Marcelo Bielsa durante un entrenamiento con el Olympique de Marsella Foto: chilevision.cl

Marcelo Bielsa durante un entrenamiento con el Olympique de Marsella
Foto: chilevision.cl

Si preguntamos por los mayores atractivos de esta temporada en la Ligue 1 que recientemente acaba de comenzar, sin duda se nombraría al siempre atractivo PSG de las estrellas, el Mónaco de Falcao, aunque ha sufrido pérdidas importantes como la de James Rodríguez o al Olympique de Lyon, campeón indiscutible en Francia antes de que llegasen los millonarios rivales a la liga y de menos a más la pasada campaña. Pero entre esos atractivos, uno muy destacado es el Olympique de Marsella dirigido por Marcelo Bielsa.

El técnico siempre crea expectación por su estricta metodología, por hacer predominar el físico para desde ahí hacer jugar al equipo con el balón. Esfuerzos constantes y permanentes, coberturas y apoyos acompañados de la resistencia y mantener un rendimiento alto durante gran parte del partido. Apodado por ello el «Loco», Bielsa lleva trabajando toda la pretemporada bajo estas premisas pero hay engranajes que aún no ha colocado donde debe o quiere. El equipo es una montaña rusa, imprevisible.

Lo cierto es que el Marsella tiene una pegada brutal con los Gignac, Thauvin, Ayew, Payet o Batshuayi, y ahora, además, se les suma el último fichaje, el del marroquí Abdel Barrada. Sin embargo, este funcionamiento ofensivo no termina de cuadrarse con el defensivo, y el equipo marsellés sufre sobremanera durante los partidos. Precisamente el año pasado, se trataba de un conjunto muy sólido, al que le costaba bastante abrir la lata, marcar goles, pero que igualmente solía encajar poco. En este verano con Bielsa, el equipo ha pegado un cambio muy extenso, de tal forma que ahora son un equipo muy goleador (va a hacer disfrutar mucho al aficionado en sus partidos), pero por lo visto en pretemporada y esta primera jornada en Ligue 1, les cuesta demasiado en defensa.

Lluvia de goles de momento en sus partidos, en pretemporada hemos podido ver goleadas como el 4-1 al Bayer Leverkusen o el 5-0 al Willem II. Además ha encajado goles en el resto de partidos de pretemporada y la primera jornada en Ligue 1 no dejó ver más que lo que habíamos visto antes. Ante el Bastia de Makelele encajó pronto, un mal que aún debe solucionar Bielsa, y después mostró su enorme potencial ofensivo de la mano de un buen Gignac. Con 1-3 en el partido, esos desajustes defensivos volvieron a pasar factura y finalmente todo acabó con empate a tres goles. Al «Loco» Bielsa aún le quedan muchos ajustes por hacer, pero algo es seguro, este año nos vamos a divertir con su fútbol.