Ayer echó a andar el grupo D, considerados por algunos como el grupo más fuerte del Mundial. No en vano, de los cuatro equipos encuadrados en él, tres han sido campeones del mundo en alguna ocasión. Sin embargo, tras la jornada de ayer el primero del grupo es precisamente el único equipo que nunca ganó el campeonato.

Aunque todo quedaba empañado por el gran enfrentamiento entre Italia e Inglaterra, dos de las grandes selecciones, era comprensible que la mayoría pensara que en el otro partido del grupo, Uruguay derrotaría a Costa Rica. Los ticos no tienen una gran tradición en copas del mundo, nunca fueron visto como un rival excesivamente fuerte y quizás eso jugó ayer en contra de Uruguay.

Joel Campbell fue la figura del partido. Foto: aldia.cr

Joel Campbell fue la figura del partido.
Foto: aldia.cr

No obstante, si seguisteis a los dos equipos durante su clasificación, entenderéis lo que pasó ayer. Y es que a Uruguay, a pesar de contar con grandes jugadores, especialmente sus delanteros, que son reconocidas estrellas del fútbol internacional, les costó mucho alcanzar el Mundial tras las clasificatorias sudamericanas. Quedó quinto, por detrás de Argentina, Colombia, Chile y Ecuador, jugándose la clasificación ante Jordania, a los que golearon con facilidad.

La antítesis a todas estas dudas en su camino al Mundial las puso Costa Rica. Los ticos si convencieron en la clasificación. Fueron los mejores en la CONCACAF solo a tres puntos de E.E.U.U. y son un equipo muy trabajador, que han asimilado a la perfección lo que su técnico ha querido inculcarles y tienen un buen grupo.

Es cierto que la clasificación sudamericana tiene un nivel superior a la CONCACAF, pero si a los distintos estados de forma y anímicos de ambos conjuntos, unos con dudas, otros creyendo en sí mismos, le sumas la ausencia del futbolista más en forma de Uruguay, el goleador de la Premier League, Luis Suárez, la sorpresa no lo es tanto, porque el partido comenzaba más igualado que lo que los nombres sobre el papel suponían.

Pero todo esto son solo teorías, la verdad está sobre el césped. Uruguay pretendió llegar demasiado rápido arriba, y Costa Rica bien situada en el campo, jugó rápida y con precisión. Apareció la figura de Joel Campbell, inconmensurable. Con el gol del empate y una asistencia perfecta para sentenciar, decidió el partido. 3-1 y Costa Rica como líder del grupo. ¿Una sorpresa? Tal vez para quien no los hubiese visto jugar antes.