El BVB celebra la Supercopa de Alemania conseguida ante el Bayern Foto: la-razón.com

El BVB celebra la Supercopa de Alemania conseguida ante el Bayern
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Quizás algo injusto juzgar al equipo bávaro tan pronto, cuando ni siquiera lleva una pretemporada completa con Guardiola en el banco, pero el listón dejado por Jupp Heynckes es tan alto y el campeón de Europa, tan sumamente bueno, que cualquier cosa que no sea ganar podría ser considerado como fracaso.

Y es que el Bayern, aunque esté falto de rodaje y aunque haya muchos aspectos futbolísticos por pulir, especialmente en la salida del balón, es una apisonadora, llena de jugadores con velocidad, con calidad y con pegada. Una apisonadora que sin embargo ayer fue aplastada por un equipo que sabe a lo que juega, que lleva desde el año pasado haciendo un fútbol de mucha clase, que se ha sobrepuesto a bajas importantes como la de Mario Götze y que además pasa por ser a priori, el rival más peligroso para abocar al fracaso la nueva aventura del ex-técnico del FC Barcelona.

De momento el Borussia Dortmund está en la cúspide del fútbol alemán, toda vez que este es un deporte sin memoria y que ha ganado el último título en juego, la Supercopa de Alemania. No deja por ello de ser favorito el Bayern para hacerse con la Bundesliga, pero esto los pondrá en guardia. La temporada no será un paseo.

Comenzó muy pronto el partido de cara para el BVB. Mucha intensidad, rapidez para salir a la contra y sorprender a la escuadra Pep, muchas ganas y sobre todo, calidad en los Gundogan, Reus, Lewandoski y compañía. Hasta Weidenfeller, un portero con luces y sombras en sus actuaciones, tuvo un partido sensacional.

Empezó decantándose muy pronto el encuentro, en el minuto 5, cuando un error de Starke que sustituía a Neuer (junto a Ribery, las bajas más importantes del Bayern) en este primer partido oficial de la temporada, daba opción a Marco Reus de cabecear a placer un balón suelto en el área pequeña. Así transcurrió la primera parte, definida por la intensidad del BVB, que incluso marcó un segundo gol, bien anulado por fuera de juego de Lewandowski.

La segunda mitad necesitaba un cambio, el Bayern se fue arriba y un buen centro del siempre fiable capitán bávaro, Philipp Lahm, alcanzó la cabeza de Arjen Robben para colocar las tablas en el marcador. Pero la alegría no duró ni dos minutos, porque ese fue el tiempo que tardo Van Buyten en convertirse en Van Basten, y en un intento de despeje se lanzó en plancha para interceptar con la cabeza un balón que acabó dentro de su propia portería. En la jugada siguiente al gol, Gundogan hacía el 3-1 en jugada personal, recortando al defensor y colocando el balón con rosca a la cepa del poste.

El Bayern no se dio por vencido y en el 63′ de nuevo Robben con una media vuelta volvió a batir a Weidenfeller, pero el Dortmund no es un equipo fácil de batir y aguantó estoicamente las acometidas del rival. Ya en las postrimerías del encuentro, de nuevo Marco Reus en un fantástico contragolpe y, todo hay que decirlo, en posición adelantada, subía el 4-2 final al marcador, sentenciando el partido y otorgando el primer título de la temporada a los de Jürgen Klopp.

Un espectáculo que ha significado el primer revés al Bayern de Guardiola y la convicción de que el fútbol, jamás será algo previsible.

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