El Atlético de Madrid tras ganar la Europa League ante el Athletic (Foto: UEFA.com)

El Atlético de Madrid tras ganar la Europa League ante el Athletic (Foto: UEFA.com)

Nadie se lo esperaba, pero el año pasado el Atlético de Madrid plantó cara durante una buena parte de la temporada a Real Madrid y, en menor medida, al Barcelona que no perdió en toda la primera vuelta. De aquel equipo de gala sólo se ha marchado Falcao, pero ha llegado David Villa a un precio (muy) asequible para seguir asegurando goles a orillas del Manzanares. Courtois seguirá un año más y Leo Baptistao tratará de deslumbrar en Champions.

Pero a este Atlético de Madrid le falta algo. Le faltan hombres de Champions, como así mismo apodó el Cholo Simeone a, por ejemplo, Diego Ribas, el eterno futurible para los rojiblancos desde que jugara 43 partidos e la 2011/12. La entidad presidida por Enrique Cerezo ha ingresado este verano un total de 73 millones de euros de los que sólo ha reinvertido 16 en refuerzos para la primera plantilla. Diego Pablo pedía algo más.

Sin embargo, el Atlético (que sobre el papel el mayor rival que tiene por la tercera plaza es el Sevilla) lleva mucho camino recorrido con respecto a sus mayores competidores en la Liga. La gran mayoría de jugadores se conocen desde hace varias temporadas y Simeone ya ha demostrado que es único exprimiendo al máximo cada virtud de sus hombres.

Con Juanfran, Diego Costa, Koke, Arda Turan…más los fichajes de Leo Baptistao, David Villa, Giménez y Martín Demichelis, además de los canteranos Manquillo y Óliver Torres, en el Calderón tienen calidad de sobra para creer que pueden repetir la inesperada gesta del año pasado. El hecho de ser el primero de los mortales, además de para asegurarte una plaza en la fase de grupos de la Champions, sirve para ganarte el respeto del resto de competidores.

Quizás, el mayor lunar del Atlético de Madrid la temporada pasada fue la Europa League. Eliminado en dieciseisavos de final de forma completamente inesperada por el Rubin Kazan ruso, la escuadra rojiblanca no pudo defender el título de campeón conseguido meses antes frente al Athletic de Bilbao, algo que le ayudó a llegar en un mejor tono físico a final de temporada, incluyendo la final de la Copa del Rey ganada en el Santiago Bernabéu al Real Madrid.

En la Champions que jugarán los del Cholo Simeone no estarán en la fase previa, sino que entrarán directamente en la fase de grupos (como tercer clasificado de la Liga), pero no como cabeza de serie…al menos de momento. El hecho de estar en el primer bombo o no podría resultar primordial a la hora de tener rivales de mayor o menor entidad. El Arsenal, con un coeficiente superior a los rojiblancos, deberá superar la previa, donde ha sido emparejado con el Fenerbahçe turco. En caso de que los ingleses caigan eliminados, dejarían vacante una plaza como cabeza de serie, que iría a parar al Vicente Calderón.

El himno de la máxima competición continental no suena a orillas del Manzanares desde la temporada 2009/10…y no con recuerdos demasiado positivos (aunque acabaría ganando la Europa League). Aquella participación del Atleti (octava en su historia) trajo consigo la eliminación en la fase de grupos, algo que se certificó con la abultada derrota por 4-0 en Stamford Bridge. Segundo en aquella ronda fue el Oporto, mientras que el APOEL Nicosia finalizó en último lugar.

De momento, los de Simeone han conseguido, en las últimas temporadas, ser el tercer equipo de España y ganar adeptos por todo el mundo gracias a la intensidad con la que juegan todos los partidos. El técnico argentino, los jugadores y la afición quieren seguir de celebración. Posibilidades hay para ello.