Diego Pablo Simeone no está en la lista de técnicos elegida por la FIFA Foto: teinteresa.es

Diego Pablo Simeone no está en la lista de técnicos elegida por la FIFA
Foto: teinteresa.es

La noticia saltaba ayer en todos los medios. Junto a la lista de candidatos del Balón de Oro se destapaban los diez técnicos que optarán al galardón de mejor técnico del año y entre los nombres, la gran ausencia por unanimidad de la crítica es el técnico argentino del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone.

La lista completa de los candidatos a mejor entrenador del año está formada por Carlo Ancelotti, Rafa Benítez, Antonio Conte, Vicente del Bosque, Alex Ferguson, Jupp Heynckess, Jürgen Klopp, Jose Mourinho, Luis Felipe Scolari y Arsene Wenger.

Esto, como casi todo, es subjetivo. Depende de los conocimientos de cada uno, de los gustos y de la propia opinión pero ¿No merece el técnico rojiblanco estar en la lista? Un servidor cree que sí y como este texto es la expresión de una opinión, voy a razonar el por qué.

Porque un buen entrenador no es aquel que hace el mejor fútbol, el que juega más bonito o el que hace el fútbol más atractivo para el público. El mejor entrenador no es aquel que tiene el equipo que más goles marca o el que tiene el equipo menos goleado. Un buen entrenador, no es aquel que tiene un sistema y un estilo e intenta imponerlo a sus equipos, sino aquel que, adaptándose a lo que tiene, saca pleno rendimiento a sus futbolistas y obtiene resultados con el fútbol que su equipo le permite hacer.

Recuerdo las numerosas críticas que recibió Otto Rehhagel cuando logró el mayor éxito de la selección de Grecia cuando se hizo con la Eurocopa 2004. Se le llamaba el anti-fútbol, se hablaba de que triunfaba el fútbol rácano y que era un título inmerecido. Igual toda esa gente que recuerda aquella Eurocopa con desprecio pretendía que Grecia, con todo el respeto al fútbol griego, jugase como la Brasil de Pelé o el Barça de Guardiola. Igual pretendían que con un fútbol abierto y de toque plantase cara a las grandes del continente.

Pues aquel entrenador, consiguió sacar rendimiento a unos jugadores que ni por asomo se imaginaban ganando la Eurocopa. Explotó sus cualidades para obtener un rendimiento por encima de lo esperado. Hasta conseguir un título, sí, pero tendría el mismo valor sorprender a Europa si hubiese quedado finalista. Con esto lo único que quiero resaltar es que en esa lista de mejores jugadores del año, no solo habría que mirar títulos conseguidos, ni el fútbol que realiza, sino la capacidad para sacar rendimiento a los jugadores y hacer grande a un equipo con su juego. Y es que es más fácil hacer buen fútbol con un club de alto presupuesto, con capacidad de comprar jugadores de una calidad extraordinaria, que un club modesto que debe alcanzar un rendimiento altísimo con sus limitados recursos.

Veo nominado por ejemplo a José Mourinho y dentro de que el portugués es un gran entrenador, me pregunto que ha hecho el técnico luso este año para estar entre los nominados, cuando no ha ganado liga, copa del rey o Champions League con el Real Madrid, ni tampoco su fútbol consiguió enamorar a nadie en un club donde le dieron lo que quiso y contaba con algunos de los mejores futbolistas del mundo. Me pregunto que hace en la lista Vicente del Bosque, cuya presencia era lógica en años de competición donde consiguió ganar el Mundial o la Eurocopa pero en este solo podríamos valorar la Confederaciones o una clasificación casi obligada.

Comprendo que pudiera estar quizás Antonio Conte y su Juve o Carlo Anceloti porque ambos consiguieron la liga en Italia y Francia respectivamente. Incluso la presencia de Ferguson, que ni retirado deja de estar presente o de Scolari tras ganar la copa Confederaciones. No obstante, tampoco entiendo demasiado la presencia de Arsene Wenger cuando el técnico francés lleva ya algunos años sin hacer nada destacable con los gunners, a pesar de ser un gran técnico.

Los favoritos, son sin duda Jupp Heynckess tras arrasar con el Bayern de Münich y ganar el triplete este mismo año y Jürgen Klopp, capaz de hacer aún más grande al Borussia Dortmund, finalista de la Champions League y pelear cada título disputado con un potencial adquisitivo menor que otros grandes de Europa. No obstante, la pregunta es ¿No merecía Simeone estar entre esos diez candidatos?

El técnico rojiblanco cogió un equipo roto y casi sin identidad, le dio personalidad e hizo mejores a jugadores que hasta ese momento no daban la talla. Ha revalorizado la plantilla, la ha hecho jugar a algo, que quizás algunos tachen de que no es un fútbol preciosista o que es demasiado agresivo, pero la realidad es que lo ha hecho jugar de tal forma que han llegado los resultados. Ha roto el binomio generalizado que siempre tiene la liga española, y ha convertido al Atlético de Madrid en una alternativa real al campeonato. Además, todos estos logros los ha ratificado con títulos, tanto continentales como nacionales. ¿No es suficiente? No estar en esa lista es la injusticia hacia una gran labor. La injusticia a Simeone.