Miroslav Djukic sabe que la grada de Mestalla espera resultados pronto. Foto: goal.com

Miroslav Djukic sabe que la grada de Mestalla espera resultados pronto.
Foto: goal.com

Son varios los equipos que, llamados a hacer algo importante en las competiciones domésticas de sus países e incluso en Europa, no rinden como se esperaba de ellos en este inicio de liga. No es raro y ocurre en todas las temporadas, aunque en esta llaman la atención casos como los de Manchester United, Manchester City o Chelsea en la Premier, que si bien no están teniendo tan malos resultados, no terminan de convencer con su fútbol al público en general o el caso del AC Milan, que no sorprende tanto acostumbrado a arranques algo más lentos en los últimos años.

En nuestro país, uno de esos equipos llamados a pelear por puestos altos que no termina de encontrar su camino es el Valencia CF. A nadie se le escapa que el mal momento económico del fútbol español le ha pasado factura al 90% de equipos, incluido el cuadro valencianista que ha perdido entre otros a Roberto Soldado, su goleador. Tampoco siguen en el equipo de la capital del Turia jugadores que fueron claves el año pasado como Cissokho o con un protagonismo más intermitente pero importantes a su manera como Nelson Valdez o Tino Costa. Bajas más pronunciadas si contamos con que el director de orquesta, Ernesto Valverde, ahora se sienta en el banquillo del Athletic de Bilbao.

Este nuevo Valencia de Djukic no termina de arrancar. El técnico que tan buen trabajo hizo con el Real Valladolid no termina de hacer jugar al equipo che como al cuadro pucelano. Y eso que ahora tiene más mimbres para hacer el cesto, con grandes porteros como Diego Alves o Guaita y jugadores de campo como Rami, Banega, Canales, Helder Postiga o Pabón. Sin embargo, desde la pretemporada al equipo le cuesta mucho ganar partidos, consiguió tres puntos en el arranque liguero con algo de fortuna con un solitario gol de Ricardo Costa y ha perdido los otros tres partidos disputados. Ha perdido, todo hay que decirlo, con algunos de los equipos que, resultados mejores o peores, mejor fútbol están haciendo, como son Espanyol o Betis y ante el siempre poderoso y dificil de batir FC Barcelona.

Es fácil hacer de entrenador cuando las cosas no salen, pero desde mi humilde opinión, voy a comentar cinco errores que pienso que el técnico valencianista está cometiendo, por supuesto, argumentando cada uno de ellos.

El primer error es claramente el sistema. No porque un 4-3-3 te haga jugar mejor que un 4-4-2 o un 4-5-2, sino porque a veces con dos mediocentros defensivos, otras veces, como ayer ante el Real Betis con uno más defensivo y otro más ofensivo, la realidad es que no vale con acoplar jugadores al sistema que más te gusta, sino estructurar un sistema acorde a los jugadores que tienes en la plantilla. Puedes ganar partidos porque posees jugadores con mucha calidad que pueden decidir, pero tu fútbol no es fluido y estás obligando a tus futbolistas a hacer cosas que no les sale de forma natural. Por poner un ejemplo, es como cuando en el Mundial de Sudáfrica 2010, Maradona obligaba a Messi (tal vez como heredero del mítico 10) a jugar de enganche, por detrás de los delanteros y algo por delante de los medios argentinos. Un fuera de serie como Messi, va a hacer grandes cosas en cualquier posición, pero pierdes su llegada, esa capacidad de marcar la diferencia de cara a portería y no sacas el potencial latente y el mejor partido al mejor jugador del mundo.

El segundo error son los extremos utilizados por Djukic. Una vez que tienes el esquema, que como comentamos debería ir acorde a tus futbolistas, tienes que intentar que sus cualidades, sus automatismos adquiridos tras años de fútbol y que los han hecho llegar a donde están, saquen su potencial y no reconvertirlos en algo que no son o pedirle cosas diferentes a su naturaleza.El  Valencia CF de fútbol actual juega con extremos sin tener extremos puros en la plantilla o al menos sin utilizar los que pueda tener. El equipo che juega con un delantero rematador que es muy bueno moviéndose en el área pero que recibe pocos balones porque esos extremos que podrían surtirle de pases, son más llegadores y dados a trazar diagonales que a ganar la línea de fondo. El colombiano Dorlan Pabón o el brasileño Jonas, son grandísimos jugadores pero no son extremos, son delanteros, y aunque por su calidad pueden rendir bien, son futbolistas que se sienten más incómodos lejos del área y especialmente pegados a la banda. El brasileño tiene mucha calidad en la pegada, y el ex de Parma y Betis es explosivo y lanza desmarques como nadie arriba, cualidades que ninguno de los dos aprovechan pegados a la cal.

Un esquema con dos puntas favorecería a ambos, aunque quizás no cupiesen en el esquema y aunque puedan tener menos pegada, jugadores más específicos de banda como Feghouli, Guardado o incluso Bernat, podrían sacar mejor rendimiento a los costados aunque la plantilla valencianista no tiene muchos futbolistas para abrir el juego y si varios para mostrar su calidad por el centro.

La calidad de Banega, mejor con más metros por delante.

La calidad de Banega, mejor con más metros por delante.
Foto: taringa.net

El tercer error que vamos a destacar es el de Ever Banega. Ojo, que hablamos de uno de los talentos de la Liga BBVA, pero no nos engañemos, no es mediapunta. Digamos que es un cinco argentino, no un diez. Es cierto que a veces se complica un poco en la salida del balón, pero eso no hace que sus cualidades mejoren en la mediapunta. A pesar de su zurda y de su calidad, no es un jugador con esa llegada que necesitaría un hombre que juega tras un único delantero. No se suma al ataque para apoyar la superioridad en ataque, ni es especialmente destacado en el juego entre líneas. Quizás sería hora de que volviese a sus orígenes, cuando se dio a conocer con las categorías inferiores de la albiceleste y retrasar su posición. Parejo y sobre todo Canales destacarían más en la posición de mediapunta y sumarían más al ataque valencianista.

El cuarto error, y sin ánimo de señalar a nadie y si de argumentar una opinión, es Mathieu. A pesar de que el francés cuenta con un físico imponente, con zancada y con un buen juego aéreo, no es un jugador que tenga su mejor nivel como central. Parece más un parche o una solución de urgencia que una alternativa real. Todas estas prestaciones que como central sumaban y aportaban un extra, como central son relativamente normales y no superiores a las características que pueden aportar por ejemplo Rami o Ricardo Costa. EL francés a veces tiene descuidos en la concentración que como lateral no tenían importancia porque tenían al central guardando las espaldas pero que siendo central son a veces letales. No es ni mucho menos el motivo por el que el Valencia recibe goles pero su presencia en el centro de la zaga no suma y en ocasiones puntuales, incluso parece restar algo.

El quinto y último error que vamos a rescatar es la confección de la plantilla valencianista. Y no porque los fichajes sean malos o no tengan la calidad suficiente para vestir una camiseta del prestigio del cuadro valenciano, sino por lo poco compensada que está. Incluyendo laterales o extremos, el equipo tiene poquísimos jugadores para abrir el juego y jugar por los costados a pesar de la entrada de canteranos como puedan ser Bernat, Fede o Gayá. Una falta de alternativas que obliga al entrenador a jugar específicamente por el centro o a buscar experimentos que puedan dar rendimiento, como las posiciones de Jonas o Pabón que hemos comentado.

Aún así, que nadie se engañe, el Valencia es un equipazo y es muy probable que encuentre resultados. Tiene mejor plantilla que otros muchos competidores y aunque tener buenos jugadores no te convierte un buen equipo, si que es más fácil hacer un buen equipo con buenos jugadores. Djukic demostró que sabe formar un conjunto con el Real Valladolid. Hay que darle algo de tiempo a su proyecto y si algo tiene este Valencia, es calidad y gol, algo que siempre aporta muchos puntos y competirá bien a pesar de que quizás, podría sacársele más rendimiento a esta plantilla en mi opinión.