseguir mantener la categoría tras el luchado ascenso de la anterior.
En la plantilla se produjeron 7 bajas: José Antonio Rodríguez «Melenas» (cedido al Palamós), José Luis Vara (Orihuela), Ramón María Calderé (Sant Andreu), Alfonso Salado (San Roque), Manuel Oliveira (Recreativo), Sergei Neimann (Dinamo Moscú) y José María Sánchez «Job» (Cristian Lay). Ya con la campaña empezada, en enero, José Luis «Puma» Rodríguez fue cedido al Deportivo Español argentino.
Las altas fueron en principio sólo 3: Luis Miguel Fernández (Xerez), Rodolfo Dapena (Celta) y Jordi Vinyals (Oviedo). Las malas prestaciones del equipo hicieron que se reforzara a lo largo de la campaña: Trifon Ivanov (CSKA Sofía) en octubre, Michal Bilek (Sparta Praga) en diciembre y José Perdomo (Coventry) en febrero, así como bastantes incorporaciones desde la cantera: Ángel Cuéllar, Juan Merino, Antonio Fernando Díaz, Luis Márquez, José Luis Loreto, José Antonio Bravo, Antonio Del Pino y Antonio Noria.
El 24 de julio el equipo comenzó la concentración de pretemporada en la localidad gallega de Cabeza de Manzaneda, jugando varios amistosos contra equipos locales: victorias 0-2 frente al Atlético Bembibre y Lugo, 0-1 contra el Alondras y empate a 1 ante el Lemos. El partido de presentación en el Villamarín fue contra el Dinamo de Moscú con empate a 2. Posteriormente se participó en Huelva en el Trofeo Colombino, con derrota ante el Recreativo (3-1) y empate a 1 con el Atlético de Madrid, y en el Ciudad de Zaragoza con empate a 1 ante el equipo maño y derrota 3-1 frente al Dinamo de Moscú. Se cerró la pretemporada con un empate a 0 frente al Benidorm en la ciudad alicantina.
Este año el Betis disputó 2 competiciones oficiales: el Campeonato de Liga de Primera División y la Copa.
La Liga se inició el 2 de septiembre de 1990 en el Villamarín contra el Sporting de Gijón, y finalizó el 9 de junio de 1991 contra Osasuna en el Villamarín. El equipo finalizó en la 20ª posición de la tabla, con 25 puntos en 38 partidos, tras 6 victorias, 13 empates y 19 derrotas, con 37 goles a favor y 65 en contra.
Una pésima campaña, que concluyó con el descenso a la Segunda División. Julio Cardeñosa fue cesado tras la jornada 7 en octubre, sustituido por José Luis Romero, quien aguantó 18 jornadas hasta marzo, cuando el equipo fue dirigido por José Ramón Esnaola en las 13 jornadas finales de la competición liguera.
En el torneo de Copa el Betis eliminó a Binéfar, Badajoz y Rayo Vallecano, para caer ante el Logroñés en los octavos de final.
En los 46 partidos de competición oficial a lo largo de la temporada (38 de Liga y 8 de Copa) el Betis utilizó 29 jugadores: Sebastián Cruzado «Chano» (44), José Antonio Ureña (36), José Mel (36), Antonio Valentín (35), Julio García (32), Miguel Ángel García (31), Jordi Vinyals (31), Carmelo Trujillo (30), José Luis Loreto (30), Michal Bilek (25), Trifon Ivanov (24), José María Álvarez «Recha» (23), Antonio Fernando Díaz (21), Antonio León (19), Rodolfo Dapena (19), Rubén Bilbao (19), Juan Merino (19), Ángel Cuéllar (18), Luis Miguel Fernández (17), Miguel Ángel Martínez (15), José Manuel Monsalvete (15), José Luis «Puma» Rodríguez (15), Francisco Javier Zafra (10), José Perdomo (7), Luis Miguel Gail (6), Antonio Noria (4), Antonio Del Pino (2), José Antonio Bravo (2) y Luis Márquez (1).
Los goles béticos los marcaron José Mel (16), Trifon Ivanov (6), Sebastián Cruzado «Chano» (5), José Luis Loreto (3), Antonio Valentín (3), Juan Antonio Ureña (2), Michal Bilek (2), José Luis «Puma» Rodríguez (2) y con 1 Antonio Fernando Díaz, Julio García, José Perdomo, Ángel Cuéllar, Luis Márquez, Juan Merino y Antonio Noria.
Con la selección juvenil formaron Cuéllar y Márquez, mientras que con la olímpica lo hicieron Cuéllar, Merino y Loreto.
El filial bético, Real Betis Balompié B desde esta temporada, militó en el grupo III de la Segunda División B, y fue dirigido por José Ramón Esnaola hasta la jornada 28, en que pasó a dirigir al primer equipo, sustituyéndole José Emilio Del Pino. El equipo finalizó en el puesto 11 con 34 puntos, tras 12 victorias, 10 empates y 16 derrotas, con 48 goles a favor y 49 en contra.
Hugo Galera Davidson, 52 años, cumplió su segunda temporada al frente de la entidad. La asamblea anual de socios ordinaria se había celebrado ya en junio de 1990; en octubre hubo otra extraordinaria que tuvo lugar en el Hotel Los Lebreros, y en la que se autorizó a la directiva a gestionar la recalificación del estadio Benito Villamarín en base a la delicada situación económica del club, que se cifró en una deuda de 3 mil millones de pesetas. Una asamblea tensa y centrada en la situación económica desesperada por la que atravesaba la entidad.
A lo largo de la temporada se fundaron diversas peñas béticas, como las de Carrión de los Céspedes, Las Nieves en Benacazón, El Arco en Umbrete o Eusebio Ríos en Gines.
