El Bayern de Munich de Pep Guardiola cabalga hacia un nuevo título en el campeonato nacional sin ningún oponente. Sin haber llegado aún a la mitad de la liga, ya se sitúa siete puntos por encima del segundo clasificado el Wolfsburgo, que busca su segunda participación en la UEFA Champions League.

Los bávaros aún no conocen la derrota en el campeonato doméstico (sólo han caído derrotados en Champions en el Etihad), y como locales suman nueve victorias de nueve en partidos oficiales esta temporada, siete en la Bundesliga y dos en Champions. Un equipo de record que de seguir así tendrá el campeonato bajo su mano con anterioridad al conseguido el año pasado cuando a siete jornadas para el final ya se había proclamado campeón. El único objetivo que debe tener el gran coloso alemán, pues el título a falta de rubricarlo en unos meses parece que ya tiene dueño y Guardiola se hará con su segundo título liguero en Alemania. Un entrenador sobresaliente al mando de una plantilla de iguales condiciones.

En la Bundesliga claro está que el Bayern en cuanto a nivel de plantilla no tiene rival, ya que cuenta con jugadores de sobra para elaborar el mejor once del campeonato. Sólo podrían entrar en ese hipotético once dos jugadores: Hummels y Reus, ambos en el Borussia Dortmund, pero que por diversas lesiones no han podido desplegar todo su fútbol esta temporada, quizás el principal problema de este equipo que deambula por mitad de tabla. Pero en Europa, ¿cuántos equipos serían capaces de derrotar al germano? Chelsea y Real Madrid, y Barcelona si acaso.

Foto: circlecount.com

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Un equipo prácticamente sin fallos en ninguna de sus líneas, y cuando esté Thiago recuperado la medular de los de Baviera será temible. El único aspecto que se podría mejorar sería el lateral derecho y quizás el centro de la zaga, pero sólo por formar un equipo implacable no porque se carezca de calidad en el mismo.

Quizás en el Etihad Stadium frente al Manchester City se viera la demostración de lo que es un conjunto hecho para ganar. En vez de retrasar líneas y evitar caer por algún resultado estrepitoso, tras el penalti transformado por Sergio Agüero y la expulsión de Mehdi Benatia tras cometer el mismo el equipo quiso ir hacia arriba, e incluso consiguió darle la vuelta al marcador e ir ganando en gran parte del partido, con una gran exhibición de fútbol con un futbolista menos desde la primera mitad. Al final la victoria fue para los citizens por 3-2, pero el resultado era lo que menos importaba pues la clasificación como primero de grupo estaba asegurada.

Si sin jugarse aparentemente nada fue capaz de incomodar a un grande de Inglaterra en la actualidad, cuando vengan las eliminatorias y los partidos decisivos en Champions mucho tendrá que sudar el otro conjunto para ganar la eliminatoria, o al menos, ganar en su estadio porque el Allianz Arena sigue siendo un bastión en el que esta temporada nadie ha sido hasta la fecha capaz de gobernar.