Si el martes vivimos un apasionante Manchester City – FC Barcelona, dos de los mejores equipos de Europa en la actualidad, ayer miércoles pudimos disfrutar de un duelo entre un grande histórico en horas bajas y uno de los equipos más en forma de España estás últimas temporadas.

AC Milan y Atlético de Madrid se enfrentaban en San Siro con un partido que más allá de los nombres, colocaban a los madrileños como favoritos para conseguir la victoria. No obstante, la confianza no era plena en los rojiblancos, toda vez que los equipos italianos y la propia escuadra rossonera, tienen por costumbre sorprender, poner siempre las cosas complicadas sea quien sea el rival. Ya el año pasado se lo pusieron difícil al FC Barcelona cuando, como este año, no le iban las cosas del todo bien en la liga.

El equipo de Seedorf no es una máquina de hacer fútbol. De hecho, se anhela en sus filas más jugadores importantes, decisivos, capaces de colorear un partido según sus gustos con acciones individuales y goles. También Simeone supo leer lo que se iba a encontrar, un partido de mucho trabajo, rocoso, muy táctico, de fuerza en el choque y que si se decidía, lo haría por acciones puntuales.

El hispano-brasileño ya avisó antes del gol Foto: www.marca.com

El hispano-brasileño ya avisó antes del gol
Foto: www.marca.com

Acciones puntuales como las paradas de Courtois que evitaron oscurecer aún más la noche tras los primeros intentos ofensivos de los locales, de Koke que, aunque no tuvo el protagonismo de otras ocasiones, fue el encargado de mandar con el balón cuando pudo, de hacer jugar a los demás, y de Diego Costa. Algo desaparecido el hispano-brasileño por el tipo de partido que fue, aunque logró lo que quería y lo que viene haciendo durante toda la temporada, decantar el encuentro a favor de su equipo. Lejos de esas batallas campales en las que a veces se convierten sus partidos, primero avisó con una media chilena de técnica exquisita que se fue algo alta y luego acabó marcando en un remate de cabeza tras la prolongación de un corner. 0-1 en un campo difícil y eliminatoria decantada.

El Milan igualó una de las batallas más difíciles que suele proponer este Atlético de Madrid, la de la intensidad, pero les falta ese plus de calidad que suelen tener y del que ahora carecen. Solo Kaká en ocasiones, Taarabt, que aporta una movilidad y un dinamismo que le vendrá bien a los italianos, y sobretodo Mario Balotelli, son los que aportan ese algo distinto ante las bajas de otros atacantes como El Shaarawy o Robinho. No obstante, que el mal momento del Milan no empañe la victoria de los colchoneros. Ganar en San Siro nunca es fácil y doblegar al Milan tampoco. El sueño de Champions continúa y ya toca pensar en la vuelta