Carta en contra de Pascual Aparicio. 1951

El fracaso del Betis en la liguilla de ascenso a Segunda División disputada al final de la temporada 1950-51 causó una fractura social en la entidad que se dejó notar de forma pública en el mes de agosto de 1951.
Prueba de ello son las 4 cartas publicadas en el diario Sevilla en ese mes de agosto y que vamos a reproducir en los próximos domingos de este mes, recordando la división social que hace 75 años se produjo en el seno de la entidad verdiblanca y que, como ya vimos aquí, condujo a la dimisión de Pascual Aparicio en el mes de septiembre.
La carta que hoy traemos se publicó el 4 de agosto, firmada por 72 socios, y en ella se culpaba al presidente Pascual Aparicio, en el cargo desde enero de 1949 cuando sustituyó a Filomeno De Aspe, de la situación deportiva y económica por la que atravesaba la entidad.
Que 72 socios determinasen protestar de forma pública la gestión de Pascual Aparicio denota la organización de una oposición organizada en contra de la gestión que aquel estaba realizando en el club. Como veremos otro domingo, una carta en defensa de Pascual Aparicio dice que esos 72 socios no representan más allá del 4% del número total de socios esa temporada, que debían de ser, por lo tanto, en tono a los 1.800.
El Betis para la temporada que se iba a poner en funcionamiento en el mes de septiembre de 1951 tenía que lidiar con otro problema añadido a la mera permanencia en la Tercera División, como era la reestructuración de la categoría que pensaba realizar la Federación Española de Fútbol. En estos mismos días de agosto se publicó que para la campaña 1952-53 los 6 grupos existentes en Tercera División se reducirían a 3, con lo en la temporada 1951-52 no habría ascensos a Segunda División y sólo los clasificados del puesto 1 al 5 en cada uno de los 6 grupos mantendrían la categoría, pasando todos los demás categoría regional. La situación podía ser aún peor.
La siguiente carta nos ha sido enviada con el ruego de su publicación. Daremos así mismo cabida a cualquier otra que pudiera derivarse de ésta. SEVILLA permanece y permanecerá siempre al servicio del deporte sevillano.
Señor director del diario SEVILLA.
Muy señor nuestro:
Con el ruego de su publicación tenemos el honor de dirigirnos a usted, suplicándole la inserción de la presente carta en el diario de su digna dirección y cuya carta va avalada con nuestras firmas.
Quedan muy agradecidos de usted estos lectores del diario SEVILLA.
“Los que suscriben, socios del Real Betis Balompié, de Sevilla, cuyos números hacen constar, quieren hacer patente, ante los seguidores de nuestro querido Club y afición general, su disconformidad total con don Pascual Aparicio García, señor que preside nuestra Sociedad, fundamentando esta actitud en los continuos e ininterrumpidos desaciertos cometidos por dicho señor en el transcurso de los tres años que lleva al frente de nuestro club, tanto en el orden deportivo como en el económico, cosa patente y confirmada con la permanencia del Betis en la Tercera División de Liga, y la ruina económica en que se encuentra el Club, debido a la desastrosa administración observada, máxime los saneados ingresos obtenidos en los partidos y los continuos sacrificios de sus sufridos seguidores y socios en diferentes ocasiones, una veces impuestos por la Sociedad y otras voluntariamente.
Tiene como principal objeto esta comunicación no sólo el mostrar disconformidad con la actuación del señor Aparicio, sino además informar a la afición que los firmantes hacen responsable a dicho señor Aparicio totalmente del final que pueda tener la actual temporada para nuestro Club, toda vez que se han intentado y propuesto soluciones que no han cristalizado por la obstaculización llevada a cabo por el actual presidente, señor Aparicio, siendo lamentable este estado de cosas en ocasión en que se ventila nada menos que la permanencia del Club de nuestros amores en categoría nacional.
Al dar esta voz de alarma no pretendemos que se opere ninguna sustitución, sino todo lo contrario: pretendemos residenciar la responsabilidad plena en quien pudo y debió prever este estado de cosas, y no quiso o no fue capaz de hacerlo, llegando a vender y licenciar jugadores según su personal criterio, sin tener con quien sustituirlos y, sobre todo, sin haber consultado (como en otras ocasiones menos graves para el Club se ha hecho) a los socios, por si éstos hubieran podido evitarlo, puesto que sabemos que por falta de tiempo esta sustitución presidencial estaría condenada al más rotundo de los fracasos ( y sería inhabilitar a la persona que se designase), ya que a estas alturas no habría posibilidad de hacer los fichajes de garantía mínima que al Club le son imprescindibles.
Cargue, por tanto, con la responsabilidad quien ha llevado al Club a esta gravísima situación, y sobe su conciencia pesen los males ocurridos y los que en el futuro puedan ocurrir.
(Firman un total de 72 socios).
