Zlatan se lleva el balón tras sus 4 goles Foto: lesnoveautes.fr

Zlatan se lleva el balón tras sus 4 goles
Foto: lesnoveautes.fr

A veces a la hora de valorar a los buenos jugadores, más allá de su incidencia habitual en el juego colectivo, nos fijamos en su fútbol individual y la capacidad que tienen los grandes cracks de decidir partidos a favor de su equipo. Esto resalta aún más cuando gracias a su exagerada calidad realizan actuaciones como la que ayer se marcó el delantero sueco del PSG, Zlatan Ibrahimovic.

Llegaban los franceses a Bélgica para jugar ante un Anderlecht que estando quinto en su liga pretende apurar las opciones de clasificación en Champions, donde se encuentra último del grupo y no ha estrenado el casillero de puntos aún. Las ilusiones de los belgas se disiparon pronto en cualquier caso, y es que, cuando un futbolista como Ibra tiene su noche, lo único que queda por hacer es sentarte y disfrutar del fútbol.

Ya en el 17′ una jugada por la banda derecha de Lavezzi acabó con una asistencia sensacional y un remate a placer en el segundo palo del sueco, y poco después, una nueva jugada por la banda derecha fue rematada con un recurso técnico «made in Ibra», esta vez en el primer palo y con el tacón, para dejar haciendo la estatua a Kaminski que ya veía la noche tan larga que le esperaba.

Lo que casi nadie esperaba es que un balón rechazado desde el área que llega sin peligro a tres cuartos de campo, se iba a convertir en el gol de la noche cuando el delantero sueco, con un disparo impresionante en un alarde perfecto de técnica y potencia, encajó el esférico en la cruceta ante la atónita mirada, una vez más, del portero del Anderlecht. El gol de la jornada y uno de los goles de esta edición de Champions sin desmerecer al segundo gol ayer de Frank Ribery, que es otra obra de arte.

Ya en la segunda mitad, por si alguien confiaba en una poco probable remontada, primero Cavani y después Ibra (cuarto en su cuenta personal) redondearon el inapelable 0-5. Festival del sueco que este mismo verano se ofreció a un Real Madrid que no vio positiva su contratación en una opción que ahora sonará con fuerza ante la mala racha de Benzema, pitada del Bernabeu incluida.

Y es que los grandes jugadores, deciden para sus equipos y su competición preferida por la espectacularidad y repercusión mundial es la Champions League. Apareció Messi, poco pero lo suficiente para empatar al Milan, apareció Cristiano Ronaldo para decidir ayer el Real Madrid-Juventus, apareció Agüero para remontar al CSKA y apareció Ribery con dos goles, uno de ellos espectacular, para colocar más líder al Bayern Münich. Actuaciones como las de ayer de Ibra, marcan las diferencias. Toque a Portugal de cara a la repesca mundialista.