Hallándose las selecciones balcanas en un momento óptimo de su historia, la mayoría con futbolistas en la élite mundial y el nivel de sus ligas domésticas en pleno auge, hemos decidido rescatar del olvido a una de las selecciones más históricas del siglo pasado, que llegó además a ser una de las potencias europeas. Hablamos de Yugoslavia, y hemos querido hacer una recreación virtual para saber qué lugar en el panorama internacional ocuparía a día de hoy.

Cinco de los ex componentes de la antigua Yugoslavia se encuentran actualmente en el Top 50 del Ránking FIFA, donde las mejores situadas son Croacia (17), Bosnia (19) y Serbia (31). También encontramos a Eslovenia en el puesto 37 y a Montenegro en el 50 (Macedonia, más rezagada, se encuentra 74ª). Bosnia es una selección conjuntada, con jugadores que despuntan sobre el resto, pero en general peca de inexperta. Experiencia de la que hace gala la selección croata, que es la principal potencia, pues cuenta con una media espectacular y una gran capacidad goleadora, aunque acumula muchas carencias defensivas. Y estas carencias defensivas son las que tapa la sólida Serbia, con grandes zagueros que forman una impecable telaraña, aunque les falla la ofensiva. No es difícil darse cuenta de lo bien que conjuntarían los jugadores de los tres países, a los que si además les sumas los mejores futbolistas eslovenos y montenegrinos, podrían formar un conjunto que diese la cara en las principales citas a nivel de selecciones.

Pero dejémonos de especular y comencemos a hablar con propiedad. ¿Tan competitivo sería el once de esa hipotética Yugoslavia? ¿Al nivel de qué selecciones actuales la podríamos situar? Pues sí, sería mucho más competitivo de lo que creemos y bien podría plantar cara a cualquier combinado nacional, emulando y -¿por qué no?- superando sus logros en el pasado, donde llegó a plantarse en una semifinal de un Mundial en dos ocasiones (Uruguay ’30 y Chile ’62) y en la final de una EURO también por partida doble (Francia ’60 e Italia ’68), aunque nunca alzó el título.

Son muchos los jugadores que podrían optar a un puesto en una hipotética convocatoria yugoslava en la actualidad, y muchos los factores que terminarían determinando los 23 seleccionados, como el entrenador, su estado de forma actual, el estilo del equipo… No obstante, estos son los que yo me llevaría conmigo a un Mundial, aunque para ello haya tenido que dejar fuera a hombres de la talla de Danijel Subasić (29 | AS Monaco | CRO) en la portería; Vedran Ćorluka (28 | Lok. Moskva | CRO) en la zaga; Miralem Sulejmani (25 | Benfica | SRB) en el centro del campo o Nikica Jelavić (28 | Hull | CRO) en punta de lanza.

YUGOSLAVIA

Dos opciones diferentes bajo palos. La veteranía, seguridad y reflejos de Asmir Begović (27 | Stoke City | BIH) contra la juventud y la altura de Jan Oblak (21 | Atlético Madrid | SVN). Bendito dilema para comenzar.

Entre los defensas escogidos, cuatro serbios, dos croatas, un bosnio y un montenegrino. Ante todo, nos encontramos con zagueros jóvenes (cinco de ellos por debajo de los 25 años) y en su mayoría de nacionalidad serbia, el combinado más sólido defensivamente. En la media son mayoría los croatas, generalmente por su visión de juego y toque. Aunque nos encontramos con dos bosnios y dos serbios. En la delantera, un futbolista de cada nacionalidad. Todos goleadores natos, habría dura competencia.

1051372_Dream_TeamActualmente, nos encontraríamos con una Yugoslavia competitiva, posiblemente al nivel de las mejores europeas si llevasen jugando juntos el tiempo necesario. Con todo, sería además una selección con mucha proyección, pues entre los jugadores que he seleccionado nos encontramos a jóvenes talentos con un gran potencial como Stefan Savić (23 | Fiorentina | SRB), Matija Nastasić (21 | Manchester City | SRB), Lazar Marković (20 | Liverpool | SRB) o Aleksandar Mitrović (19 | Anderlecht | SRB). Se trata de jugadores que militan en equipos de la élite mundial y que poco a poco se van haciendo un hueco entre los titulares ya asentados, por lo que en un corto espacio de tiempo podrían convertirse en futbolistas contrastados. Además, desde las categorías inferiores llegan otros talentos como Alen Halilović (18 | FC Barcelona | CRO), Richairo Živković (17 | Ajax | SRB) o Andrija Živković (18 | FK Partizan | SRB) que asegurarían un futuro brillante.

Aunque cuesta seleccionar un solo elenco de 11 futbolistas entre tanto talento, mirando más hacia el futuro e intentando conjuntar futbolistas de un mismo país en las diferentes filas, mi elección para la Yugoslavia del día de hoy sería este 4-1-4-1, con una defensa formada íntegramente por serbios y Nemanja Matić haciendo de enlace con una media bosnio-croata. Libertad para los Pjanic, Modric, Rakitic… habiendo alternancia entre las posiciones más retrasadas, cayendo a banda o en la “media punta”. Džeko (aunque duele dejar fuera a Mandžukić) ocuparía la discutida punta de lanza.

Así las cosas, esta es la selección que nunca será. La que dejamos de ver allá cuando entraban los 90 y que jamás volverá a existir. Esto es tan solo un homenaje a la que fuese una de las selecciones grandes en el fútbol mundial durante el siglo pasado, el reconocimiento que nunca tuvo. Por separado, los distintos países intentarán llegar a lo más alto –Croacia fue quien más cerca lo tuvo, en Francia ’98, cayendo en semifinales-, aunque siempre quedará esa espinita de saber qué hubiera sido de este equipo en el día de hoy. Una incógnita que, por desgracia o por fortuna, nunca resolveremos.