Wenger vive en una eterna crítica

Wenger vive en una eterna crítica (Foto: premierleague.com)

Que Mesut Özil mejora lo presente en el Arsenal lo sabe hasta el Indonesia Dream Team que jugó contra los gunners el 14 de julio…pero es la parcela de juego que menos mejora Wenger con un fichaje.

En el Emirates necesitaban de todo: un portero, un central, uno (o dos) centrocampistas y un delantero. Quizás, por qué no, también un mediapunta, pero era lo menos urgente. Y el entrenador francés lleva todo el verano para ello: al vender a Gervinho a la AS Roma, sobra Lamela, que se convierte inmediatamente en el sustituto para el Tottenham (rival histórico del Arsenal) de Bale (que se iba a marchar al Real Madrid). Al firmar el galés por el conjunto blanco, Özil o Di María sobran en el Santiago Bernabéu. Al argentino también trató de ficharlo Wenger, pero el fideo hizo dos buenos partidos (ante el Granada y contra el Athletic) y Ancelotti lo quiso. Conclusión: llegó Mesut al Emirates.

Durante el mercado no fueron pocos los nombres que sonaron en el norte de Londres: Bernard, Higuaín, Demba Ba, Mata, Jovetic, Rooney… Todos atacantes, pero hombres como Begovic (uno de los mejores porteros de las dos últimas ediciones de la Premier) o un central de garantías que acompañe a Koscielny son el tipo de refuerzos que necesitan los gunners para volver a ganar títulos.

La delantera es otro quebradero de cabeza en el cuadro londinense. Giroud ha empezado entonado, pero si la racha no le dura toda la temporada (altamente probable), Podolski debe responder. En caso contrario, Wenger sólo dispone de Nicklas Bendtner y Sanogo. Özil no tiene a quién dar pases.

La Premier acaba de comenzar, el mercado acaba de finalizar y el Arsenal, de momento, está ganando. Pero sus problemas están ahí.