El colombiano se ha convertido en la gran figura de su selección en el Mundial Foto: adelaidenow.com.au

El colombiano se ha convertido en la gran figura de su selección en el Mundial
Foto: adelaidenow.com.au

Colombia llora de emoción y aplaude a su equipo por la clasificación de su selección a cuartos de final del Mundial de Brasil 2014, y lo hace bajo la batuta de una de sus grandes estrellas, James Rodríguez. Y es que, parafraseando al agente secreto 007 cuando recitaba aquello de «soy Bond, James Bond» como una de las presentaciones más conocidas en el mundo del cine y la literatura, ayer su tocayo colombiano terminó de presentarse al mundo del fútbol, por si alguien aún no lo conocía.

Y es que si el personaje de Ian Fleming era decisivo para el futuro de Inglaterra, James Rodríguez lo lleva siendo desde que esto empezó en el devenir de Colombia. Ojo, que no es ninguna novedad. Su temporada en el Mónaco, ya lo llevó a tomar el relevo de Falcao y erigirse como la figura del equipo del principado. Sus nueve goles así lo atestiguan, y ahora en Colombia ha tenido que tomar exactamente el mismo rol, coger el papel protagonista ante la baja del tigre… ¡Y vaya si lo ha hecho!

Ya ante Grecia en el primer partido del Mundial apareció para marcar, al igual que lo hizo en el segundo partido ante Costa de Marfil, abriendo el marcador con un certero cabezazo. En el tercer encuentro cerró el marcador con una espléndida vaselina tras volver loco al último defensor japonés y ayer, apareció para clasificar a su selección a cuartos de final, con dos goles, uno de ellos el que muchos no han tardado en calificar como el mejor gol del campeonato con una volea desde la frontal del área que se tornó imposible para Muslera.

El ex del Oporto se convirtió ayer en el máximo goleador de Brasil 2014 de momento, y pase lo que pase ya con Colombia, en una de las figuras del Mundial. Y con solo 22 añitos. Su futuro pasa por las grandes ligas de Europa.