El auge en las últimas temporadas de los conjuntos vascos ha venido a menos en la presente. El Eibar tras su espectacular inicio hacía presagiar que no pasaría problemas al final de la campaña, pero ya está metido en el lío de la permanencia.

Vuelve el rugido del león

Los leones empezaron la campaña algo perdidos, con el pensamiento de firmar un buen papel en Champions. Pero ni la competición europea, donde quedaron terceros en la liguilla, ni la liguera le salieron bien a los de Valverde en el primer tramo de curso. Tan solo cosechaban buenos resultados en su competición, la Copa del Rey. En esta, han logrado llegar a la final, donde espera el temible Barcelona de Luis Enrique.

El punto de inflexión que cambió el rumbo de la temporada de los rojiblancos llegó tras la eliminación en la Europa League a manos del Torino. A partir de esta eliminatoria han logrado clasificarse para la final de la competición del KO (0-2 en Cornellá), y han conseguido cinco victorias consecutivas en la competición doméstica, superando la racha de Caparrós, que obtuvo cuatro seguidas. Ahora el equipo se sitúa octavo a cinco puntos del Málaga, con la esperanza de alcanzarlos y lograr la última plaza que da acceso a Europa League.

Falta rematar la permanencia

Ya no resulta novedoso, no es una sorpresa. El Eibar se ha ganado a pulso el respeto de los 19 equipos restantes de Primera División. Compite y lucha como uno más. Ipurúa es su bastión, pero a domicilio no se empequeñece, juega sin complejos. Incluso tuvo en el primer tramo mejores números fuera de casa. Garitano ha dotado al conjunto armero de personalidad, la que no pierde en ninguno de sus envites.

A principios de temporada se recalcó la dificultad para mantener la categoría, pero la adaptación a la élite del fútbol español ha sido envidiable. La primera vez que la pisaba, y sin llegar al ecuador de la misma consiguió 26 puntos en 18 partidos que le valían al conjunto guipuzcoano para situarse octavo en la tabla. Estaba más cerca de Europa que del descenso. Permanecerá en la élite salvo que continue la mala racha que atraviesa en esta segunda vuelta, donde llevaba ocho derrotas consecutivas hasta que el pasado sábado empatara a cero en Los Cármenes. Con el presupuesto más bajo de la categoría ha conseguido una cifra de puntos bastante respetable.

Llegó el oxígeno que tanto ansiaba

En tierra de nadie. Deambulando por la tabla. Así se ha pasado el conjunto donostiarra la mayor parte de la temporada.

Comenzó la temporada con unos resultados pésimos, siendo capaz de ganar únicamente los partidos más complicados, como la gran noche que vivió Anoeta cuando le endosaron a los blancos un contundente 4-2. Pero solo fueron citas puntuales. Por ello Jagoba Arrasate fue destituído y ocupó su cargo David Moyes. Con el escocés al frente se ha conseguido maquillar el mal inicio liguero, pero se sitúan en mitad de tabla. El cambio apenas ha surtido efecto. Aquel contragolpe demoledor que caracterizó a los txuri-urdin ya no lo disfruta Anoeta. Griezmann ya no está, Vela como si no estuviera y a Xabi Prieto le empiezan a pesar los años. La salvación está lograda, veremos si el año que viene retoman su mejor nivel.