13 de Octubre de 1983. Llega a la pequeña pantalla en Japón Captain Tsubasa Campeones: Oliver y Benjien su versión española. Seguramente muchos de los que hoy son aficionados al fútbol comenzaron con esta pasión pasando mañanas enteras frente al televisor absortos a las diabluras que Oliver Atom y Mark Lenders realizaban en aquellos extensos terrenos de juego. Esos fantásticos dibujos animados eran, sin duda alguna, el fruto de la gran imaginación del japonés Yōichi Takahashi que, siendo objetivos, no se acercaban ni un ápice a la realidad de la élite futbolística de la época. La llegada del primer jugador nipón al fútbol europeo no se produjo hasta 1995, cuando Kazuyoshi Miura, que tuvo que aventurarse a viajar a Brasil con 15 años para poder ser realmente entrenado, aterrizó en Italia para incorporarse a las filas del Genoa, dónde disputaría una única temporada con un rendimiento más que discreto. Pero fue con toda seguridad Hidetoshi Nakata el jugador que realmente marcó el inicio de la explosión futbolística en Japón. Destacando sobremanera con los Samuráis Azules en el Mundial de Francia 98, fue firmado por el Perugia italiano, que sin saberlo había fichado a un futbolista que les daría un excelente rendimiento. Su primer año en el Calcio fue inmejorable: sobre el terreno de juego era un letal goleador y fuera de él se hacia notar con sus numerosos cambios de look. Esa única temporada en Italia fue más que suficiente para que la Roma destinara 15 millones de euros (entonces eran liras italianas) para su contratación la temporada siguiente. Precisamente Nakata al ser preguntado sobre sus inicios en una entrevista habló de la importancia de la serie Captain Tsubasa en su infancia.

Hiroshi-Kiyotake

Hiroshi Kiyotake en el Cerezo Osaka (Foto: www.asianfootballfeast.com)

       Aquel fue sólo el inicio, en el último amistoso disputado el 5 de Marzo de este mismo año frente a Nueva Zelanda (JAP 4-2 NZL) 11 de los 16 jugadores que disputaron minutos militan en equipos europeos. Keisuke Honda (A.C. Milan),  Shinji Kagawa (Manchester United) y Yuto Nagatomo (Inter Milán) son algunos de los más conocidos, pero en este artículo nos centraremos en la aparición de un nuevo mediocampista que está encandilando a media Europa con su enorme rendimiento en estas dos últimas temporadas. Se trata de Hiroshi Kiyotake (24 años), centrocampista de corte ofensivo del FC Núremberg.

    Nacido en la ciudad pesquera de Oita, perteneciente a la isla de Kyushu, fue allí donde Kiyotake se formó y creció como futbolista. Fue ascendiendo por los escalafones inferiores del Oita Trinita, el equipo de su ciudad natal, hasta su debut con el primer equipo a los 17 años de edad, logrando materializar la igualada en el marcador (2-2) frente al Shimizu S-Pulse. En pocos meses se convirtió en un fijo en las alineaciones, llamando en 2010 la atención de un club grande de la J.League Division 1, el Cerezo Osaka, que buscaba con urgencia un sustituto para Shinji Kagawa, firmado por el Borussia Dormunt. Kiyotake encajó muy bien en el esquema del Cerezo Osaka y, llevando la manija del equipo, consiguió ser convocado por el combinado nacional para un amistoso frente a Corea del Sur. Su progresión iba en aumento y pronto llegaría su oportunidad de dar el salto al fútbol de élite europeo, además de su llamada para participar en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012. El FC Núremberg, equipo alemán asentado en la zona media de la clasificación, al igual que la mayoría de los equipos actuales, ante la inclusión de la crisis económica en el panorama futbolístico hacen de la rentabilidad y la revalorización sus premisas fundamentales a la hora de entrar en el mercado de fichajes. Observando la clara curva ascendente trazada por el fútbol japonés en los últimos años podemos reconocer que se trata de un mercado donde arriesgarse no puede salir muy caro. Así fue como con una inversión de 1 millón de euros se hicieron con los servicios de Hiroshi Kiyotake hasta Junio de 2015 y ahora, dos temporadas después de firmarlo su valoración se encuentra en los 8 millones de euros.

      Si de algo ha adolecido el prototipo de jugador nipón a lo largo de los años es de técnica individual, un aspecto que está quedando ya en el pasado y un ejemplo de ello es el propio Hiroshi. La máxima virtud de este joven jugador es su enorme visión a la hora de buscar opciones de pase, tanto es así que en su primera temporada en la Bundesliga superó a Mario Gotze y a Marco Reus en número de asistencias. Muchas de ellas vinieron a balón parado, otra de las grandes cualidades de Kiyotake que, sin ser muy efectivo en el golpeo directo al arco prefiere buscar la opción de centro para que sus compañeros cabeceen a la red rival. En esta temporada lleva ya 3 goles y 7 asistencias, haciendo saber que el rendimiento del año pasado no fue casualidad y busca mejorarlo. Es normal verle empezar la jugada desde la banda izquierda, a banda cambiada, y rápidamente adentrarse por el centro para poder combinar con sus compañeros de ataque (Drmić, Hlousek, Foulner…) o finalizar el mismo con algún disparo lejano. Con su equipo en peligro de descender a la 2.Bundesliga y restándole un solo año de contrato, es bastante probable que emigre a un club de mayor nivel en el mercado veraniego. Aunque el club que más suena es el Sevilla FC, es más que probable que acabe recalando en la Premier league (Aston Villa, Southampton y, hasta, el Chelsea de Mourinho ya se han interesado en sus servicios), una liga dónde existen más espacios y las líneas se encuentran más separadas, que favorecerían naturalmente su juego.

 

Influencia de los jugadores del Núremberg en cada zona del campo en el partido frente al Friburgo (Foto: www.fourfourtwo.com)

Influencia de los jugadores del Núremberg en cada zona del campo en el partido frente al Friburgo (Foto: www.fourfourtwo.com)

 

En la selección japonesa aún le queda trecho por recorrer debido a que de cara al Mundial de Brasil el buen rendimiento dado por el tridente ofensivo Kagawa, Honda y Okazaki restringen su hueco en el once de Alberto Zaccheroni. Aunque personalmente, creo que los minutos que contabilice durante los primeros partidos de la competición serán claves para ponerles las cosas difíciles al entrenador de cara al futuro. Sin duda, la gran competencia que existe entre los jugadores nipones para elaborar un once fijo es una gran noticia para este país, que puede ser junto a Bélgica la gran revelación del torneo. Puede que sea sólo una bonita casualidad, pero si miramos por encima las fechas nos daremos cuenta que todos estos jugadores japoneses que están poco a poco haciéndose un nombre en el fútbol vivieron una infancia con esa gran serie de televisión. Si Oliver Atom y Benji Price podían conquistar un Mundial y estar en las alineaciones de los mejores equipos europeos… ¿Por qué ellos no?