Aleksandr Kokorin celebra un gol con Rusia Foto: espnfc.com

Aleksandr Kokorin celebra un gol con Rusia
Foto: espnfc.com

Ya hace varios años que la liga rusa se postuló como una clara alternativa a las grandes, que se erigió como una competición bastante prestigiosa, colocándose entre esas ligas europeas de «segundo nivel». Y lo hizo gracias a millonarios desembolsos de equipos como el Zenit o como lo fue el Anzhi, cambiando la percepción de ser un destino farragoso para los futbolistas por idioma, poco seguimiento o condiciones climáticas poco favorables.

Cada vez son más los jugadores que deciden tener en Rusia -podríamos incluir a Ucrania también- una buena alternativa para continuar con su carrera y cada vez se les hace menos dura la adaptación. Sin duda los salarios que allí se pagan, más alto que los que ofrecen equipos medios por ejemplo, en España, influye en esto. Y dentro de la Premier League rusa, cuyo atractivo ha aumentado, hay varios equipos que habitualmente suelen llamarnos la atención. Está el CSKA de Ahmed Musa (bueno su Mundial en Brasil y gran momento de forma con los caballos), Eremenko o Dzagoev. También el Zenit de Hulk, Witsel, Criscito, Javi García o Salomón Rondón. Equipos como el Rubin Kazan, un habitual estos años en Europa, han sido buena muestra del aumento de potencial en Rusia, así como el Krasnodar, que tras completar una gran campaña el año anterior, en este ha dejado fuera de la Europa League a la Real Sociedad.

Pero en Rusia hay una ciudad donde el fútbol se vive según el barrio y esa es precisamente Moscú. Además del CSKA, que sin duda es uno de los más conocidos, están también Spartak, Lokomotiv, Torpedo de Moscú y Dínamo. Tal vez muchos no lo sepáis, pero el fútbol en Rusia comenzó en San Petersburgo, donde se hizo una liga entre los equipos de la ciudad, y más tarde llegó a Moscú, donde se hizo lo mismo. Incluso cuando la Federación de fútbol rusa creo un campeonato nacional, estas competiciones regionales se siguieron disputando. Con el tiempo, el fútbol ruso se integró en un campeonato unificado en la Unión Soviética durante 55 años, y no fue hasta 1992, cuando el país volvió a tener una liga propia con la creación de la Premier League rusa.

Desde que comenzara esta «nueva» Premier League rusa, cabría destacar que los clubes de Moscú han sido claves y dominadores del campeonato, pues de 22 títulos disputados, han ganado 16 y en todos los que no ganaron, fue un club de Moscú quien logró el subcampeonato, mostrando un claro dominio en Rusia.

De esos 16 títulos desde el estreno en 1992, Spartak de Moscú ganó nueve de manera casi consecutiva, Lokomotiv de Moscú ganó dos mientras que el CSKA ha conseguido cinco campeonatos. Por títulos desde el nuevo formato, se podría deducir que Dinamo de Moscú y Torpedo de Moscú son los más modestos entre los clubes de la capital, sin embargo, cabría señalar que no es así en el país por historia, que el Dinamo cuenta con once campeonatos de la antigua liga soviética, y el Torpedo, con tres. Sin embargo, después de más de 20 años, ya es hora de que tomen la alternativa en la nueva liga local rusa. Quizás es pronto para el Torpedo de Moscú, pues tras ascender este año, aun siendo un histórico, deberá sentar las bases de la permanencia y crecer desde la estabilidad. Sin embargo, ha llegado el momento para el Dínamo de Moscú.

El año pasado supieron competir, fueron cuartos en liga, pero en este buscan ser una alternativa al título. La base del equipo, sin embargo, es parecida al anterior. Hay novedades, eso sí, en la portería, pues tras la salida de Gabulov, es el veteranísimo Roman Berezovskiy el inquilino del técnico, Stanislav Cherchesov, bajo palos a sus 40 años. La defensa es para Samba y Douglas, que si bien no fueron indiscutibles el año pasado (al menos el primero no lo fue), este año si están contando como fijos en estos primeros partidos. En los laterales, Granat es intocable en el costado izquierdo, como lo fue el año anterior, mientras que en la derecha si tenemos una nueva incorporación con Manolev.

Valbuena, fichaje estrella del Dinamo en un partido con Francia Foto: news.nom.co

Valbuena, fichaje estrella del Dinamo en un partido con Francia
Foto: news.nom.co

En el centro del campo, el internacional ruso Denisov y Yusupov hacen de escuderos al ecuatoriano Noboa. Cuentan con las alternativas de Ionov o el francés Vainqueur, otro de los recién llegados que podrían dar la alternativa. Sin embargo, donde el Dinamo de Moscú guarda su principal atractivo, es la delantera. Una vanguardia en la que todo gira entorno a Aleksandr Kokorin. A sus 23 años, ya fue uno de los grandes atractivos en el pasado Mundial de Brasil, en una gris Rusia, todo hay que decirlo. Un delantero, casi mediapunta, que rinde más acompañado que solo en el ataque, con buena movilidad y buen olfato. Su compañero en ataque, el que fuera internacional alemán Kevin Kuranyi, es otro de los que aprovecha esa movilidad y ese potencial en ataque. Ya suman ocho goles -cuatro cada uno- en las primeras seis jornadas de liga y la causa entre otras, es el aumento de posibilidades con respecto al año pasado gracias a fichaje estrella de este verano para el Dinamo, el del internacional francés Matheu Valbuena.

Y es que el Dínamo ya ofrecía un fútbol bastante vertical, de intentar encerrar al equipo contrario para crear ocasiones, pero ahora, lo hace con muchos más argumentos y la doble K (kokorin y Kuranyi, lo disfruta. El Dinamo abre el campo, moviendo el balón a ambas bandas, con las entradas del rápido Zhirkov o el desequilibrante Dzsudzsák por la izquierda, y Valbuena por la derecha. La velocidad y la llegada a línea de fondo aseguradas, convierten a los laterales en presas fáciles porque todos tienen la habilidad de meterse hacia dentro y buscar el tiro. Y a este desconcierto defensivo causado en el rival, asisten Kuranyi y Kokorin, con la tranquilidad de quien se sabe en ventaja para llegar al remate ante la calidad de sus asistentes.

Valbuena y Dzsudzsák ya se han estrenado como goleadores en liga, y el Dinamo, tras seis jornadas, es segundo a tres puntos del Zenit, que lo ha ganado todo. Quizás sea hora de recuperar viejos laureles, pelear por ganar su primera Premier League rusa. ¿Conseguirá mantener el ritmo hasta el final?