Igor Lichnovsky controla un balón con Universidad de Chile Foto: lanacion.cl

Igor Lichnovsky controla un balón con Universidad de Chile
Foto: lanacion.cl

Tanto hablar de delanteros, mediocentros y extremos interesantes y no prestamos atención a una posición tan complicada como es la de defensa central. En esta ocasión nos vamos a ir de nuevo a Chile, aunque no para hablar de una promesa desconocida, sino de un jugador que a sus diecinueve años ya es toda una realidad en su país.

Se trata de Igor Lichnovsky Osorio, nacido en Peñaflor el 7 de marzo de 1994, defensa central de Universidad de Chile que ha sido internacional con las categorías inferiores de su país y una de las promesas más llamativas del continente. Fruto de esto ha llegado el interés de equipos como Chelsea, Inter de Milán, Bayern Leverkusen y Oporto y no es para menos.

Lichnovsky es un futbolista alto, que gracias a su 1.87 metros de altura, domina a la perfección el juego aéreo pero que además tiene una magnífica salida del balón. Con un buen domino del esférico, es un jugador que no teme sacar la pelota jugada con precisión y que a pesar de su corta edad tiene una tranquilidad pasmosa en defensa, con unas tablas como si de un veterano se tratase.

Llegó a las categorías inferiores de Universidad de Chile con apenas ocho años y ha ido evolucionando en su fútbol hasta llegar al primer equipo. Es cierto que en la actualidad aún no ha podido hacerse con un puesto de titular indiscutible pero las veces que lo he podido ver jugar ha estado a un nivel muy alto. Es un central diestro que en ocasiones incluso a jugado como central por la izquierda y que posee pasaporte austriaco por lo que si en un futuro termina desembarcando en Europa, no ocuparía plaza como extracomunitario.

Pero entrando en materia puramente futbolística, lo que más llama la atención de Igor Lichnovsky es, además de su buen juego aéreo y su trato del balón, la capacidad que tiene para el marcaje, la anticipación y su velocidad en el repliegue. Hay que tener en cuenta, que si hay un puesto difícil de cubrir en Universidad de Chile es precisamente el de central, pues se trata de un equipo puramente ofensivo, que basa su juego en la posesión de balón y el ataque directo e indiscriminado hacia el área rival. Todos los jugadores, incluidos los laterales, suben al ataque para crear superioridad y entrar por sorpresa, por lo que la zaga se queda en muchas ocasiones, totalmente desprotegida salvo por los centrales.

Es aquí donde un central alto como Lichnovsky podría sufrir con los contragolpes y ataques en velocidad con la defensa tan adelantada, pero no es el caso del joven futbolista chileno. Tiene buena zancada para cortar la jugada y anticiparse y es realmente difícil de superar por los atacantes rivales, aspecto que pudimos comprobar por ejemplo en el último Mundial Sub’20 celebrado en Turquía.

Se comenta que su club de origen ya ha rechazado una oferta de 5.5M por lo que no saldrá barato de Chile. No obstante, su proyección apunta que acabará saliendo de su país, quizás a un grande de Europa. Otro jugador muy interesante es su compatriota y compañero en el club Valber Huerta, central zurdo y compatriota del protagonisa de este artículo, del que posiblemente hablaremos en otra ocasión.

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