Marcelo Gallardo en el banquillo de River. (Foto: La Página Millonaria)

Marcelo Gallardo en el banquillo de River. (Foto: La Página Millonaria)

El reto de Marcelo Gallardo no era fácil, porque suplir en el banquillo a un emblema del club como Ramón Díaz, el entrenador más laureado y ganador de un club como River Plate- Ganó ocho torneos: seis locales y dos internacionales (Copa Libertadores 96 y Supercopa 97) , no es nada sencillo. Pero »el Muñeco» con apenas 38 años y sólo una experiencia en los banquillos, con Nacional de Uruguay con quien, por cierto, lo hizo campeón en 2012 del torneo nacional, está dispuesto a llevar al conjunto bonaerense a lo más alto.

Tras la sorprendente renuncia del técnico de 55 años, Ramón Díaz, después de haber logrado el título de liga, River contrató a Marcelo Gallardo para entre otras cosas, revalidar el título liguero y además soñar con hacer algo bonito en la Copa Sudamericana y por supuesto, en uno de los objetivos más emocionantes, su vuelta a la Copa Libertadores. River, regresa a competiciones internacionales tras varios años exentas de ella. Todas las parcelas del club ven en la vuelta a la Libertadores como el punto de inflexión de un equipo que quiere volver a lo que siempre fue, un grande; después de haber pasado por años de penumbra y que acabaron en 2011 en la B Nacional.  Una hecatombe que jamás un equipo como River puede volver a repetir.

Marcelo Gallardo ha inculcado en sus jugadores una filosofía ganadora. Tal vez, antes, River cuando marchaba en el marcador por delante por la mínima, se conformaba con el repliegue de líneas y a esperar el contragolpe para liquidar los partidos. Pero hoy, River es diferente. A River no le basta ya con ganar; sino que además debe agradar y golear. Quizás éste sea uno de los puntos más importantes que haya instaurado Gallardo y su cuerpo técnico en la mente de los jugadores: la ambición. Un apetito inmenso en la mente de los jugadores por lograr grandes cosas. Las expectativas en este nuevo River son muy altas esperándose que sea éste el equipo que recupere el trono en el panorama futbolístico nacional e internacional.

Es poco usual ver en el fútbol argentino a un equipo a atreverse a desarrollar un juego tan bonito y tan ofensivo pero los de Núñez están encandilando a muchos amantes del fútbol. Innegociable en un fútbol de tanto toque para llegar a puerta, la salida de balón limpia desde el portero, unos laterales profundos como son Mercado y Vangioni y unas líneas bastante adelantadas para intentar el robo de balón en campo contrario.

Marcelo Gallardo suele disponer de un once inicial, como decía anteriormente, arriesgado y ofensivo con un 4-3-1-2. con Barovero en portería, en los laterales Vangioni y Mercado acompañados en el centro de la zaga por Funes Mori y Maidana. En mediocampo Rojas, Sánchez y una de las sensaciones del torneo, un jugador del que habrá que estar muy atentos a su proyección en los próximos años, Krannevitter. A sus 21 años ya es comparado con su ídolo Mascherano.  Es un ‘5’ con un físico innato lo que le permite salir a presionar fuera de su zona de influencia.  Además posee unas grandes cualidades en la salida de balón.  Por delante de estos tres se sitúa Pisculichi, el ex de Argentinos Juniors, recién llegado a River es el encargado de conectar con la dupla de arriba, Mora y el máximo artillero del campeonato, con 6 goles, Teófilo Gutiérrez.

El 5 de Octubre veremos si River es capaz de doblegar en el Clásico por excelencia del fútbol argentino a Boca Juniors, su archirival. Su primera prueba de fuego; aunque es cierto que los xeneizes no han comenzado el torneo de transición como se esperaba, un clásico siempre motiva.

Conforme pasen las jornadas veremos si River que camina con paso firme de la mano de Marcelo Gallardo es capaz de consolidarse en la punta de la clasificación y si sigue maravillando con su magnífico fútbol.