Sebastián Rincón en una entrevista a FPT. (Foto: futbolparatodos.com.ar)Sebastián Rincón Lucumí (14/1/1994, Calí, Colombia) aún no es nadie en el fútbol. Es más un proyecto de futuro que un presente en el que fijarse. Pero ya apunta maneras de cara a ser un gran jugador. El joven delantero de Tigre llegó a la fila de los de Alfaro libre desde un equipo de la MLS, Portland Timbers; habiendo probado fortuna antes en Santa Fe.

Es hijo del mítico mediocampista Freddy Rincón e ídolo nacional en su tierra.

Esta joven promesa de tan sólo 20 años no se desempeña en el mismo lugar que su padre, pues su antecesor era mediocampista y el juega en la zona mas adelantada del campo. Él prefiere jugar en un costado independientemente de cual sea, izquierda o derecha.

Posee unas grandes cualidades físicas con un excelente tren inferior que le proporciona una gran potencia y velocidad para encarar a los laterales; algo que no duda cada vez que tiene la oportunidad.

A la suma de potencia y velocidad le añade un dribling estupendo. Tiene muchas cosas que mejorar como por ejemplo la toma de decisiones, bien a la hora de buscar el golpeo o de dar un último pase. Imprecisiones mejorables. Y todo esto te lo dan los minutos, la confianza; pero sobre todo y especialmente los años en el fútbol. La experiencia en definitiva.

En Tigre, Sebastián Rincón lleva anotados 2 goles y 2 asistencias. Así, veremos cuando cumple su objetivo de llegar a Europa o a Italia más concretamente, donde para algún medio ya ha expresado, que es donde le gustaría jugar.

Ser el hijo del ídolo cafetero está claro que le abrirá puertas de cara al futuro porque muchos clubes apostarán por él pero también puede jugarle en contra porque siempre estará muy observado y será en muchas ocasiones ‘víctima’ de comparaciones constantes. Ser «hijo de» tienes sus pros y sus contras. Saber aislarse para llegar a ser un buen futbolista ya depende de él y de sus facultades mentales.