Poco a poco. Punto a punto. Gol a gol. El Valencia de Nuno Espirito se asienta en zona de Champions e iguala a puntos al Atlético de Madrid, algo que firmaría cualquier valencianista a principios de temporada.

Esta notable actuación del conjunto ché en esta temporada ha tenido algún despiste, sobre todo fuera de Mestalla, pero complica a cualquiera que se enfrente a él. El gran artífice de esto es el técnico Nuno Espirito que está sabiendo leer los partidos y utiliza con mucho acierto las múltiples variantes que posee. Demuestra gran capacidad para sacar lo máximo de los talentosos jugadores de los que dispone y que están más comprometidos que nunca.

La clave del técnico portugués es que dificulta a los equipos rivales el esquema que plantea cada partido. Descifrar el sistema que emplea llega a ser un quebradero de cabeza. A la hora de confeccionar el once, ha sabido combinar a la perfección una gran variedad de sistemas de juego, adaptándose a los rivales como si de un camaleón se tratara. También cabe destacar los matices que usa en cada uno de ellos. Una de sus variantes es sacar cuatro centrocampistas, dos de corte defensivo, como son Javi Fuego y Enzo Pérez y dos más ofensivos, como André Gomes y Parejo.

En los partidos que ha tenido que llevar más la iniciativa y buscar la portería rival, se ha solido decantar más por un 4-3-3 con dos laterales ofensivos, como es el caso de Gaya y Barragán y una zona de máquinas, formada por Enzo, Parejo y Andrés Gomes y arriba tres puntas como son Negredo, Rodrigo y Alcácer. Otro de los recursos que está dando sus frutos y ha salvado puntos es la colocación de dos extremos como son Feghouli y Piatti, tanto en uno como en el otro sistema, aunque suelen ser jugadores que salen del banquillo para revolucionar los partidos y abrir los equipos.

El partido donde se consagró como especialista táctico, fue contra el Madrid en Mestalla, donde sorprendió con una defensa de tres, dos carrileros muy ofensivos como son Barragán y Gaya, tres medios y dos puntas. Partido que ganó el Valencia gracias a la superioridad que creaba el equipo che en ambas porterías, que en el devenir del partido fue la clave que le facilitó la victoria a los murciélagos.

En partidos importantes también ha sabido aprovechar muy bien el balón parado, que cuenta con especialistas aéreos como son Mustafi Otamendi o el propio Javi Fuego.

No cabe duda que los rivales tendrán que sudar y aprovechar las pocas opciones que dará el Valencia si quieren sacar algún punto.