Thiago Silva se perderá las semifinales por sanción. Foto: marca.com

Thiago Silva se perderá las semifinales por sanción.
Foto: marca.com

Cuartos de final del Mundial de Brasil 2014. Si Alemania había dejado fuera a Francia con un solitario gol de Hummels, la anfitriona Brasil, jugaba con una de las mejores selecciones que ha pasado por esta copa del mundo, por fútbol y goles. El arte del desequilibrio, que bien lo ha plasmado Neymar en los partidos que ha jugado, y la facilidad de ver puerta del goleador, James Rodríguez en Colombia.

Se preveía un partido igualado entre dos grandes equipos. El fútbol de Brasil generaba dudas, pues les ha venido costando en la creación de juego y solo algunas individualidades arriba, especialmente protagonizadas por Neymar, les ha llevado a decidir algunos partidos. Colombia si llegaba tras haber convencido más en cuanto a fútbol, con mejores jugadas en lo colectivo y una defensa bastante sólida también. No obstante, todo cambió ayer en cuanto los brasileños se encontraron con su fútbol y sin duda, con la idea que tenía Scolari.

Por fin vimos a una canarinha parecida a la que conquistó la copa confederaciones. La presión volvió a ser intensa, muy arriba, evitando el fútbol colombiano. Llevó el juego a lo físico, para que su centro del campo aprovechara sus virtudes y fuese superior. Colombia no encontraba el camino y Brasil fue bastante superior por momentos, creando algunas oportunidades de mérito y sobretodo evitando las del rival.

Tampoco es que los brasileños se convirtiesen en una máquina de hacer fútbol. De hecho sus goles llegaron a balón parado, pero si nos reencontramos con esa Brasil intensa y peleona, con la suficiente calidad para definir en cualquier jugada que siempre ha tenido. El pase a semifinales lo dieron su pareja de centrales curiosamente. Thiago Silva, que ya lleva unos años en un momento dulce y demostrando que es uno de los mejores centrales del mundo marcó en un saque de esquina mientras que en la segunda parte llegó el gol de David Luiz con un zapatazo portentoso que entró como un obús en la portería de Ospina.

Los cafeteros parecían tocados pero no se rindieron. Brasil pegó un lógico bajón por el esfuerzo en la segunda mitad y Colombia se metió en el partido con un penalti transformado por James Rodríguez, pero no pudo cambiar el resultado y la clasificación a semifinales del país anfitrión. Sin embargo, hay una segunda lectura especialmente preocupante para Brasil, y es la lesión de Neymar y la sanción a Thiago Silva.

En semifinales ante Alemania, Brasil perderá a su jugador más decisivo y al líder de su defensa. Unas bajas importantísimas a las que tendrá que hacer frente junto al rival, dos de sus pilares importantes que el seleccionador encontrará casi imposible suplir, no por la calidad de sus recambios sino por la importancia de ambos sobre el césped. Ayer la canarinha encontró su fútbol pero ¿podrá mantenerlo en lo que queda de campeonato?