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Uno de los posibles onces de Bosnia | Foto: NexoFin

Tras 84 años de historia de la Copa del Mundo y 22 años desde la inscripción en la FIFA de la federación bosnioherzegovina, ha llegado el momento de recibir a una nueva debutante en la historia de los Mundiales. Tras el debut de Eslovaquia en Sudáfrica ’10, Bosnia será la única ‘rookie’ en esta cita, y se convertirá así en el país nº 77 en haber disputado al menos un Mundial.

Capitaneados por el gran Safet Susic, reconocido por muchos como el mejor futbolista de la historia de su país, los 23 dragones bosnios intentarán lograr un debut por todo lo alto, como ya lo hiciese en su primera participación en 1998 la ex yugoslava Croacia, llegando a unas semifinales donde les apearía la, a la postre campeona, Francia. Pero eso es otra historia. La que hoy nos concierne es Bosnia, y comenzaremos contando que se ha plantado en Brasil como primera de su grupo, superando a otras potencias como Grecia y Eslovaquia. Actualmente, ocupa el puesto 21 de la Clasificación de la FIFA, el mejor en su historia, por lo que está claro que la mejor generación futbolística de la historia bosnia está de dulce.

¿Cuál es el estado de forma actual de Bosnia?

Los últimos amistosos no hacen más que reafirmar su gran momento, pues llegan habiendo derrotado en las últimas semanas a las selecciones mundialistas de Costa de Marfil y México, desplegando además un gran juego.

En el primer encuentro se vio a una selección muy ofensiva, principal rasgo de los de Susic, saliendo muy velozmente a la contra e, incluso, precipitándose en más de una ocasión por su ansia de jugar en campo contrario. Fueron esenciales en la victoria por 2-1 la labor del doble pivote Pjanic-Besic, donde el segundo ejerció una labor de contención magnífica para liberar al medio de la Roma; y la calidad en la definición de Dzeko, autor de un doblete y que contribuyó, además, con su labor de fijación de los centrales y aguantando el balón de espaldas a portería como pocos saben hacer.

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Bosnia celebra el gol ante México | Foto: Excelsior

Ante México no varió en exceso ni el once inicial ni las intenciones del equipo, aunque sí es cierto que retuvieron el balón bastante más que ante ‘los elefantes’, haciendo más uso del juego combinativo y esperando pacientemente el momento justo de dar el último pase. En este partido no se buscó tanto a Dzeko y sí que se explotó algo más a los dos jugadores de banda, Hajrovic y Lulic. Ambos haciendo gala de una gran llegada. El resultado final fue de 0-1, con gol de Hajrovic a pase de un ofensivo Salihovic, que jugó en el lateral.

Su última probatura ante el filial del Santos tuvo un carácter mucho más amistoso, con un ritmo casi de entreno, y sin las principales figuras como son Spahic, Pjanic y Dzeko. La imagen fue similar a la mostrada ante México, aunque con una intensidad infinitamente inferior y mucha menos intención ofensiva, aunque el resultado terminó siendo de 1-5 gracias al gran juego entre líneas que facilitaron hombres como Lulic o Hajrovic.

¿Cómo afronta Bosnia el Mundial?

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Miles de bosnios se lanzaron a la calle la madrugada del 15 al 16 de octubre | Foto: Cadena Ser

La verdad es que haber conseguido la clasificación ya fue un auténtico premio, y como tal se celebró en las calles del país balcano, pero en vista de la generación tan talentosa que se ha conseguido juntar, parece que los objetivos en la Copa del Mundo van un poco más allá de sólo dar la cara…

En un grupo donde Argentina, favorita, no termina de convencer, Bosnia tiene la “obligación” de clasificarse, puesto que las dos otras selecciones que conforman el grupo, Nigeria e Irán, son teóricamente inferiores. Como teóricamente es superior Argentina. Aun así, todos sabemos que en el fútbol, y más aún en los Mundiales, la teoría siempre queda a un lado, pero lo cierto es que el juego de Bosnia es suficiente como para meterse en octavos, no sin la entrega requerida, claro está.

Un segundo puesto le mandaría a una primera eliminatoria con Francia, casi con toda seguridad, donde los galos serían claros favoritos. No obstante, los de Deschamps se caracterizan por su irregularidad, cosa que favorecería a Bosnia. En caso de lograr el liderato de su grupo, el cruce teórico sería ante Suiza, otra selección joven que practica un fútbol similar al de los bosnios. Todo está en el aire, ninguna de las posibilidades planteadas es improbable, ni tampoco sencilla, por lo tanto Bosnia depende de sí misma para alcanzar, al menos, los cuartos de final. Más allá las cosas son más complicadas de pronosticar…

¿Cuál es el once tipo de esta selección?

Susic tiene claro el esquema y el estilo de juego, que viene a ser un 4-4-2 muy ofensivo, con los laterales apoyando mucho en el centro del campo, y los dos extremos con una gran libertad. Suele comprometer defensivamente a uno de los dos medio centros para liberar al otro, que suele ser Pjanic. Y arriba juega con un enganche con mucha llegada y un ‘9’ nato, como Edin Dzeko.

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Pjanic y Dzeko son dos hombres clave | Foto: Follwr

Bajo palos, Asmir Begovic (Stoke City) no parece tener rival. Aporta una gran seguridad a la defensa, está dotado de unos grandes reflejos y se hace enorme en el 1 contra 1. Un auténtico seguro de vida.

La defensa entraña las mayores dudas del técnico. En el lateral derecho puede jugar tanto Mensur Mujdza (Friburgo) como Ognjen Vranjes (Elazigspor), dos laterales similares, aunque el primero parece tener más confianza del técnico y asume mayor protagonismo en la creación. El eje de la zaga lo deberían formar Emir Spahic (Leverkusen) y Toni Sunjic (Zorya Luhansk), y Ermin Bikakcic (Braunschweig) parece ser el tercer central. Y por la banda izquierda, Sejad Salihovic (Hoffenheim) es quien se presume titular pese a su naturaleza de extremo, que le aporta un gran recorrido, por delante de un lateral nato como Sead Kolasinac (Schalke), de carácter más conservador.

1015090_Bosnia_and_HerzegovinaEl doble pivote formado Muhamed Besic (Feréncvaros) y Miralem Pjanic (Roma) parece inamovible, pues son dos hombres que cuentan con la confianza total del entrenador y se complementan a la perfección, cubriendo los defectos del prójimo y, en el caso de Besic, liberando a Pjanic para permitirle descubrir su faceta más creativa.

En banda derecha debería ser el titular Izet Hajrovic (Galatasaray), uno de los hombres clave en ataque, con sus constantes internadas por la banda derecha que permiten poner muchos balones al área y que, además, goza de una gran llegada desde segunda línea. Por la izquierda, la primera opción es Senad Lulic (Lazio), y la alternativa Edin Visca (Istanbul). Son jugadores similares, también con mucha llegada y protagonismo en el juego por bandas.

Arriba son indiscutibles Zvjezdan Misimovic (Guizhou Renhe) y Edin Dzeko (City). Misimovic asume un papel más creativo, a menudo en una posición más retrasada, y es clave para dar el último pase. El papel de Dzeko es el de nueve puro, uno de los más buscados en ataque, siendo la referencia del equipo y uno de los principales puntales ofensivos, gracias a sus goles.

Bosnia ansía un debut a lo grande, los 23 guerreros tienen -y lo saben- el respaldo de más de 4 millones de bosnios que el pasado 15 de octubre ya vieron cumplido uno de sus sueños. Pero el sueño no ha hecho más que empezar, y Brasil les espera para demostrarlo.