Costa Rica hizo historia en Brasil 2014 Foto: peru.com

Costa Rica hizo historia en Brasil 2014
Foto: peru.com

Ayer era un día grande para dos países dentro del mundo del fútbol. Costa Rica y Grecia pelearían por ganar una plaza en cuartos de final, lucharían por seguir soñando, se enfrentarían para obtener sonrisas en su afición y evitar las lágrimas de la derrota una ronda más.

Los ticos llegaban llenos de esperanza, tras haberse catalogado a sí mismos gracias a su trabajo como equipo revelación del Mundial. Clasificados como primeros de grupo tras dejar por el camino a Italia, Inglaterra y Uruguay, todo parecía posible de la mano de Jorge Luis Pinto -si me permiten el inciso, uno de los mejores técnicos del Mundial-. En frente, Grecia. Con el espíritu de la histórica Eurocopa ganada presente, con las mismas bases que lo llevaron a clasificarse, una defensa sólida y mucha ilusión. Abonados a la épica, los griegos ya aprovecharon su oportunidad ante Costa de Marfil aprovechando hasta el último minuto y lo mismo hicieron ayer.

Porque el partido fue tal y como se preveía. Dos equipos buscando hacer historia, con respeto, utilizando las armas que los trajeron hasta aquí. Partido de pocos goles, ya la primera mitad terminó en empate sin goles. En la segunda fue Bryan Ruiz quien disparó el grito de júbilo tico acercando la clasificación, y cuando parecía que Costa Rica volvería a dar la campanada, la expulsión de Duarte lo cambió todo.

Fue entonces cuando resurgió Grecia. No un resurgir de fútbol, de dominio o de calidad, sino de esperanza, de volver a creer que se podía, como hace unos días pudo contra Costa de Marfil. Tampoco lo hizo con mucha fe, ya parecía eliminada cuando, terminando el partido, un gol empataba la eliminatoria. Toda la prórroga por delante, un jugador más y la posibilidad de hacer historia. Demasiada tentación para no intentarlo. Fue entonces cuando apareció una de las estrellas de Costa Rica. Más allá de Campbell, de Bryan Ruiz, si algo tiene Costa Rica para seguir soñando es a Keylor Navas. El portero tico puso lo necesario para parar el ataque de Grecia, que llegaba especialmente por Lazaros y Holebas desde las bandas con centros casi ineficaces, y Mitroglou. La parada al delantero del Fulham cuando la prórroga llegaba a su final, es épica.

Así llegó la tanda de penaltis. De nuevo marcar por una plaza en cuartos de final, de nuevo parar para seguir soñando, de nuevo buscar las sonrisas de tu afición y evitar las lagrimas un día más. Ningún lanzador falló, pero también hubo un guardameta que acertó. Era la noche de Keylor Navas, paró su penalti a Gekas. Era la noche de Costa Rica.