Muchas sensaciones ha dejado esta vigésimo-segunda jornada de la Liga BBVA. Un verdadero espectáculo de juego, lucha y entrega en el Vicente Calderón; un sorprendente triunfo del Levante con goleada incluída y la constatación del buen momento de forma de los hombres de Luis Enrique.

Ambición colchonera

El gran choque de la semana ha sido el derbi madrileño. Una nueva victoria de los colchoneros ante su eterno rival. Esta vez con goleada incluída, 4-0. Los hombres de Ancelotti fueron un juguete roto en manos de los rojiblancos. Salieron lanzados y antes de llegar al ecuador de la primera mitad ya ganaba por dos. Un auténtico espéctaculo. No fueron arreones, fue un dominio apabullante en el que los blancos se vistieron de espectadores de gala. En este equipo ha quedado demostrado que no hay suplentes. Saúl Ñíguez reemplazó a Koke a los pocos minutos del comienzo y firmaría un gran partido rubricado con un golazo de chilena. Hasta se pudo ver ya en las postrimerías del partido a Mandzukic recuperando balones, trabajando como si hiciera falta anotar otro tanto.

Este Real Madrid no puede permitirse el lujo de salir con la cara pintada de ningún feudo, menos aún del Calderón. Con todo ello siguen en primeros la tabla.

Primer triplete de Barral

También dejaría el sábado un encuentro entretenido, donde David Barral aupó a su equipo con tres tantos para vencer tras nueve jornadas sin hacerlo. Primera vez como profesional que hace un hat-trick el gaditano. Lo más relevante fue la capacidad de reacción de los granotas. Empezaron perdiendo el choque tras un regalo en defensa de David Navarro, pero Barral estaba entonado y el Málaga se desdibujó por completo tras ponerse por delante en el marcador. Al final 4-1 para los de Lucas Alcaraz que permanecen en puestos de descenso pero recobran una gran dosis de moral para luchar por la permanencia.

La goleada barcelonista pudo ser mayor

Sin duda el otro partido destacado de la jornada lo firmó el conjunto azulgrana. Gran exhibición la que dieron los de Luis Enrique que hicieron cinco tantos a un Athletic muy perdido a la hora de defender. La única nota negativa fue lo contemplativa que estuvo la zaga culé en los dos tantos que encajaron. Bravo además colaboró en ambas acciones para que acabaran dentro de la portería: rechaza un balón flojo en el primero y descuída su palo en el segundo. A primera vista puede hasta parecer engañosa la goleada conseguida por el Barcelona. Alguno más pudo caer en una gran noche de Leo Messi y su cuadrilla ofensiva.

Momento muy dulce el que vive el barcelonismo en estos días. Con este triunfo se ponen a un punto de los blancos.

Luces y sombras en Riazor

Abrió la jornada un partido a priori poco visible para el aficionado neutral. Lo cierto es que ambos firmaron un partido sin grandes sobresaltos pero que evidenció el buen momento de los gallegos y las imprecisiones defensivas del Eibar. El Deportivo se impuso por 2-0 a los hombres de Gaizka Garitano con dos errores defensivos impropios de ver en Primera División. Mal la zaga y por supuesto el guardameta.

Aún no conoce la derrota el conjunto gallego en esta segunda vuelta liguera, mientras que los vascos no han puntuado desde que comenzara esta vuelta. Desde que se fuera Albentosa a tierras inglesas la zaga armera ha perdido la firmeza que la caracterizaba. Toca recuperarse y ganar el próximo en casa.